A partir de hoy, en La Linterna Mágica, se realiza una retrospectiva de Luis Buñuel
Allí se puede revisar buena parte de sus filmes más importantes, y constatar la fidelidad de Buñuel a determinados temas, inquietantes y modalidades expresivas; el cuestionamiento de la religión y las convenciones sociales como origen de los males que aquejan a la humanidad; la represión sexual y fetichismo que a veces desembocan en la violencia; un doloroso examen de la condición humana, donde por arriba de las abstracciones se expresa un afecto cálido por el individuo concreto y paciente.
Hay en la obra de Buñuel una veta salvaje y alucinada, primitiva, casi medieval, que redime con frecuencia sus transacciones comerciales y que se advierte con particular claridad en los comienzos y finales de su carrera. La confusión de esa crueldad con el sadismo proviene del principio común del que parten el marqués de Sade y Buñuel: «Sacudir la masa de los «nervios mediante la conmoción más violenta posible» (Sade dixit), pero Buñuel aspira a destruir las convenciones, yendo más allá de la mera mostración de la impostura y el vicio.
Con el tiempo la forma de sus filmes se fue haciendo más serena, pero las libertades posteriores a 1956 (la supresión de las diferencias entre pasado y presente, la igualación de lo real y lo imaginario, la unión de secuencias distantes sin continuidad) estaban ya en La edad de oro en 1930.
El cine de Buñuel se anticipó a su tiempo, y acaso por eso sólo a partir de los años setenta fue aceptado por públicos más o menos mayoritarios.
El ciclo que empieza hoy en la Linterna Mágica, arranca con las primeras obras maestras surrealistas del director (Perro andaluz, La edad de oro), sigue un polémico documental filmado en España que molestó a los republicanos (Las Hurdes), incluye la propaganda de España leal en armas y varios de los títulos más valiosos que Buñuel realizó en México (Los olvidados, Subida al cielo), E, La ilusión viaja en tranvía, Abismos de pasión, Ensayo de un crimen, Nazarín), abarca también algunas películas menores (Los ambiciosos, La joven) y llega hasta los ejemplos de madurez en España (Viridiana, Tristana), vuelta a México (El ángel exterminador) y especialmente Francia (Diario de una camarera, Belle de jour, La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, El fantasma de la libertad, Ese oscuro objeto del deseo).
La retrospectiva Buñuel habrá de extenderse hasta el sábado 26 de este mes, con cambio de programación todos los días.
Es una buena oportunidad de revisar, en forma ordenada, abarcadora y (en términos de calidad) muy completa la obra de uno de los creadores fundamentales del cine.
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