¡Ay… las segundas partes!
En esa línea de humor sutil que dominaba Charamello, con un estilo severamente controlado, visible en los trajes de etiqueta que vestían los actores, lograron un éxito inicial de crítica y público. Demostraban que nadie es inimitable en el teatro y que el humor limpio, a base de juegos de palabras y roces con el absurdo y casi con el delirio, es posible y puede tener tanto o más éxito que el penoso humor escatológico, ese humor que China Zorrilla describió como un humor «de la cintura para abajo».
Esta segunda edición o segunda parte, con números nuevos y con otra integración y la dirección de Jorge Denevi, reclama, pese a sus buenos propósitos, el calificativo clásico para las segundas partes. Las ideas son buenas; las condiciones de los actores y músicos suficientes. Es en el desarrollo donde encontramos la falla de un espectáculo pacientemente trabajado, que debió tener mejor suerte. Las bromas fundadas en equívocos verbales necesitan levedad y brevedad; «Tocata y fuga» incurrió en larguezas y en pesadas abundancias. No creemos en tijeras, supresiones, peines y demás mitologías de la puesta en escena, ni en el mito de que ninguna obra puede durar más de dos horas porque los espectadores se aburren, ya que hemos visto obras apasionantes que duran más de tres horas y otras que nos embotan a los diez minutos de comenzadas. Pero hemos sentido que el fluir verbal de «Por humor al prójimo», a veces bellamente florido y nunca latoso ni cargante, no sabe detenerse, recoger las velas desplegadas, concentrar los efectos, afirmar los pies para una sola estocada final. «Tocata y fuga» se ha aplicado en parecerse exteriormente a «Les Luthiers», pero debió atender más a su acerado espíritu paródico, que dice mucho al espectador sobre cómo creen «Les Luthiers» que debería ser el mundo. *
POR HUMOR AL PROJIMO, por «Tocata y fuga», con Gabriel Alonso, Gerardo García, Jorge Danseaux, César Herrera, Carlos Maiuri y Emilio Pigot. Luces de Leonardo Geicher, arreglos vocales de Jorge Danseaux, dirección general de Jorge Denevi. En sala Zitarrosa.
Compartí tu opinión con toda la comunidad