NEURONAS Y NEUROSIS

Los buenos y los malos

Entro en el confesionario. Allí les cuento que con las neuronas desaparecidas y la neurosis dominando, veo Gran hermano 2007. No se puede ir contra la corriente. En cualquier parte que esté, alguien estará hablando de los muchachotes que están peleando la final. El martes 1º fue una noche en la que Telefe logró uno de sus picos máximos de teleaudiencia superando los 40 puntos y Jorge Rial dejando muy atrás a su rival Marcelo Tinelli. Era un programa de los que llaman de «gala» o sea aquellos en los cuales hay un perdedor que debe abandonar la falsa casa. Y, según dice el conductor, el pueblo argentino votó a un tal Diego, con apenas 1,3% más que otro. Y aquí se armó la gran confusión.

Este Diego, un ex rapiñero con cárcel cumplida, tenía sus hinchas. Tantos hinchas que se le daba como ganador. Aclaro que parece muy bien la redención, el arrepentimiento, el perdón por los pecados anteriores y que la rehabilitación es posible y hasta probable.

Los problemas surgieron de otras carpas. En «Los Profesionales de Siempre», el dirigido por la flaca de pelo bien rojo, encontramos titulares como «Echan a su candidato», explicando que Diego entró a concursar con la seguridad de ser el ganador. Se sostuvo así que, por ocultas razones, los directores del canal argentino se vieron obligados a cambiar de nombre y dejar a ese joven concursante fuera de la pelea.

Uno, uruguayo como es, no sintió pena. Nos pareció un peludo bastante sucio, mal apalabrado, bastante jorobón, lo que demostró, en su estado más claro, cuando al salir de la casa y encontrarse con Rial no tuvo ningún empacho en escupirse las manos y pasárselas por el pelo, para intentar arreglar su despeinada pelambrera.

Se dijo, por alguien, que en el programa no se pasaban las tomas escabrosas en las cuales estuviera Diego, borracho, peleón, bastante gritón, porque ello no convenía a la imagen de un ganador.

Nunca podría haber sido un ejemplo de buen argentino al que hubiera que tener como gran hermano. Con la debida aclaración que cualquier cosa es factible del otro lado del río y para ello basta mantener como ídolo a un gran jugador de fútbol como Maradona pero que luego se dedicó a la droga y al alcohol y destrató a placer a periodistas y a su familia. Pero allá ellos. Ya sabemos que hay piqueteros héroes y otros no.

Extrañó mucho que cuando salió de la casa la tribuna lo recibió como un ganador y uno entra en sus divagues de si ahora los que pierden son ganadores.

Quedaron cuatro y este jueves pasado, 3 de mayo, ya había comenzado la final-final, o sea que cambiaban las reglas del juego y se debía votar por aquel de los cuatro que se quería como ganador.

Fue un programa más suave en su tono agresivo. Rial, además de manijearse como buen conductor, tuvo un poco más de freno en sus ataques de grosería. Hasta parecía emocionado. Y le llegó el turno de conocer quién sería el que se iría esa noche.

Sostuvo el conductor del programa que se llegó al millón de votos. Marca récord.

Quien abandonó la casa fue Sebastián, un chico que parecía buenito con el lastre de ser considerado homosexual, tras una fea violación a los 8 años, lo que sigue siendo condenable para muchos y por ello tampoco encajaba para ser ejemplarizante.

Repitió lo del martes. A su salida fue recibido por una tribuna que lo consideró como ganador.

Ahora quedan tres. Y este lunes, hoy, se sabrá quién es Gran Hermano 2007. Hay dos mujeres: Mariela, «la negra», Marianela, a la que parece que todos quieren condenar porque hizo su juego y se transformó en la mala, y Juan, un cordobés que supo hablar poco para decir mucho, siempre alejado de los grandes líos internos.

Este lunes, entonces, Tinelli tendrá que conformarse con el segundo lugar en el rating.

Volverá al primer puesto por algunos días porque Telefe está terminando de preparar el Gran hermano famosos, lo mismo que lo anterior, o sea encerrar a gente en una casa para que no se soporten. Con un criterio muy transparente de quienes pueden ser participantes ya se da como segura la participación de Guillermo Coppola, sí, Coppola, el que aprovechó su momento para llenarse de dólares por ser manager de Maradona, y un boxeador conocido como Jorge Castro, que tiene como sobrenombre «Roña», lo que pauta el alto valor de los concursantes. De las mujeres poco o nada se sabe. Las más conocidas que han querido ser atrapadas han dicho que no. O sea que hay mucha cosa para aclarar.

Otra cosa para aclarar está referida a si las madres sólo están para ayudar a los chiquitines en problemas. O sea, la mujer en casa, sin salir a trabajar, sólo ayudar la familia. En un insólito caso de similitud dos de las empresas de teléfonos celulares están presentando en la tele sus avisos que parecen el mismo; hay gurises pequeños que gritan y gritan ¡¡Mamá!! Tanto Ancel como Movistar recurrieron a esa apelación, la necesidad de tener cerca a sus mamás y quienes ven la publicidad se quedan envueltos en la confusión de quién es quién.

Salió primero al aire el de Ancel pero casi enseguida el de su competidor. Hay alguna pequeña diferencia: en uno de ellos los niños claman por su madre por requerir ayuda inmediata.

En lo demás, parecería que casualmente lo hizo la misma agencia publicitaria o el mismo director creativo para dos agencias. La tercera empresa en la pelea, CTI, quizás tenía algo parecido porque demoró en aparecer y recién lo hizo esta pasada semana y la apelación da un giro total, es la madre la que habla de todo lo bueno que es el nene, que es ascendido en su trabajo y otros triunfos que enchochecen a esa mamá.

Cuando llegue «el día del padre» habrá que aguardar que no aparezcan los niños gritando ¡papá!

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