Exploración de la ira en un thriller apocalíptico
En los 90 Danny Boyle había firmado una trilogía emblemática integrada por los films «Tumba al ras de la tierra» (1994), «Trainspotting» (1996) y «Vidas sin reglas» (1997). Tras algunos éxitos que incluyeron un viraje a la acción, el horror y la ciencia ficción, Boyle depositó su confianza en Juan Carlos Fresnadillo para hacerse cargo de la continuación de «Exterminio». A eso ayudaron los destaques que obtuvo el director oriundo de Tenerife, quien ganó hace diez años un Oscar y 40 premios más por su cortometraje «Esposados», y sendos Goya al mejor director y mejor actor (Leonardo Sbaraglia) en 2001 por su provocativo thriller «Intacto». Además, Fresnadillo figuró recientemente en la lista de la revista Variety de los 10 realizadores que hay que tener en la mira.
¿Cómo logró vaciar las calles de Londres para filmar tantas escenas?
Probablemente porque me levantaban a las 3 o 4 de la mañana, es el único momento en que puedes filmar la ciudad; de otra forma, está demasiado transitada y es completamente una locura. Además de despertarse muy temprano, tenías que llegar y tener todo listo porque el permiso para filmar usualmente sólo es por 15 minutos, lo que significa una toma. Los ensayos fueron un lujo en esas condiciones. Al mismo tiempo, tienes un concepto nuevo cuando filmas así. En algunos aspectos parece como un documental.
Las escenas con los infectados fueron muy frenéticas. ¿Cómo fueron para el camarógrafo?
De locura porque corría detrás de ellos. Afortunadamente, usamos una pequeña cámara porque filmamos en Súper 16, que es un formato ligero usando una cámara maravillosa llamada Minema, que es casi como una videocámara que te permitía correr detrás de la gente y filmar secuencias difíciles. Con respecto al operador de la cámara, creo que perdió mucho peso corriendo. Su esposa estaba muy contenta.
»Exterminio» fue un gran éxito. ¿Sintió mucha presión al empezar esto?
Al principio, para ser honesto, cuando Danny Boyle me dijo que le encantaría que yo la hiciera porque le gustó mi primera película, me dije: ‘¡Esto es una locura, no entiendo por qué, no soy de Londres, no soy inglés y no tengo experiencia en este género! Para mí Londres es un gran personaje en esta historia’. Pero Danny dijo que quería a alguien nuevo, fresco, y un extranjero que descubriera la ciudad. Me sentía cómodo barajando mis imágenes y mis ideas acerca de la historia. Jugué imaginándome como un reportero y pasé la mayor parte de la película con esa sensación de descubrir.
La historia se centra en una familia. ¿Por qué?
Porque cuando estás creando este mundo estás hablando de repoblación y reconstrucción. Todo eso es enorme y difícil de transmitir. Si pones en el centro de eso un corazón quiero decir personajes que te hacen sentir algo y que entiendes, la familia es lo mejor para el público, porque puede sentir simpatía por ellos. La familia en esta película es un corazón, pero es un corazón negro porque la historia en sí va a explotar después.
Eres nuevo en este género. ¿Te gustan las películas de horror? ¿Estás familiarizado con las películas de zombis de Romero?
Soy fan de una de sus primeras películas de zombis, «La noche de los muertos vivientes». Para mí esa película no es acerca de zombis. Cuando estás lidiando con zombis, estás lidiando con fantasía y muerte. Creo que la furia y la infección en esta película son más apegadas a la realidad. Una de las preguntas más importantes acerca de la gente infectada es: ¿Qué es la ira? Cuando estaba trabajando con ellos investigamos la idea de lo que se siente realmente con la ira: es una combinación de dolor y venganza. Usamos muchas experiencias personales, quería que entregaran algo real. Así que ése es el interés para mí de esta historia, más que jugar con claves de género y gente infectada.
¿Así que se trata más del comportamiento humano y tal vez de temas políticos?
Absolutamente. Me siento feliz de que la gente encuentre connotaciones políticas, pero mi intención fue únicamente darle un enfoque humano al concepto y colocar a la gente en una situación difícil en todos los niveles: soldados, recién llegados, familias y los infectados. Entonces puedes entregarle algo poderoso y real al público.
¿Filmar en Londres fue una experiencia buena o mala?
Fue una buena experiencia pero dura porque es difícil por todas las restricciones de las locaciones y los londinenses. Les gustan sus vidas y no les gusta que se las trastornen. ¡Romper las reglas en Londres es bastante complicado!
Esta película tiene un estilo único de filmación. ¿Cuáles fueron tus influencias?
Es muy difícil porque tienes muchas personas que te inspiran, pero una de las últimas películas que vi que pensé que era fantástica pero dura fue la última de David Lynch. No tiene nada que ver con esta película pero creo que David Lynch es probablemente uno de los más grandes realizadores porque siempre está yendo más allá de las reglas e intentando otras técnicas. Es uno de los maestros y una gran inspiración para mí. *
(Gentileza de Fox Uruguay).
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