Experimento sin descubrimientos

Él (experimento) reunirá a fieles de tres religiones tradicionales: un judío, un católico y un musulmán. Nos ilusionamos: una lejana resonancia del mundo de hoy nos acompañó unos minutos, como el canto de un pájaro solitario en la oscuridad, pero lo que aparece en escena no es ni siquiera una parodia de esa caricatura de la realidad que aparece en los diarios y en los informativos. Vemos divagaciones, veleidades, ideas sueltas, tan accidentales como las acrobacias que también se presentan; todo ello a propósito de una «trama» (de alguna manera hay que llamarla) que se desarrolla al azar del psiqueo. No hay personajes que se puedan identificar, no hay escenas que se puedan relatar ni una progresión de un argumento tambaleante. La línea que sigue Tragedia Nacional es la de Calderón en «Mi muñequita», la de Rabufetti en «La redención», recientemente la de Albertoni y Perrota en «Harold y Bety». Personajes jóvenes, obras «para jóvenes»: jóvenes que, al parecer, se sienten identificados con una falta de todo compromiso, que relacionan con la libertad; con un descuido que relacionan con la soltura que acompaña al arte. *

ÉL (EXPERIMENTO) por Tragedia Nacional, con Andrea Arostegui, Jimena Etchandy, Mauricio Chiessa, Germán Weinberg, Victoria Soto, Matías Folgar, Natalia Casanova, Rosina Piovani, Emilio Duarte, Valeria Fontán, Lorena Mangana y Victoria Vera. Escenografía de Diego Cáceres, Yael Carretero y Leticia Skrycky, vestuario de Lucía Alvarez, Mercedes Sotelo yGabriela Fagúndez, iluminación de Leticia Martínez, Lucía Alvarez e Ivana Domínguez, dirección de Andrés Pacheco. En teatro Circular, sala 2.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje