Spada: "No me interesa contar historias de treintañeros con tarjetas de crédito"
La cineasta italiana comprobó con satisfacción que el festival uruguayo reserva este año un gran espacio para el cine italiano.
«La dicotomía entre el cine comercial y el cine de autor a la vieja usanza es muy fuerte, pero en Milán hay un renacimiento gradual del cine de autor, lo que hace la diferencia con Roma, muy inclinada al cine comercial», señaló la directora, agregando que hace «un cine de búsqueda, investigando con el lenguaje cinematográfico», mostrando historias que no se ven en el cine comercial.
Espero sea un cine social. No me interesa contar historias de treintañeros con tarjetas de crédito» afirmó con énfasis.
«‘Como la sombra’ continuó fue rodada en Milán, donde yo nací y en donde soy profesora de la escuela de cine local. La Torre Brama, desde donde se filmó, está en un parque y es la misma torre utilizada por Antonioni para rodar ‘La noche’.
El filme comienza con un ascensor que baja mientras que el montacargas utilizado por el maestro italiano subía. Silencios, planos, secuencias y largos también los usaban Antonioni, Godard y los maestros coreanos. Las mujeres de Antonioni son pasivas y víctimas de las situaciones. Reciben la realidad sin rebelarse. En mis películas esto no sucede».
Influencias de otros directores
«No percibo similitudes ni diferencias en mis filmes».
Breve historia de un filme
«Como la sombra» fue presentado en el prestigioso Festival de Venecia en la sección de autores. Fue la única película italiana seleccionada y dirigida por una mujer. Las críticas en Italia fueron muy favorables. Tuvo mucho éxito de público. Ahora, tras obtener también el importante galardón del festival argentino de Mar del Plata el filme será distribuido en el circuito comercial de exhibidores, lo cual es muy importante para una película independiente.
Spada tuvo que embarcarse en una aventura para realizarlo, ya que debió solicitar un crédito personal en un banco. Piensa que hay que crear un modo de producción diferente y trabajar mucho para la democratización de la producción del cine.
Ella dice que en la situación actual «en la práctica, hacer cine ha dejado de ser un derecho inalienable de todas las personas.
Trabajé con grandes directores y quería encontrar un motivo válido para hacer una película».
El guión lo escribió expresamente para ella el director de la Escuela de Cine de Milán, Daniele Maggioni, productor de Silvio Soldini.
Los escenarios
La ciudad en donde se desarrolla el filme es Milán, pero podría ser Toronto, Buenos Aires o cualquiera otra. Mujeres que han concurrido a ver el filme le han comentado que la película habla de ellas. Gabriele Basilico, uno de los grandes fotógrafos de paisajes urbanos que hay en Italia, colaboró con la realizadora e hizo una muestra personal en Buenos Aires a través de una gran investigación visual sobre Milán. La direccion de fotografía la realizaron dos jóvenes egresados de la Escuela, Giorgio Carella y Sabina Bologna, la primera mujer que dirigió fotografía cinematográfica en Italia.
«Cada director hace su trabajo dirigido a un público concreto», dijo la cineasta italiana, agregando que «en la actualidad a los filmes de Antonioni nadie iría a verlos. Ahora bien, rodar es un problema. El problema grosso es el financiamiento y la distribución de la película.»
«Espero encontrar dinero en Milán aunque sea por Internet o la caridad pública. Quiero hacer un documental creativo sobre Antonia Puzzi, una poeta cercana a Alfonsina Storni y que se suicidó el mismo año, 1938, a los 26 años de edad».
Finalmente, Marina Spada opinó acerca del cine latinoamericano y el convenio entre Argentina e Italia, ambas naciones colonizadas por el cine norteamericano. «El convenio será importante para el rol político de América Latina» afirmó.
Sobre Hollywood opinó que el «efecto espejo es la acción política del cine latinoamericano.
Hay que explicar que Hollywood es otra realidad. Francia trabaja mucho desde la niñez, con laboratorios, con proyectos en las universidades, etcétera. Por eso es un pueblo de cinéfilos. No hay que reflejarse en el capitalismo. Esto es importante en la creación artística. La clase política italiana está muy lejos del país real y de la gente. La gente valiosa se va.
El mundo ha cambiado desde los años 70 y las cosas que se discuten hoy son otras». *
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