Jane Birkin en Montevideo: una visita, dos miradas
Años sesenta. Tiempos de cambios y revoluciones, en particular la sexual, después de los informes Kinsey y la píldora. Aterrizada en Francia, con Serge Gainsbourg, Jane Birkin por momentos fue uno de los fetiches de esas transformaciones militantes. Sus canciones y su presencia, en escenarios parisinos y en películas, aludían a un tipo de mujer liberada con la que muchos(as) se identificaban. Pasados los años, se mantiene vivo el talento de la muchacha, ya no tan muchacha (ahora sesenta y un años), y su sentido plástico de la canción. Sus películas (sólo una selección) muestran cambios y evoluciones que también son, fueron, las de la cultura entre aquellos sesentas y el presente.
Como anunciara LA REPUBLICA Jane Birkin cantará en el teatro Solís el próximo domingo 9 de marzo, como parte del Jazz Tour 2008, y gracias a los buenos oficios de la Embajada de Francia. Por esto puede ser una buena oportunidad para repasar, aunque sea, una parte de su carrera cinematográfica.
La presentación de Birkin en el Uruguay forma parte de una gira mundial que la estrella inició el pasado mes de noviembre, con un programa que incluye canciones de Serge Gainsbourg y de sus propios álbumes, Rendez-vous y Fictions.
Nacida en Londres el 14 de diciembre de 1946 , segunda hija del comandante David Birkin y de la actriz y cantante Judy Campbell, debutó en la actuación a los diecisiete años (una breve aparición no acreditada en The Knack de Richard Lester) y pronto conoció al compositor John Barry, quien la animó a convertirse en cantante y con quien se casó antes de cumplir los veinte. En esa época, su desnudo en el film Blow up (1966 ) de Michelangelo Antonioni generó alguna polémica que por cierto no fue la única de su vida. Su matrimonio con Barry (de quien tuvo una hija, Kate) duró poco, y tras su naufragio, se trasladó en 1968 a Francia, donde actuó en films como La piscina y Slogan, que se estrenaron al año siguiente. Entonces conoció a Serge Gainsbourg, y pronto formó con él un dúo de moda en la escena parisina. Los sugestivos suspiros emitidos en la grabación de Je t´aime… moi non plus fueron solamente una de las razones de su éxito. Permanecieron juntos doce años, tuvieron una hija (Charlotte Gainsbourg, actriz) y se divorciaron en 1980, aunque Gainsbourg continuó componiendo para ella.
Su disco Baby alone in Babylone (1983) fue un gran éxito. En 1987 ofreció su primer concierto en Le Bataclan. Dos meses después de la muerte de Gainsbourg en 1991, actuó en el Casino de París y dedicó el concierto a su fallecido ex-esposo. En 1998, publicó su primer disco sin Gainsbourg, A la légère, con canciones escritas por doce compositores contemporáneos franceses. En 1999 trabajó con el músico Djamel Benyelles, quien orientalizó algunos de los temas de Gainsbourg como Elisa, Couleur café o Comment te dire adieu. Entre sus últimos álbumes figuran Arabesque (2002), Rendez-vous (2004) y Fictions (2006).
Luego formó pareja con el director Jacques Doillon, con quien tuvo otra hija, Lou, pero hoy está sola. En cine quisieron hacer de ella un símbolo erótico, pero prefirió ser una actriz, aunque es cierto que a veces dilapidó su considerable capacidad expresiva en empresas menores. Sin ir más lejos, el traficante Roger Vadim la reunió con la Bardot en Si Don Juan fuera mujer (1973), y Jane padeció los usuales sobresaltos del «giallo» (el policial sangriento a la italiana) en La morte negli occhi del gatto de Antonio Margheritti (mismo año). Y el propio Gainsbourg la dirigió en Je t´aime… moi non plus (1976), un ejercicio de erotismo que especulaba con la fama previa de la canción homónima.
Pero Birkin sabía que podía rendir más. Había comenzado con Lester y Antonioni, y llegó a trabajar para Bertrand Tavernier ( Nuestros días felices, 1990), Alain Resnais ( Conozco la canción, 1997) o el intelectualísimo Jacques Rivette ( L´amour par terre, 1984; La belle noiseuse, 1991). Y Agnés Varda le dedicó una película que desde el título anunciaba un carácter doblemente autobiográfica ( Jane B par Agnés V, 1988). Más recientemente se ha colocado del otro lado de la cámara. En efecto, Birkin realizó en el 2007 un largometraje televisivo titulado Boxes, ampliamente autobiográfico y protagonizado por Michel Piccoli y Geraldine Chaplin. La actriz y directora presentó la película en el Festival de Río de Janeiro, y en un reportaje concedido a la agencia France Presse, Birkin ha explicado que el título (Cajas) es deliberadamente simbólico y alude a los traslados, y el modo en que éstos alteran la vida de la gente. El presente ciclo es apenas una muestra de sus múltiples talentos.
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