Desde los conocidos de siempre hasta algunas sorpresas
Este año, la terna por Mejor Director será entre los hermanos Joel y Ethan Coen por «No es país para viejos», Paul Thomas Anderson por «There will be blood» («Habrá sangre»), Jason Reitman por «Juno», Tony Gilroy por «Michael Clayton» y Julian Schnabel por «La escafandra y las mariposas».
Como Mejor actor de reparto fueron nominados Casey Affleck, hermano de Ben, por «El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford»; el español Javier Bardem, por «No es país para viejos»; Philip Seymour Hoffman, por «La guerra de Charlie Wilson»; Hal Holbrook, por «En lo salvaje» y Tom Wilkinson, por «Michael Clayton». Par la categoría Mejor actriz de reparto: Cate Blanchett, por «I’m not There»; Ruby Dee, por «Gangster norteamericano»; Saoirse Ronan, por «Atonement»; Amy Ryan, por «Gone baby gone» y Tilda Swinton, por «Michael Clayton». En la categoría de mejor Película Extranjera quedaron marginadas España y Latinoamérica y ganaron la nominación Kazajastán, una de las grandes sorpresas de este año, con el filme «Mongol», Israel con «Beaufort», Austria por «The Counterfeiters», Polonia con «Katyn» y Rusia con «12». Tal como sucedió en años pasados, en la categoría de documentales dominaron los filmes relacionados con las guerras en Irak y Afganistán, leit motiv de tres de las cinco obras en competencia.
El director Charles Ferguson pone su lente en el Irak posinvasión estadounidense con su documental «No End in Sight», nominado al igual que «Operation Homecoming: Writing the Wartime Experience», filme del director Richard E. Robbins sobre los militares que vuelven de la guerra. El trabajo de Alex Gibney «Taxi to the Dark Side», sobre un taxista que es detenido en una base estadounidense en Afganistán, también compite en el rubro.
El controversial documentalista Michael Moore fue nominado por «Sicko», en el cual denuncia el sistema de salud estadounidense y lo compara con los de otros países como Cuba. Vale la pena destacar que la premiación de los Oscar coincide este año con una profunda crisis por la huelga con los guionistas de Hollywood, que forzó a principios de enero a la cancelación de la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, que son considerados como una antesala al Oscar. Los organizadores del Oscar han insistido en que el espectáculo se realizará contra viento y marea el próximo 24 de febrero, tal como está pautado, y a pesar de los temores de que los guionistas en huelga instalen piquetes que conlleven a un boicot del sindicato de actores en solidaridad con los escritores, tal como sucedió con los Globos de Oro.
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