Sé lo que hiciste hace muy pocas horas
Así ocurrió con «Markheim», sobre el cuento de Robert L. Stevenson; ahora anuncia una trilogía sobre cuentos de Edgar Poe, la que comienza con «El corazón delator» donde volvemos a oír la atenaceante voz de la consciencia.
El argumento de esta narración que escenificaran Vittorio Gassman y entre nosotros Rubén Coletto, es conocido. Un hombre mata a otro sin más razón que la mortificación de un ojo que mira; sufre de inmediato el acoso del ojo de su consciencia que al fin se hace voz y atruena en su cabeza. De un modo semejante a como en «Markheim», Mazza prescindió del rumor de los relojes, prescinde aquí del «latido de su horrible corazón» que, lo confesamos, esperábamos todos o casi todos los espectadores.
A cambio de los latidos delatores, que sólo el protagonista oye, tenemos sus gritos, no menos horribles. El actor, Fernando Hernández, que actuara en «La isla del tesoro» conoce su oficio, dice con corrección, se mueve con soltura. Pero, seguramente por directivas de la puesta en escena, apaga, hasta el último minuto, todos los fuegos. Casi no creemos que haya habido un crimen.
La escenificación de «El corazón delator» se apoya en el color blanco, una de las imágenes que vuelve siempre en la narrativa de Poe. Blancas son la cama y las sábanas; el protagonista viste de blanco. Tal vez estemos en un hospital psiquiátrico, y todo lo que vemos es el delirio de un loco. Tal vez el crimen existió sólo en el teatro de una mente trastornada, tan irreal como el viejo, del que nada se sabe, como los policías que investigan el origen de un grito. Todo es muy lógico y está muy bien presentado, pero enfrentamos el problema de la comunicación. Mazza pone distancia, alivia de emoción al cuento, no deja que nos identifiquemos con el criminal, pese a que nos sentimos tan bien cuando nos creemos sin piedad. Pero el resultado es frío, casi con una frialdad científica. Luego de los primeros minutos, en que concedemos todo, dejamos de creer, y el estallido final no reenciende las lámparas. *
EL CORAZON DELATOR, de Edgar Allan Poe en adaptación de Javier Mazza, con Fernando Hernández. Escenografía y vestuario de Valentina García, sonido, luces y dirección general de Javier Mazza. En el Old’ Maz, 21 de setiembre 3090, reservas 7109569.
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