Filme denuncia a Monsanto
El documental El mundo según Monsanto, difundido el martes por la televisión francoalemana Arte, traza la historia del principal fabricante de organismos genéticamente modificados (OGM), cuyos granos de soja, maíz y algodón se propagan por el mundo pese a las alertas ecologistas.
La directora, la francesa Marie-Monique Robin, centró su película en la empresa de Saint-Louis (Misuri, EEUU), que en más de un siglo de existencia fue fabricante del piraleno, del agente naranja y de hormonas de incremento de la producción láctea prohibidas en Europa.
El documental señala los peligros resultantes del crecimiento exponencial de los cultivos de transgénicos, que en 2007 cubrían 100 millones de hectáreas. La investigación, de tres años, se basó en miles de documentos oficiales, publicaciones científicas y artículos encontrados en Google. La pesquisa la llevó a Estados Unidos y países como India, Paraguay, Brasil o México, cotejando las virtudes proclamadas de los OGM con realidades que a menudo son las de campesinos hundidos por las deudas, las de personas que sufren problemas de salud a proximidad de las plantaciones o las de variedades originales de granos amenazadas por las especies transgénicas.
James Maryanski, ex coordinador de biotecnologías de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, reconoce que la autorización de comercialización de los OGM en 1992 fue «política», dado que la cuestión estaba todavía en plena discusión.
Robin trató en vano de obtener respuestas de Monsanto a sus interrogantes, pero que la compañía decidió «no avalar» su película.
Optó entonces por basarse en documentos, conferencias y declaraciones de la empresa, e ir a verificar in situ si las cosas eran tan idílicas como el lema de la compañía, «Alimento, Salud, Esperanza», lo daban a entender.
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