Globalización para el desarrollo
La globalización en tanto fenómeno inherente a nuestro tiempo es un proceso inexorable que roza las fibras más sensibles del desarrollo humano.
Este tema, que alimenta un debate recurrente del pensamiento contemporáneo, ha alimentado los razonamientos más antagónicos y contradictorios.
Sin embargo, esas tesis contienen flagrantes contradicciones intrínsecas. Mientras se pregona la necesidad o conveniencia de dejar librada la economía al juego de la oferta y la demanda, la habitualmente inmoral manipulación de los flujos financieros genera una suerte de dirigismo.
En «La globalización para el desarrollo», los economistas norteamericanos Ian Goldin y Kenneth Reinert construyen un revelador ensayo que analiza el estado de las expectativas de nuestro tiempo.
Aunque resulta evidente que ambos autores no reniegan del sistema hegemónico, ello no obsta la elaboración de un maduro diagnóstico en torno al comercio, las finanzas y los programas de asistencia destinados a combatir la pobreza.
En ese marco, ambos especialistas ensayan una profunda reflexión en torno a la globalización, en un abordaje que no soslaya sus complejidades y eventuales contradicciones.
Uno de los temas centrales de la obra es naturalmente la pobreza. En tal sentido, los ensayistas sugieren que este problema de origen multicausal, puede ser minimizado mediante la inversión productiva, la acumulación de capital humano y el desarrollo tecnológico.
No obstante, advierten que la expansión del comercio sin inversión pública, redes de seguridad y falta de acceso a los mercados, puede conspirar contra el éxito de los programas económicos y la reducción de la brecha entre ricos y pobres. Asimismo, Ian Goldin y Kenneth Reinert no soslayan críticas a los riesgos derivados del capital volátil, el manejo inadecuado de los recursos y la inspiración puramente economicista de algunos inversores.
Aunque no todas las tesis de los autores son compartibles, este libro comporta una valiosa materia de debate en torno al imperativo desafío de abatir las tasas de pobreza y la inequidad social de dimensión global. *
(Editorial Planeta)
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