Nenette y Boni

Los hijos de las madres niñas

Cinemateca estrenó en Cinema Paradiso Nenette y Boni, de la cineasta francesa Claire Denis. La historia se centra en dos jóvenes hermanos, separados por las circunstancias, que vuelven a reunirse a impulso de una desventura. Boni (Grégoire Colin) vive solo en Marsella, en una casa vacía y demasiado grande para él. Trabaja como pizzero, sueña con otra vida, fantasea con una apetitosa panadera, se involucra con pequeños traficantes. Y un día sucede: en su vida reaparece embarazada su hermana Nenette (Alice Houri), de quince años, que quiere donar el bebé.

Los dos hermanos chocan, desconfían el uno del otro, demoran en establecer una comunicación. Encerrados en sus respectivos malestares (uno que siente en el interior de sí mismo una frustración profunda; la otra que rechaza su embarazo), los dos van a influenciarse, evolucionar, finalmente romper con sus respectivas soledades.

Boni secuestra al recién nacido y decide proteger a la madre y el hijo, decisión que le cambiará la vida. La película entrecruza los dominios de la realidad, la fantasía y el sueño sin que las fronteras aparezcan claramente delimitadas.

La directora Denis ha explicado las razones que la indujeron a interesarse en el tema: «Me sentí inclinada hacia la cuestión del parto anónimo. Sucede a menudo con muchachas muy jóvenes para las que la maternidad no puede ser todavía recibida como un hecho feliz. Para ellas es como una lucha cuerpo a cuerpo. Es un problema inmenso que el personal hospitalario no sabe aún cómo resolver. Impide por cierto atroces bestialidades, abortos clandestinos realizados a veces en condiciones lamentables, pero el abandono se convierte en un trauma».

«Yo amo esa posibilidad que da el cine –explicó–. Uno se dice: quiero filmar a un hombre y a un recién nacido, y de allí surgirá una emoción. La metamorfosis de un ser en lo más íntimo de sí mismo es verdaderamente lo más mágico que se pueda filmar. Es el más extraordinario de los efectos especiales. Es algo que todo el mundo puede sentir. Tengo confianza en el cine por esa posibilidad de filmar lo indecible». Denis debutó en el largo en 1988 con Chocolat, donde evocó su infancia en África a través de la relación entre una niña blanca y un africano. Muy distinto fue su segundo trabajo S’en fout la mort (1990), «una búsqueda a fondo sobre la forma cinematográfica para expresar mejor la relación de las cosas, los cuerpos y los vínculos humanos». J’ai pas de sommeil (1994) fue calificado como «una obra maestra, uno de los filmes políticos más lúcidos del cine francés de este decenio». Man No Run (1989) trata sobre músicos de Camerún. Le veilleur (1991) es una entrevista al realizador Jacques Rivette. Filmó también uno de los títulos de la serie Tous les garcons et les filles de leur âge para el canal Arte (US Go Home, 1994), donde conoció a Grégoire Colun y Alice Houri, con quienes filmó Nenette y Boni.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje