Manu Chao en el Velódromo

Llega el fuego

Como principal compositor de Mano Negra y luego como solista, Manu Chao ha demostrado una asombrosa capacidad de asimilar influencias muy diversas y lograr formatearlas en el molde de la canción pop.

Eso hizo en los discos de Mano Negra (construir un rosario de buenos temas en donde las influencias funcionaran como motor de éstos y no como traba o adorno inútil), y eso hizo, en un tono decididamente más íntimo, en su primer trabajo en solitario, Clandestino.

Underground y multinacional

La historia del Manu Chao músico se remonta a 1988, cuando en forma independiente Mano Negra edita su primer trabajo Patchanka. Un año más tarde y luego de los típicos líos con un sello grande editan Puta´s Fever. Un trabajo compacto, con una lista infinita de géneros cruzándolo, frescura asombrosa y una simplicidad interpretativa digna de una banda de hardcore.

Las giras y las influencias que Manu Chao parecía absorber como una esponja, modificaron los rumbos estéticos del grupo.

Dos discos editados en 1991 (King of the bongo, concebido para el mercado anglosajón y Amerika Perdida, para el hispano) mostraron dos facetas distintas que pronto comenzarían a alejarse en forma definitiva: una más cercana al hardcore y el rap metal y otra muy próxima a los ritmos latinos.

La gira Cargo 92 por varios puertos latinoamericanos con una travesía por Colombia marcaría de alguna forma el fin de la banda como tal, convertida en una suerte de depósito abierto, en donde cualquiera podía entrar y salir a su aire.

La mayor parte del grupo ya no estuvo para la prolongada grabación de Casa Babylon de 1994, último trabajo que mostraba en forma casi exclusiva la vertiente «latina» del grupo.

Clandestino, de 1998, confirmó las influencias latinas de Manu Chao, marcando el «descubrimiento» de lo «latino» en clave alternativa por la prensa local, que no se había percatado que existía una música que fusionaba rock y ritmos locales.

Clandestino mostraba a un Manu Chao muy lejos del acelerado y fiestero punk de sus comienzos, apelando antes que nada a la pequeñez de los arreglos y la simplicidad de las melodías. De alguna forma, el primer disco solista de Chao cerraba el círculo de influencias, devolviendo a los «latinos» una versión europea de los géneros que el propio Chao había investigado.

Manu Chao se presenta en el Velódromo junto a Abuela Coca, uno de los grupos que surgió de los rastros dejados por el huracán de 1992 (el Chole, vocalista de Abuela Coca era vocalista de Kongo Bongo, banda telonera en el recital de Mano Negra), haciendo una reinterpretación personal de todos aquellos trompetazos y furiosas descargas de punk mezclado con reggae.

La conferencia

Apenas pocas horas después de llegar a Uruguay, Manu Chao ofreció una conferencia de prensa en el local de Mundo Afro. En ella se refirió a diferentes temas, desde musicales hasta políticos, ya que sus posiciones –como su adhesión a la guerrilla zapatista o a los Sin tierra de Brasil– le han marcado un perfil propio.

Entre sus opiniones polémicas Chao se manifestó favorable a la legalización de todas las drogas, señalando que la droga «es el dinero negro de los gobiernos». El músico tuvo palabras de elogio para el escritor uruguayo Eduardo Galeano, al que consideró un profesor, que lee sus libros «como un bomboncito» y que lo influenció mucho en la forma de escribir Clandestino.

Se mostró favorable a que la música pueda bajarse de Internet, aconsejando a todo el mundo a piratear los discos, ya que las multinacionales los venden muy caros.

Interrogado por la información que recibe de Uruguay, dijo que es muy poca la que llega a Europa y que lo último que se supo fue lo de las «vacas locas», refiriéndose seguramente a la aftosa.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje