La sombra del maestro Alfred Hitchcock
Así de sencillo resulta el argumento de «Disturbia» (o «Paranoia», como quieran), un filme dirigido por DJ Caruso que no puede ocultar la lejana influencia de Hitchcock en el clásico título de «La ventana indiscreta», filmado medio siglo atrás.
En cierto sentido, vendría a ser un reciclaje menor de dicho largometraje; una puesta a punto de bajo presupuesto con alguna que otra estrellita juvenil – dicen que el joven Shia LaBeouf está de moda en los Estados Unidos de América – y la presencia de un actor contundente como David Morse para darle peso a la historia. (Una energía que toma cuerpo con su presencia pero que se desvanece cada vez que dicho intérprete sale de pantalla). De todas modos resultaría injusto no conceder cierta cuota de suspenso a la fórmula. A pesar de ser una receta conocida, por momentos funciona y esto podría deberse a cierta pericia artesanal que el cineasta ha demostrado en otros títulos anteriores (sobre todo con «The salton sea» protagonizada por Val Kilmer, quizás su mejor realización hasta el momento). Es que Caruso posee la habilidad necesaria como para generar tensiones («Taking lives» con Ethan Hawke y Angelina Jolie tampoco estaba mal) y, en este caso, reitera su dominio sobre los resortes del trhiller convencional logrando capturar la atención del público. Convengamos que no es una maravilla y, por momentos, la puesta en escena para adecuarse más a un formato televisivo estancado en límites muy puntuales ya que el personaje no puede alejarse de un perímetro de treinta metros de su residencia.
Estas restricciones narrativas, sin embargo, no resultan un obstáculo para que «Disturbia» posea su ritmo propio y enganche a una platea que no tenga mayores pretensiones que asustarse un poco mientras saborea el pop acaramelado. A partir de estas expectativas básicas, el producto puede satisfacer aceptablemente, cumpliendo con las convenciones del caso. Esto de «convenciones» puede leerse como una lista de estereotipos que incluyen a la hermosa muchachita que se enamora y termina ayudando, el simpático amigo asiático, la madre descreída que puede resultar una víctima y un policía hispano algo intolerante. Claro que los clisés no se agotan en los personajes; también están las apariciones súbitas de fuera de cuadro (o detrás de una puerta), la coartada lógica, la descalificación del bueno de la película, las dudas razonables, el golpe de efecto que surge cuando el público bajó la guardia, una posible vuelta de tuerca, algún descubrimiento de último momento y/o los agentes del orden que demoran en llegar al lugar de los hechos. Pero no hay que preocuparse demasiado; como decía Hitch, «sólo se trata de una película».
«Disturbia». (Estados Unidos; 2007). Dirección: D.J. Caruso. Guión: Christopher Landon y Carl Ellsworth, basado en un argumento de Christopher Landon. Música: Geoff Zanelli. Con Shia LaBeouf (Kale), David Morse (Turner), Sarah Roemer (Ashley), y Carrie-Anne Moss (Julie). *
Compartí tu opinión con toda la comunidad