Las puertas de la tierra
Aunque el bienestar colectivo dependa más de la justicia social que del mero crecimiento económico, la actividad comercial es, sin dudas, una de las más importantes fuentes de riqueza.
En un país como el nuestro cuyo mercado interno es cuantitativamente pequeño, el éxito de las exportaciones resulta vital para lograr un desarrollo sustentable que permita generar empleos y oportunidades.
Esta actividad es entonces la palanca del proclamado Uruguay productivo, un proyecto destinado a superar largas décadas de estancamiento y de caída de los niveles de ingreso de la clase trabajadora. Por fortuna, en los últimos años, esta tendencia se ha revertido.
Además de producir más y mejor para lograr la ansiada expansión industrial, el fenómeno exportador requiere también de una adecuada infraestructura que posibilite la salida de nuestro productos rumbo a diversos destinos, tanto dentro como fuera de la región.
En ese contexto, resulta indispensable disponer de buenos puertos, que permitan el ingreso y partida de buques cargados de mercaderías, con la absoluta certeza que se podrá cumplir con los compromisos contraídos.
Por su privilegiada situación geográfica, la terminal portuaria de Montevideo resulta un enclave estratégico fundamental para garantizar un fluido intercambio comercial por vía marítima.
En «Las puertas de la tierra», el escritor argentino Carlos María Domínguez, residente hace casi dos décadas en nuestro país, elabora un minucioso trabajo de investigación en torno a la historia de los puertos y la navegación en el Río de la Plata.
En el decurso de su extensa carrera literaria, Domínguez ha demostrado sus indudables cualidades creativas, tanto en el género narrativo como en la pesquisa histórica y biográfica.
A su reconocida inquietud por investigar, el autor suma una escritura que sobresale por la riqueza de su lenguaje y lo minucioso de sus descripciones.
En esta nueva obra, la mayor virtud de Domínguez es humanizar un tema que, a priori, no parecía demasiado atractivo y transformarlo en un objeto consumible.
Como en títulos anteriores, el periodista y narrador asume una visión retrospectiva, lo que le permite explicar la importancia que históricamente han tenido los puertos para nuestro país.
Con el propósito de tornar más amena la lectura, Domínguez evoca, con trazo eminentemente novelesco, algunos de los más célebres accidentes marítimos ocurridos en nuestras aguas.
Partiendo de la comprobada tesis de que el Río de la Plata es un estuario traicionero, el escritor otorga particular protagonismo a los prácticos, actores fundamentales de las maniobras de ingreso y salida de los buques.
Carlos María Domínguez transforma la actividad de los marinos en una aventura de ribetes realmente apasionantes, por los riesgos que supone la navegación en una zona de alto riesgo.
En «Las puertas de la tierra», Carlos María Domínguez recrea numerosas historias reales de valor y heroísmo, a las cuales adosa sus reconocidas cualidades de narrador e investigador.
(Edición de la Banda Oriental)
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