De vuelta a las raíces tras recrear a Police
El público de la parisina Sala Pleyel, primera etapa de una gira durante la cual el cantante actuará en otros seis países (Suiza, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica y Austria), escuchó primeramente dos temas interpretados en solo por el virtuoso bosnio del laúd Edin Karamazov. Después, el ídolo de la música pop entró en el escenario entre las aclamaciones del público. Sting, de 56 años de edad, empezó su actuación con «Flow, my tears», la más célebre canción de laúd de John Dowland (1563-1626), que rememora interpretaciones legendarias e intimidantes, como la del contratenor inglés Alfred Deller. Después del segundo tema («The lowest trees have tops»), más alegre, Sting declaró su felicidad por estar en París «para celebrar la música de John Dowland». Gordon Matthew Sumner, alias Sting, contó didácticamente al público que Dowland, músico católico admirado por reyes, príncipes y duques de toda Europa, tuvo no pocas dificultades para ser aceptado en el reino protestante de Inglaterra. Y ello pese a los esfuerzos de Dowland, como demuestra una carta escrita al secretario de la reina Isabel I en 1595, en la que el músico le manifestaba su fidelidad.
Sting leyó algunos párrafos de esa carta entre las distintas melodías de la época interpretadas.
Además del mayor intérprete de laúd de su época, Dowland fue también uno de los primeros cantautores de la historia. Sting considera incluso que sus composiciones son «música pop» escrita entre los siglos XVI y XVII.
Sin tratar de imitar a los cantantes de formación clásica, lo que está fuera de sus posibilidades, Sting interpreta esas piezas con su estilo y sus medios vocales de artista rock, dándoles una encantadora naturalidad.
Acompañado por Karamazov, el bajo y líder de Police se une a él con su laúd, cuyo rosetón en forma de laberinto inspiró el nombre de disco con temas de Dowland, «Canciones desde el laberinto», editado por el sello clásico Deutsche Grammophon a fines del año pasado y que ha sido un éxito de ventas.
Después de una hora de concierto, el cantante conquistó definitivamente a los espectadores, interpretando al final y fuera de programa temas muy personales como «Fields of gold» (Sting) y «Mensaje en una botella» (Police) en una interpretación sorprendente, a la que el acompañamiento del laúd aporta un aura de misterio.
La gira Dowland de Sting, para la cual se prefirió la perfección acústica de los auditorios sinfónicos en vez de la inmensidad de los estadios, continuará hasta el 12 de marzo con un recorrido que incluye Basilea, Florencia, Roma, Milán, Múnich, Francfort, Hamburgo, Amsterdam, Amberes, Berlín, Düsseldorf, Viena y Stuttgart. *
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