DESTACA LA BELLEZA DE SU POESIA Y SU COMPROMISO ETICO

El Premio Príncipe de Asturias reconoció ayer a Bob Dylan como un "mito viviente"

Según el presente fallo, Robert Allen Zimmerman, verdadero nombre de Dylan, nacido en Minnesota en 1941, es un «mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo». «Por ello mismo, es fiel reflejo del espíritu de una época que busca respuestas en el viento para los deseos que habitan en el corazón de los seres humanos», prosigue el fallo difundido por la Fundación que preside el príncipe Felipe de Borbón, heredero de la corona española.

Los miembros del jurado consideraron que Dylan es «una de las máximas figuras de la canción, en la que combina, de una manera magistral, la belleza de su poesía y su compromiso ético».

«Por ello, su música y su mensaje han tenido una influencia destacada en varias generaciones de jóvenes», indicó el fallo. Pionero en la introducción de la literatura en la música popular, Dylan fusionó por vez primera los ritmos de origen europeo y afroamericanos, lo que constituyó una verdadera revolución que influyó decisivamente en las posteriores generaciones de músicos.

Aunque su primer disco salió al mercado en 1961 superando los dos millones de copias vendidas, fue con su segundo larga duración que incluía «Blowin’in the wind» (Soplando en el viento), que Dylan y su «himno» se convirtieron en íconos de los movimientos pacifistas y pro derechos civiles en Estados Unidos.

Firme defensor de causas sociales, Dylan colaboró con diversas iniciativas solidarias. Ganador de siete Grammys, Dylan fue distinguido también como Comendador de la Orden de las Artes y las Letras francesas y del Premio Polar que concede la Academia Sueca de la música, entre otros galardones. Pero no se termina allí: en 2001 recibió un Oscar a la mejor canción original por su canción «Things have change» incluida en la película «The wonder boys». Tras casi medio siglo de carrera ha vendido más de noventa millones de álbumes.

Los responsables de la elección entre cincuenta y ocho candidaturas procedentes también de Argentina, Brasil, Cuba, Francia, Alemania, Japón, Perú, Siria, Rusia y Venezuela, entre otros países, entre las que destacaban las de la pianista portuguesa María Joao Pires, el conjunto musical humorístico Les Luthiers, los arquitectos Frank Gueri y Rafael Moneo, y el músico Andrew Lloyd Weber.

El Príncipe de Asturias de las Artes es el segundo de los ocho galardones que la fundación homónima otorga anualmente desde 1981, dotados con cincuenta mil euros y una copia de una escultura de Joan Miró.

En 2006, esta distinción fue otorgada al cineasta español Pedro Almodóvar, en pleno auge de su película «Volver».

La entrega del premio se concretará, como es tradicional, en octubre, en una solemne ceremonia en el teatro Campoamor de Oviedo, en presencia de los príncipes de Asturias y de la reina Sofía. *

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