Tiene la palabra
Carta abierta a la Companía de TV «Nuevo Siglo»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* «A la Cía de TV Nuevo Siglo me dirijo y reclamo:
Hace más de dos meses tuve la mala idea de comunicarme con ustedes para instalar en mi domicilio (Río Negro 1337) el servicio de cable de su compañía.
Tratando de resumir les diré que hace más de dos meses que casi a diario debo reclamar a tal servicio que me prometieron y que, señores, ustedes saben bien que aún no tengo.
Comienzo por decirles que para instalar el tal servicio de cable me rompieron un vidrio, un mosaico, dos paredes y el borde de una puerta.
Como insistí y mucho en que vinieran a ver el desastre que hicieron, llegó hasta mi domicilio la señora Sandra Camacho con dos técnicos. Luego de una prolija inspección me dieron la razón de mi queja y me repararon casi todo lo que dañaron. Faltó algo que consta por escrito.
A partir de ahí, les diré a los directivos de Cable Nuevo Siglo (no figuran los nombres de éstos) que aún hoy 27 de marzo no tengo el servicio solicitado, lo que me acarreará además de enorme molestia, gastos de abogado porque ya he agotado totalmente mi tiempo, paciencia y excesiva buena voluntad, en intentar trato directo.
Además para conseguir comunicación telefónica debo haber llamado unas cien veces. Siempre responde un contestador y nunca hay línea libre con ninguno de los internos. ¿Es tan desagradable siempre comunicarse con ustedes al 707 1515?
A veces llega uno hasta la desesperación. Me imagino que, deben tener más de «un millón de clientes» porque caso contrario en algún momento una línea al menos me sorprendería gratamente con una voz humana, no un servicio mecánico que nunca puede pasar línea a algún funcionario.
Ya muy cansada de esperar les pido por ésta, venir a retirar el codificador que dejaron ya que no me sirve para nada.
Me asocié especialísimamente para ver cables de Chile y Brasil y aún después de dos largos meses de vanos intentos no he logrado hacerlo. Creo que soy muy clara.
Como no puedo comunicarme telefónicamente con ustedes uso este medio para ver si por medio de este diario tan leído ustedes se enteran de mi incomunicación con su «empresa».
No se puede jugar -o intentar hacerlo- con la convicción, buena fe y tiempo de las personas (y dinero).
O.G.D.R – C.I. 560.327-5
¡Que no se termine la «Luna de Miel»!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El estado de enamoramiento, dicen los estudiosos –filósofos, psicólogos, psiquiatras–, que es el mejor y más placentero para un ser humano. Que en esa etapa no se detectan defectos y todo «marcha sobre rieles». Por lo tanto, todo es «dulzura».
¿Qué tiene que ver lo que antecede y lo del título con lo que intento analizar? En estos momentos en la calle, medios de comunicación, etc., se detecta o se pretende instalar un descontento generalizado. Es como cuando en un vecindario se habla a media voz, de aquella vecina «que dio el mal paso», o del botija que cayó en «algo feo» (droga). ¿Qué lleva a todo esto? Varias aristas de un esquema difícil de resolver.
Y todos aquellos que «peinamos canas» conocemos, ya que en nuestro país se ha utilizado y se utiliza, el desprestigio con mucha asiduidad. Ya que echar al viento alguna calumnia, o alguna versión, sin asidero profundo, queda instalada como una gran duda. Y detrás de todo eso está la mano de quienes desean que a este gobierno «el rancho se le venga abajo», por ello se lo cascotean desde los cuatro costados.
Se están planteando en estos momentos algunos conflictos gremiales. Y no hubieron pocos que pensaron que llegando a gobernar el país la izquierda ello se terminaría. Y no es así, ni mucho menos. Los reclamos deben existir, cuando son justos, y no descabellados. Y no debemos olvidar que las décadas que nos antecedieron, con penurias de todo tipo, lograron sumirnos en una miseria pronunciada.
Por lo tanto, creo, deberíamos tener calma. No dejar de hacer reclamos, pero no permitir a esas voces agoreras que el Gobierno no cumple con lo prometido. Mantener firme la convicción de que esta etapa no vino sola, que llegar a ella, costó «sangre, sudor y lágrimas». Y de que solamente son 24 meses los que nos separan de la asunción de Tabaré a la Presidencia.
Sí señalar a las autoridades y plantearles todo aquello en donde creemos existen falencias. Y vaya si existen falencias. No verlas sería ridículo. Una de ellas es en la educación, tema candente y primordial. Si no es adecuada en todos sus aspectos, no llegaremos a buen puerto. Es fundamental para que nuestro país es inserte en un mundo cada vez más complejo, por lo que debemos convencer a quien corresponda que en ella no se gasta. Todo lo que se haga en pos de mejorarla, es inversión.
Deberíamos los que siempre estuvimos del lado del corazón en política (es decir izquierda), llevar adelante una discusión seria, profunda e inmediata, en todos los sectores del abanico que forma el FA.
Que participemos todos en recordar, organizar y proyectar el futuro en conjunto con las autoridades actuales, y no instalarnos en el reclamo solamente. Creo que nos debemos esta tarea, para mí primordial para ese río de energías que llevó a instalar por primera vez en nuestro país un gobierno popular y progresista, no se desmadre y tengamos que lamentarnos de no haber aprovechado esta oportunidad hermosa que nos toca vivir.
Por ello lo del título. Si seguimos enamorados, no «separarnos» por cuestiones que surgen en este camino difícil que transitamos. E intentar sin arrear nuestras banderas, en conjunto, lograr para las generaciones futuras dejarles un camino más llano. Y se puede, está demostrado. Y es más hermoso «morir peleando» que llegar a una ruptura sabiendo que no es necesaria, y que tiraríamos por la borda tanto esfuerzo anterior.
CARLOS SCOROVICH – C.I. 1.1050.186-4
A las madres en su día
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A mi madre. A la suya. A todas las madres del mundo. Las que están, y las que ya partieron. Mamá coraje. Mamá amor. Mamá vida. Ternura, dedicación, enseñanza, protección, ayuda, apoyo, comprensión. La que nunca, pero nunca abandona. La que siempre está. A la que acudimos siempre. Ya en la alegría, ya en la pena y el dolor. La madre es milagro. Magia. Bondad. La que da todo, aún su propia vida, para ver feliz y en la senda adecuada, a quien llevó en sus entrañas. Quien forma parte indisoluble de su ser. Todo lo que se pueda decir sobre ella, es poco. Infinitamente poco. Más ella, humilde y amorosa, tierna y bondadosa, dadora y hacedora de vida, no busca recompensa ni aplauso. Ama sin medida. Sin pedir nada a cambio. El sólo escuchar que le digan «Mamá…», la colma de regocijo y felicidad. Escrito por José Pardo, creo oportuno transcribir y compartir con todos ustedes, este magnífico poema, que se titula, «A Mamá».
Aunque estás en la gloria
madre mía,
siempre te siendo cerca y no
distante,
tan dulce y amorosa cada instante
como siempre lo fuiste noche y día
Más no te siento sola;
de la mano te acompaña mi
padre como antaño cuando en
aquel hogar, dulce y cariñoso
había felicidad,
año tras año.
Pues yo no necesito de este día para
estar junto a ustedes y amparado;
y el supremo don que
Dios me ha dado
fue que nací de ustedes
madre mía.
Creo, coincidirán conmigo, podemos cerrar esta carta con las palabras del título. Para todas las madres, todas, infinitas bendiciones.
Mis más cordiales saludos,
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
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