Los vendedores en la playa son parte necesaria del paisaje costero
Todo lo que uno se pueda imaginar se puede adquirir en las arenas de las playas de Punta del Este.
Recorren muchos kilómetros al día en un incesante ida y vuelta por las cálidas arenas; muchas veces pegados a la rompiente de las olas, a los gritos ofrecen su mercadería.
Son los vendedores ambulantes, los mismos que rezan para que haya sol y mucha gente para poder vender sus productos y arrimar un peso más a la «olla».
Quienes disfrutan junto a la familia del mar pueden comprar remeras, blusas, salidas de playa, kimonos, bermudas, buzos, y muchas otras prendas más por cifras que van desde los $ 100 a los $ 1.400, del más variado diseño y color.
Sombreros, gorros, chinelas, lentes de sol, medias, mochilas, bolsos, diarios LA REPUBLICA siempre se agota, revistas, quiniela, cinco de oro, tómbola, collares, pulseras, anillos y más bijouterie, junto a muchas cosas más, porque todo se vende en la playa.
El rubro alimentación es el que tiene más número de vendedores y más aceptación entre la gente.
Agua mineral, pasteles, café, refrescos, alfajores de todo tipo los de Minas, 6 por $55 son los más vendidos y helados, forman parte de lo mucho que para comer o beber se ofrece a la vera del mar.
Con su vara cargada de perchas con ropa, con unos cuantos kilos sobre el hombro, a Jorge le pesa más la ilusión de una buena temporada que su propia carga.
Vino desde San José y espera llevar unos pesos para su familia.
«Este es un esfuerzo muy grande dijo, tienes que cargar con muchos kilos al hombro durante muchas horas y hacer muchos kilómetros.
Como todas las actividades, hay días que paga la pena y otros que no.
Este verano ha sido bastante bueno y esperamos que siga así. Se hace un esfuerzo muy grande para tratar de arrimar un peso a la familia. Yo me quedo en casa de un familiar de Maldonado y ahorro todo lo que puedo, otros hacen un sacrificio aun mayor. No es sencillo venir a trabajar una temporada y pasar lejos de los hijos, pero hay que hacerlo».
Según fuentes del gremio de los vendedores de helados, esta temporada es un 20% mejor que la anterior.
Para tener una idea del volumen de lo que se maneja, digamos que en las costas de Maldonado en la temporada anterior se vendían en total 5.000 unidades y hoy se maneja una cifra que muchas veces supera las 6.000.
Los vendedores ambulantes, forman parte del paisaje cotidiano en la playa, y con su esfuerzo y dedicación prestan un servicio indispensable y aceptado por la gente.
Ellos ofrecen su mercadería a viva voz, a la vez que sueñan con ganar el peso que les permita llevar tranquilidad a sus familias.
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