Tiene la Palabra
Un edificio del «Banco País» fuera de época
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La intempestiva reacción del doctor Tabaré Vázquez, anulando la iniciativa del presidente del BROU Fernando Calloia, en el sentido de la construcción de una nueva y moderna casa central para la Institución, ha caído como un balde de agua fría. Fundamentalmente porque el diario de los Peirano y el diputado Gandini, dos acérrimos enemigos del actual gobierno, «pusieron el grito en el cielo», aludiendo a dicho edificio como la «Nueva Torre Progresista».
La «Torre» de marras, apenas tiene dos pisos. Vendría a sustituir al vetusto edificio actual del BROU, una reliquia arquitectónica, pero que debe causar la hilaridad de banqueros de países de primer mundo que nos visitan, al observar ese enorme atrio más parecido al de una catedral de la edad media, donde se «pierden» algunas cajas con vidrios y alambre «de fiambrera» dispuestas en rectángulo, resultando hoy día lo menos funcional para un organismo que es nada más ni manda menos, que el principal Banco del Uruguay.
Como si todo esto fuera poco, la expresión «se llueve» de funcionarios y clientes, de por sí «pinta» un panorama que en los tiempos que corren, nos avergüenza como uruguayos.
¿No se merece el BROU una sede moderna, funcional y digna? La inmensa mayoría de la gente cree que sí. Pero el «fantasma» de la maravillosa «Torre de las comunicaciones» de Antel, sigue siendo un complejo para la gente del Frente Amplio. Que no la hizo, la criticó hasta el cansancio y hasta sostuvo que «podía caerse en cualquier momento». Lo que nuestro viejo amigo el ingeniero Marcelo Sasson se encargó de desmentir, echando a tierra la opinión de un grupo de «inexpertos» que no sólo no eran ingenieros sino que, en los hechos, apenas habían alcanzado el tercer año del Ciclo Básico.
No queremos pensar lo que habría dicho Cacho Mato, dirigente gremial en El Correo, al enterarse de que el diputado Gandini fue el que salió con la «bocina», y el que «levantó» la noticia fue el matutino del Opus Dei, que sin embargo, nada ha dicho de una «Torre» de la que se quejan los vecinos, en la calle Prudencio de Pena, construida por la secta ultracatólica que controla la Universidad de Montevideo que allí funciona en el barrio del «Goyo» Alvarez, entro otros personajes.
Que el Presidente anulara dicho proyecto, previa comunicación al doctor Larrañaga (?) dejó en blanco a Calloia y privó a Montevideo de la eliminación de un baldío en pleno centro y de una sede acorde con el presente, nada menos que el «Banco país». ¡Nada lo del ojo!.
MARQUITO
Algunos todavía queremos creer
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
No me aguanto sin escribirle, en otras oportunidades ya lo hice, estoy indignado porque en primera plana de LA REPUBLICA los datos oficiales de reducciones de la pobreza y el empleo son un chiste o una burla a todos los excluidos, estos sí en franco aumento.
Se va alejando de «Ya» o de «Extra» y nos va desilusionando a los que tercamente aún queremos creer en algo.
Nuevamente como tantas otras veces me marcharé con la mochila al hombro. Este país tan pequeño y rico «ya fue» sólo sirve para unos pocos que son los dueños de todo; no pienso volver nunca más.
La única solución laboral está en manos de empresas anónimas que a pesar de pagar limosnas exigen hasta para desempeñar los más humildes trabajos vastos currículum donde se prioriza principalmente los años que tengan como militares o policiales.
Los jubilados en las milicias tienen laburo en cualquier lugar.
No quiero explayarme más, espero que no se altere por discrepar, tampoco me voy a enterar de alguna respuesta.
Soy desocupado y no puedo ni siquiera comprar LA REPUBLICA, apenas compré el sobre.,
ALEX DE LA BLANQUEADA
PD: no me animo a poner el número de mi Cédula de Identidad, todavía no estamos en plena democracia.
Nota del Director: Pese a no identificarse publicamos la carta ya que se trata de una crítica a nuestra publicación.
Selectoras y empresas en crisis
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Nadie duda que en el cercano-lejano año 2002 tuvimos un colapso económico, financiero, laboral, comercial, industrial jamás visto antes en la historia del país. Casi nadie escapó a ello. Como castillo de naipes todo se derrumbó. Cerraron comercios, empresas, todo.
Las selectoras consultoras no fueron la excepción. Fueron golpeadas como el mejor. Redujeron personal e incluso muchas llevaron el fatídico camino del cierre. Pues bien, todo sabemos lo rápido que nos recuperamos y el brillante estado, crecimiento acelerado y pujante desarrollo a que arribamos al día de hoy.
Es loable y comentado a nivel empresarial tanto nacional como internacional.
Debo confesar, muchos concordarán conmigo que hay veces que uno queda perplejo, asombrado ante determinadas afirmaciones.
Leo en prensa del 18/05/2007 en sección Economía la queja de empresas casi desesperadas en la «búsqueda de talentos que escasean» tanto que es muy difícil calificar y acceder a tales pedidos. En muy serias dificultades, las selectoras y calificadoras que no pueden en la casi totalidad de las veces satisfacer las demandas requeridas. Realmente estoy atónito y perplejo.
¿Estaré soñando, me habré vuelto lelo o la crisis en las selectoras no terminó desde el 2002, o se reinstaló? Cosa de preocuparse.
Hago una pregunta y reflexión: ¿No serán las consultoras selectoras las que tienen personal poco calificado, muy mal preparado, ineficaz e inepto?
Partimos de que no son gente de otro mundo. Se preparan o deberían hacerlo de la misma forma y en los mismos sitios donde estudian aquellos a quienes ellos bochan y no aceptan.
Da para pensar y meditar.
Docenas de miles entre centenas de miles que se postulan ¿son realmente tan ineficaces? Caramba.
Y ello lo hago extensivo a empresarios que es que se expresan de igual forma. ¿No será que tiran y desechan la casi totalidad de currículum?
Es que tengo muchísimos conocidos preparados de manera magistral que le dan 5 o 6 vueltas a los arriba mencionados «tecno bochos» y que jamás son entrevistados.
No me remito a pocas personas, más bien muchísimas.
Jamás una entrevista y un llamado a prueba. Algo está fallando.
Y debo opinar, pues firman que es tan malo, bajo y escaso el conocimiento y la preparación de la gente, que «atenta contra la radicación de inversiones extranjeras en el país». Debería, el propio Estado poner a prueba la idoneidad del personal selector y consultor. Algo está fallando.
Y va en detrimento del crecimiento nacional.
Cordiales saludos
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
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