El niño mimado del prêt à porter pop
A sus 40 jóvenes años, este artista que comenzó como ilustrador de revistas top, forma parte de un enérgico retorno editorial a las ilustraciones para acompañar artículos de moda y artes visuales de las (discutibles) «revistas para mujeres», que tuvo lugar en los años 90. Publicaciones como La Vanguardia, El País de Madrid, Cosmopolitan, Elle, Vogue, Wallpaper, New York Times y el Corriere de la Sera; multinacionales como McDonald´s, Zara, Adidas, Luis Vuitton y Nissan toman hoy a Jordi Labanda como el heredero del pop art que necesitan para comunicar, vender y seducir al máximo.
Labanda comenzó coqueteando con bolsos y aesarios, hasta que se animó a introducirse en el prêt à porter (como se llama a las colecciones industriales de prendas ‘listas para usar’ en contraposición a la ropa de alta costura) y lanzó una línea de ropa femenina. En pocos años construyó un universo propio: desde material de papelería (sus flamantes bolígrafos son furor), pasando por anteojos y estuches, bolsos, monederos, y muñecas. Los publicistas lo adoptaron como el preferido para sus carteles y otros medios impresos o decorativos. Y el personal sello de este uruguayo afincado en España se impuso entre estudiantes y miembros de la realeza de España y lo volvió célebre, como Jorge Drexler o Isabel Pisano en sus rubros.
Las chicas de Labanda
Jorge Labanda se radicó a los 3 años en Barcelona, y como le gustaba más se rebautizó «Jordi». Empezó su carrera en 1993, y pronto sus trazos glamorosos consagraron un estilo aspiracional de la mujer chic contemporánea: estilizada, algo naïf o incluso aniñada, urbana, alegre y coqueta. Sus chicas mimosas de aire cool tienden el desenfado contemporáneo aferrado al imaginario retro de las divas de la Dolce Vita, pues él recrea los referentes de (sobre todo) los 40, 50, y 60.
En Uruguay es posible encontrar sus famosas creaciones en Montevideo, en los locales de Magma (Pta. Carretas y Arocena Shopping Mall); Kiara Mix (Solano García 2539); No son sólo cosas mías (Cavia 3053) y en el showroom de Antonio Costa 3532 apto 102 (6283565). En Tacuarembó en la boutique No se lo digas a nadie (Ituzaingó 264), y en José Ignacio en El canuto, en la calle Los cisnes.
Ahora mismo están llegando prendas de una deslumbrante colección primavera-verano, dividida en varias propuestas. La línea ‘Cool’ reinventa la estética de la mujer de los 60, con minivestidos, chaquetas cortas y faldas evasé, en puros blanco y negro o estampados a rayas, en tejidos que mezclan hilos naturales, ‘lino brillo’ –estrella de la colección– y pinceladas metalizadas de un toque sofisticado. La línea ‘Chic’ es pura femineidad propia de los 50: faldas con mucho volumen, vestidos con chaquetas y trajes de abrigo en tonos champagne, vainilla y dorado. La línea ‘Fancy’ es un conjunto de diseños sedosos que respiran frescura y lujo en azul océano y noche, verde palmera, y base de blanco con estampados tropicales.
La línea ‘Swing’, llena de color, tiene un estilo más casual, orientado a una mujer activa urbana y segura de sí misma que toma a sus prendas como arma de seducción. Y hay otras líneas, como ‘Inner Nature’, ‘Retro Sunny’, ‘Beachwear’ (trajes de baño), ‘Intimate’ (ropa interior) y ‘Grunge Deluxe’.
A sus casi 40 años, Jordi Labanda es un oriental de exportación que a su vez importamos ya consagrado, fetiche y monarca de un universo industrial exigente casado con el arte: el de la moda. Además de su nueva conquista editorial, la revista ‘Viva’ del diario ‘Clarín’ de Buenos Aires, algunos de sus recientes proyectos son colaborar con el diseño del Concep-Car Nissan Micra, los murales de ‘Sándwich and Friends’ en Barcelona, la Exposición para Salvatore Ferragamo en Florencia, el 150 Aniversario de Louis Vuitton y ha sido nombrado embajador del champagne Dom Perignon en España. Orgullo fashion, glamour oriental. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad