La Finlandia virtual de Aki Kaurismäki
La retrospectiva dedicada al menor y quizás más creativo de ambos hermanos, Aki, comenzará en Cinemateca 18 el próximo 27 de setiembre. La muestra, consistente en dieciséis largometrajes y un corto que integra un filme colectivo, se extenderá hasta el domingo 14 de octubre y es organizada con la Embajada de Finlandia en Argentina y el Consulado Finlandés en Montevideo.
Cuando Mika Kaurismäki estuvo en Montevideo, hace ya unos cuantos años, durante una conferencia de prensa en Sala Dos de Cinemateca se definió a sí mismo como «un buen artesano» y agregó «el artista de la familia es mi hermano Aki». No se trata solamente de un gesto de humildad y de amor fraternal. Probablemente sea también la verdad.
Aki y Mika Kaurismäki han trabajado juntos y separados. Juntos han hecho buenas y muy buenas películas, pero cuando trabajan separados, las de Aki son, promedialmente, superiores, más personales, más reconocibles que las de su respetable hermano.
Puede ser una injusticia separarlos demasiado, de todos modos, porque sus vidas han corrido por carriles paralelos y a menudo entrecruzados. Mika en el mayor de los dos (nació en 1953), y Aki es dos años menor. Ambos fundaron juntos la empresa Ville alfa Film Produktion, homenaje a Alphaville de Godard, lo cual puede ser entendido como toda una declaración de principios.
Pero este ciclo está centrado en Aki. Nació en Ormattila (Finlandia) en 1957. Hizo trabajos sueltos antes de fundar Ville alfa , empresa que desde los años 80 va a ser responsable de aproximadamente una quinta parte de la producción cinematográfica finlandesa. Su primera película en solitario fue una versión del clásico Crimen y Castigo de Dostoievski, el film que justamente abre esta retrospectiva.
Los temas de Aki han sido con frecuencia el universo de los humildes y marginales, filtrado a través de una dosis de humor y otra de patetismo, y contemplado también con lo que alguna vez se llamó «conciencia social», aunque últimamente no parezca estar de moda. Esas características se mantienen en películas en las que ha trabajado sobre materiales ajenos y clásicos: su Raskólnikov trabaja en los mataderos y su Hamlet pasea sus dudas existenciales en un ambiente de cine negro, entre escritorios sofocantes y apartamentos baratos. Y el humor asoma en los momentos más inesperados, como en sus películas sobre el bizarro grupo rockero de los Leningrad Cowboys, un acercamiento intencionado con una vertiente satírica a la ex Unión Soviética, de los cuales deriva, entre varios ejemplos de su cine, a formas de la cultura popular norteamericana: no es de extrañar que en la cofradía de amistades internacionales que Mika y él han llegado a forjar se encuentre otra gente con las mismas inquietudes, desde Samuel Fuller hasta Wim Wenders.
De ese modo, Aki Kaurismäki se ha convertido en un testigo de su Finlandia , filtrando esa visión a través de su sensibilidad personal. No es un autor de cine «realista», pero hay una realidad que lo envuelve y saca la cabeza en sus películas, esa Finlandia virtual, entrañable y humana. El autor contempla esa realidad con una mezcla de asombro, desconcierto y considerable inventiva cinematográfica. El grupo de películas , a veces minimalistas, que integran este ciclo lo prueba abundantemente, y lo afirman como uno de los poetas disconformes del cine mundial de hoy.
Detalles de la programación
Crimen y castigo. Dostoievskii trasladado al Helsinki contemporáneo. La variante finlandesa de Raskolnikov trabaja en un matadero, y su absurdo crimen lo empuja a la marginalidad y la soledad. Un drama tenso en el que la ciudad es un personaje más, símbolo de las fuerzas que acosan al protagonista (setiembre 27).
Calamari unión. Quince hombres, una mujer, y el bar que constituye el punto de reunión de la mayoría de esos personajes. Una comedia satírica y sarcástica, en blanco y negro, con una dosis de humor muy peculiar, seguramente finlandés (setiembre 28).
Sombras en el paraíso. Un basurero, la muerte de un amigo, un asunto amoroso y otros sobresaltos, con cierto romanticismo y un entrelineado humor. Alguien lo definió como «un hermoso ejercicio de minimalismo», muy Kaurismaki (setiembre 29).
