Tres muestras a considerar
El vestuario es el teatro confirma las virtudes ya demostradas en el Centro Cultural de España por una de sus curadoras, Soledad Capurro. Aquí las excelencias del diseño y labor curatorial está acompañada por Claudia Copetti y Hugo Millán, docentes de la carrera de Diseño Teatral de las cátedras de Diseño y Vestuario y de Realización de Vestuario de la Escuela Municipal de Arte Dramático.
En la sala de exposiciones del Teatro Solís se despliegan cuatro proyectos de los alumnos de cuarto, tercer y segundo año: Experimental intuitivo, de aproximación a los elementos del vestuario como herramienta básica del diseño (materia, propiedades, transformación, representación), investigando el color, la materia, textura, formas, composición en diferentes materiales (metal, arpillera, tela). El proyecto dos propone Macbeth de Shakespeare y Mariana Pineda de García Lorca, un encuentro entre el texto y el vestuario histórico. El proyecto tres la emprende con La puta madre de Marco Antonio de la Parra y La terrible opresión de los gestos magnánimos de Daniel Veronese y el cuarto proyecto, toma La noche de las tribadas de Per Olor Enquist y Los ciegos de Maeterlink.
Son obras representadas en la EMAD para un público puntual, a fin del año académico 2006, y por lo tanto la exposición será apreciada de diferente manera según se conozca o no la pieza teatral. El resultado es de gran refinamiento plástico, inteligente comprensión de las obras, con buen diseño gráfico de Inés Iglesias, por donde campea una imaginación y una calidad de presentación que no es nada frecuente en Montevideo.
Fotos desde el cielo
La tierra vista desde el cielo, en la Rambla Pocitos, es un retrato aéreo de algunas regiones del planeta del fotógrafo Yann Arthus-Bertrand, con la intención de llamar la atención para el desarrollo sustentable. Las tomas desde un helicóptero son espectaculares en su composición y hermosas en color, semejantes a las National Geographic. En varios casos, llama la atención sobre el deterioro ambiental, la desertificación creciente, pero también incurre en el preciosismo fotográfico en conocidos temas sudamericanos o incurre en la sugestiva trivialidad cuando le toca Montevideo, Maldonado o Rocha.
El resultado es ambiguo. Si la propuesta es denunciar el delicado equilibrio ecológico mundial, ahora tema mediático ante el peligro inminente denunciado por los científicos, ningún gobernante de turno se erige en portavoz de una situación que afecta irremediablemente a todos (Al Gore, ex presidente, asumió esa responsabilidad y le cuesta convencer a los suyos a firmar el protocolo de Kyoto), hay una contradicción o un jesuitismo en la denuncia al utilizar un transporte, como el helicóptero, que al igual que los aviones, las petroleras, los automóviles (auspiciantes de la exposición) que en los textos (sobrios, convincentes) de los paneles aparecen como factores altamente contaminantes. Sin un estudio claro y racional del tema y la divulgación correspondiente para el gran público (hasta la computadora contamina) y el equilibrio entre el progreso y la continuidad del hombre en la tierra, estos esfuerzos individuales son loables pero también pueden considerarse un golpe audaz de resonancia mediática.
En Buenos Aires la muestra estuvo en la Plaza San Martín, un lugar más adecuado que la rambla Pocitos (algunos conductores se quejan porque interrumpe la visual del paisaje y tienen razón) aunque funciona bien el montaje. Una interrogante es saber si las perforaciones de los paneles quedarán como otra señal agregada, en una rambla contaminada visualmente por la propaganda comercial excesiva y algunas losetas rotas o hundidas.
Pintor finlandés en el Zorrilla
No le falta interés a las pinturas del finlandés Hannu Palosuo en el Museo Zorrilla. Con talante figurativo, incursiona por interiores desolados, representando muebles y proyectando sombras a las que agrega siluetas de personas que no están en los muebles.
La idea, hasta cierto punto inquietante, deriva, sin duda, de la iconografía de los metafísicos italianos (Palosuo pasa buenas temporadas peninsulares) aunque su habilidad técnica es muy reducida sin dominar aspectos de la perspectiva ni conseguir el acabado técnico impecable que el cuadro requiere. *
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