Historia de Teller
El periodista argentino Jorge Lanata, si bien es más reconocido públicamente por su incisivo y frontal estilo informativo, desarrolla, paralelamente a su actividad en los medios de prensa, una exitosa y destacada carrera como escritor.
El polémico comunicador ha escrito diversos ensayos sobre la historia argentina, además de sus libros de investigación, en los cuales hace gala del mismo estilo independiente y sin subterfugios que lo ha hecho respetado, criticado, temido y hasta odiado.
Además de su trabajo profesional, Lanata, fundador del destacado periódico Página 12, es también novelista y cuentista.
«Historia de Teller», de reciente reedición, es su primera incursión en el género de la novela. Esta obra nos permite descubrir o redescubrir una faceta menos conocida del talentoso comunicador.
El tema primordial, el que conforma el invisible pero evidente corpus literario de este libro, es la incomunicación y la alineación. El periodista y escritor argentino indaga en torno a un presente hipersaturado de mensajes, medios de comunicación e información fugaz y fragmentaria.
El autor reflexiona en torno a esa sociedad disgregada, que busca recomponer sus valores a través de la consecución de metas materiales y que idolatra a la tecnología, más como fin en sí mismo que como medio.
Esta sensación de alienación, de imposibilidad comunicacional a pesar de la velocidad y el bajo costo de las tecnologías actuales, que permiten un contacto más rentable, es la idea subyacente a lo largo de toda la obra.
Lanata nos introduce en la vida de un pequeño puñado de personajes, que, tras su aparente cotidianidad y la grisura de sus actos rutinarios, esconde una rica gama de sensaciones, emociones y pensamientos.
Teller, el protagonista del relato, es un famoso roquero, un individuo frívolo, nihilista, hedonista y autodestructivo, que se encuentra al borde de perder su cordura y su personalidad, aturdido por el éxito, el halago fácil, la idolatría de sus fans y las cuantiosas sumas de dinero que recibe por su trabajo.
Hastiado de todo el circo montado a su alrededor, del servilismo de aquellos que sólo buscan su fama y fortuna, de las presiones del público y las compañías discográficas, de la admiración hueca que despierta y de la incomprensión de ese público que confiesa amarlo, finge su propia muerte, mediante un fraguado accidente que apunta a «matar» al mito.
Luego de la caída del ídolo, él se empeña en armarse otra vida, se cambia el rostro, el nombre, la vestimenta, y se exilia en Venecia, intentando recuperar su propia identidad.
En esta búsqueda lo acompaña su pareja, una antigua fan de aquel que ya no es, una argentina también desarraigada de su cultura y su tierra, que intenta huir de un doloroso y confuso pasado, al tiempo que lucha contra su tristeza, lo único que no ha podido dejar atrás.
En su travesía de auto-descubrimiento, ambos se encuentran con personajes igualmente alienados, que desarrollan su propio periplo de emancipación, en una sociedad anónima y masificada.
Dos de estas criaturas literarias son un trastornado profesor de física, que lleva una obsesiva contabilidad diaria para determinar cuánto se hunde Venecia cada día y un curioso falsificador de cuadros, que modifica las obras en función de su propio gusto y sin fines de lucro.
Jorge Lanata manipula con singular precisión la psicología de los personajes, los tiempos narrativos y el desarrollo de la trama, componiendo una novela atrayente e introspectiva, en la cual demuestra su original talento literario. *
(Edición Punto de Lectura)
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