Hamlet va a trabajar. Esta vez es Shakespeare en clave de comedia negra, en la Helsinki contemporánea y en un ambiente de muy ricos y muy despreciables. Quedan afuera el verso y la estatura trágica del original, aunque el texto está presente. De acuerdo, suena distinto en finlandés y falta el monólogo, pero en sus propios términos es un experimento interesante (setiembre 30).
Ariel. Joven lapón, ex minero, llega a Helsinki y se convierte en delincuente. A la vez homanejea y parodia del cine policial con conciencia social de la empresa Warner en los años treinta. (octubre 2).
Leningfran cowboy van a América. El grupo rockero finlandés del título viaja a los Estados Unidos en compañía de su representante, y les pasan cosas muy raras. Hay humor, música y sátira, pero también afecto por la gente simple, sin la pedantería con que los europeos suelen retratar a los «bárbaros americanos» (octubre 3).
La muchacha de la fábrica de fósforos. Tercera entrega de lo que se ha denominado «la trilogía proletaria» de Kaurismaki, una suerte de neorrealismo estilizado de la que también forman parte Sombras en el paraíso y Ariel. La sobriedad de expresión, la economía de imágenes, palabras y gestos, revelan a un cineasta maduro (octubre 4)
Alquilé un asesino a sueldo. La clásica historia del hombre que quiere suicidarse y contrata a alguien para que lo mate, luego cambia de opinión, pero el asesino insiste. Una comedia melancólica y sorprendente que es también una fábula sobre la vida, la muerte y el amor, con espléndido aprovechamiento de sus paisajes londinenses. (octubre 5).
La vida de bohemia. Tres artistas en un París espléndidamente fotografiado en blanco y negro, y por supuesto el amor de Mimí y Musette. La ciudad es a la vez el lugar soñado y un escenario de inquietud y dolor, en lo que alguien ha denominado, con deliberada paradoja, «una obra maestra menor» (octubre 6).
Cuida tu bufanda, Tatiana. Dos finlandeses se lanzan a un viaje en pos de café y vodka, las dos razones por las cuales soportan vivir. Su viaje es interferido por la rusa Tatiana, que debería añadir un interés adicional a su existencia. El idioma es una barrera, pero el verdadero problema es carácter de los personajes. (octubre 7).
Leningrand cowboys encuentran a Moisés. Los famosos rockeros atacan de nuevo, transitan entre América y Europa, y hasta se tropiezan con alguien que afirma ser la reencarnación de Moisés, quiere llevárselos a Rusia y roba la nariz de la Estatua de la Libertad. Una bizarra comedia, acaso inferior a su precedente pero con trechos de auténtico ingenio (octubre 9).
Total balalaika show. Una extravagancia televisiva, un concierto de trece canciones a cargo de los rockeros fineses y coros del Ejército Rojo. Una película probablemente inimaginable antes de la caída del Socialismo Real, y que aún parece casi surrealista después. Un gran concierto para los aficionados al género, además.
Muy lejos vuelan las nubes. Los dos integrantes de la pareja protagónica se quedan sin empleo, pero son demasiado orgullosos para aceptar ayuda del seguro social. Las catástrofe se acumulan, pero harán lo indecible para salir de la situación, en una clave de comedia dramática y simpatía humana característica del director (octubre 11).
Juha. Una deliciosa vuelta estética a los orígenes del cine, el colmo de la simplicidad, como en el cine mudo, en blanco y negro y con virados, en busca de la pureza perdida del cine para contar una historia ya sabida, como las leyendas ancestrales que todo el mundo quiere escuchar una vez más (octubre 12).
El hombre sin pasado. Un amnésico reconstruye minucio
samente su vida, hasta que esa nueva realidad se tambalea ante la reaparición de la antigua. Una fábula con connotaciones humanistas, que es también el reencuentro con algunos valores fundamentales (octubre 13).
Ligths in the dusk. Culminación de otra trilogía (con Muy lejos vuelan las nubes y El hombre sin pasado) sobre finlandeses sencillos y con problemas. Las desventuras de un guardián nocturno, que alguien ha comparado con una versión masculina de La muchacha de la fábrica de fósforos (octubre 14). *
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