LA ESPOSA DE PEPE
Admiración profunda que le tengo. Primero su talento como actriz antes del vínculo de amor.
Nos conocimos, formamos nuestra casa y empezamos a trabajar juntos.
Admiro su capacidad de trabajo y fuerza para llevar adelante proyectos.
No sé si es por su signo, Capricornio, pero es de un empuje para hacer las cosas que asombra. Esto ha hecho que por más de treinta y cinco años halla crecido mi sentido de profundo respeto por ella como mujer.
Una madraza que asumió su compromiso de vida con gran entereza. Cuando uno ronda los setenta la vida no te ha escamoteado nada.
Hemos pasado muchas situaciones difíciles y hemos seguido, yo solo no hubiera podido. Un hombre necesita una pareja como el título de la película «No es bueno que un hombre esté solo»
Me he divertido. Tenemos un plus de un nieto que es una experiencia inédita. La veo desenvolverse como abuela y es algo que me asombra.
En general los hombres no tenemos ese sentido común. Ella es mi cable a tierra más allá de lo que soñamos y proyectamos. Ayuda mucho, así seguimos soñando y proyectando como a los treinta, la edad en que nos conocimos.
Si hoy es el día de ellas es el día de Imilce también.
(*) Imilce Viñas
Pepe Vázquez
Compartí tu opinión con toda la comunidad