El trasplante medular altera la función sexual a largo plazo
Los problemas sexuales en los pacientes que reciben un trasplante de médula ósea, conocido también como trasplante de células hematopoyéticas (TCH), duran muchos años después de la intervención. La disfunción sexual es una complicación de la terapia contra el cáncer, pero pocos estudios se ocuparon de analizar si mejora o empeora en los sobrevivientes. Un equipo multicéntrico dirigido por la doctora Karen L. Syrjala, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, lo estudió a través de encuestas a 161 pacientes oncológicos antes y después de recibir TCH. Cinco años después del procedimiento, el equipo comparó la función sexual de 77 pacientes con la de 77 «controles» que no fueron trasplantados, según reveló un artículo publicado en la revista Blood. Tanto hombres como mujeres tratados con TCH sufrieron una reducción de la actividad y la función sexual desde antes del TCH hasta seis meses después.
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