Tiene la palabra
Impuesto de Primaria: ¡Sálvese quien pueda!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El Impuesto de Primaria debe ser el único que pagamos con gusto los uruguayos, por la elevada finalidad a la que se destina el dinero recaudado.
Pero sucede que este año, en el departamento de Colonia, cuatro localidades, Tarariras, Nueva Helvecia, Carmelo y Colonia han visto multiplicado por 10, 20, 100 o 200 el importe del tributo, superando en casi todos los casos el valor de la Contribución Inmobiliaria municipal. Las otras localidades del departamento han mantenido igual el valor del impuesto, con el ajuste del aumento del costo de vida.
Se han hecho gestiones por parte de gente del gobierno, el intendente Dr. Zimmer y diputados departamentales, para que el Codicen y el ministro de Economía revean esa medida, que en este momento ha motivado el descontento de las poblaciones afectadas en miles de viviendas, generando reuniones de contribuyentes indignados.
Como no sabe hacerlo distinto, la oposición de blancos y colorados, en pie de guerra desde el 1º de marzo de 2005 con vista a las elecciones de 2010, logró juntar en clubes sociales doscientas o trescientas personas, porque milagrosamente se les ha dado un argumento sólido para sentirse apoyados y ser los conductores de los reclamos del pueblo. Así han levantado cabeza y critican con enojo la actitud del ente en la recaudación de este departamento y la parsimonia del ministro Astori.
Es prioritario que el Codicen dé marcha atrás y vuelva a los aforos anteriores para cobrar una suma acorde a la Contribución Inmobiliaria vigente. Aquí no cabe otro argumento que el de la equidad para todos los contribuyentes del departamento, hasta que no se llegue a fijar un impuesto justo para cada caso. De lo contrario se estará tirando por la borda la imagen del gobierno de Tabaré y dándole carne a las fieras desesperadas por juntar cuatro personas que las aplaudan.
Hay que revelar la gestión que cumplió en el asunto el ex intendente de Colonia, ahora senador de la República Dr. Carlos Moreira, generador del aumento del impuesto.
En 1998 (año electoral) solicitó un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y lo garantizó con el aumento de los aforos de todo el departamento para el pago de la Contribución Inmobiliaria, por lo que se inició un relevamiento de las localidades, que fue hecho parcialmente en las cuatro ciudades ya mencionadas, y no se hizo en las restantes. Cuando vio a lo que llegaba el tributo (año electoral), no se animó a ponerlo al cobro, y según manifestó Radio Carmelo, programa «El Contestador» (26/03/2007, está grabado),… «el tributo se fue muy arriba, por lo que no lo apliqué, lo que me trajo problemas con el BID, pero se solucionó». (¿Cómo dijo?) Muy característico de una republiqueta bananera, de un gobernante que no cumple sus compromisos con los organismos internacionales.
Lo que nadie ha dicho hasta el momento es a qué monto ascendió el préstamo del BID al departamento de Colonia, cuántos millones de dólares se recibieron para que se exija tamaña garantía, y qué obra se hizo con ese dinero.
¿Es posible que haya una respuesta?
CARLOS E. PURTSCHER – C.I. 3.823.363-7
¡Qué tristeza!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Se ha dicho que el pueblo uruguayo es, en general, triste. Por supuesto que es una afirmación muy difícil de probar, pero los veteranos consideramos baste creíble la afirmación. Es posible que la situación político-económica del país hace unas décadas justificara la calificación que se hacía. Pero este párrafo sirve solamente como introito a lo que queremos decir.
Es muy notoria la tristeza que ha causado la renuncia del contador Zaidensztat a la Dirección General de Rentas. No se puede negar que la situación del jerarca era notoriamente saliente: una gestión que, desde el comienzo llamó la atención por su independencia del poder. La DGI comienza a normalizar, por el cobro de adeudos vergonzosos, la «indigencia» en la cual aparecía la institución burlada. No era necesario ser una persona muy informada para empezar a entender lo que estaba pasando en la DGI. Al fin un funcionario prácticamente desconocido para el pueblo empezaba a destacarse por el estricto cumplimento de sus funcionarios. Demás está decir que la alegría de nuestra gente, y con ella el establecimiento de una corriente afectiva de la cual surgió «señor Zeta» para referirse a él, empezó a acompañarlo en su actividad anticorrupción. El acontecimiento fue tan impactante cuanto lo eran los nombres de los sancionados o la popularidad de sus empresas. Ante esto el pueblo comenzó a averiguar la historia del protagonista y ahí fue el asombro: Zaidenstazt es colorado, tiene 38 años y desempeñó el mismo cargo en un período del batllismo, partido al cual pertenece. El asombro fue tal que a las condiciones morales del señor Zeta se agregaron los elogios a su persona física, en cuanto ésta traduce la imagen de un «muchacho» sencillo al vestir, despreocupado de su cabello y su barba, la antítesis (en la presentación física) de la mayoría de sus compañeros de partido, lo que sí se puede ejemplificar en el senador blanco Gallinal.
¡Cómo no vamos a estar tristes si uno de los mejores combatientes de nuestro escuadrón de la moral gobernante abandona la lucha, en la que actuó período y miedo de tiempo (como lo sabe Zeta) para «limpiar» (cosa brava) la Dirección de impuestos!
De cualquier manera: ¡lo esperamos!
C.W.P. – C.I. 1.024.657-5
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