Tiene la palabra
Una luz roja en nuestra sociedad que nadie está viendo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El 16 de enero de 2006, en uno de nuestros recorridos por la Costa de Oro, a la altura del Pinar Norte, del otro lado de la Interbalnearia, en una de las paradas programadas que teníamos, se nos acercó un niño muy preocupado con una cachorrita de mes y medio con suerte, en un estado muy depresivo.
El niño la acababa de rescatar de otros niños que estaban jugando a ahogarla (algo que ya se está tornando muy común).
Seguramente esto para muchas personas es una travesura más de los niños, algo sin importancia.
Más allá de nuestra visión proteccionista hacia los animales, y después de haberla visto salir de la depresión en que estaba sumida, el pequeño animal agonizó, gritó, aulló y convulsionó hasta su muerte sin poder hacer nada ante tanta agonía. Hay un factor que debiera preocupar a toda nuestra sociedad, a las escuelas, los padres, las comunidades y los legisladores que dejan pasar el abuso hacia los animales como una ofensa menor, están haciendo caso omiso a un explosivo de tiempo que afecta a toda la sociedad en general.
Una de las cosas más peligrosas que le puede pasar a un niño es matar o torturar a un animal con total impunidad.
La Asociación Americana de Psiquiatría indica que la crueldad hacia los animales es considerada como uno de los tres síntomas que predicen el desarrollo del desorden de la conducta.
Los expertos están de acuerdo en que las personas jóvenes que hieren y matan a los animales (con impunidad) nunca aprenden a identificarse con el sufrimiento de otros.
Cuando estos niños hieren a alguien, no registran que está mal y no pueden sentir la agonía que han causado. El enseñar la bondad y el respeto hacia los animales es el primer paso para enseñarles a los niños a identificarse con los sentimientos de otros.
Para enseñarles a valorarse los unos a los otros, debemos incorporar los conceptos simples de la bondad y el respeto en nuestra vida diaria.
También debemos enseñarles a nuestros niños a respetar y proteger al más pequeño y/o al más indefenso entre nosotros.
Más allá de tradiciones o falta de sentimientos y respeto hacia los animales y hacia la vida misma, debemos reflexionar si queremos vivir en una sociedad con leyes que otorguen permiso para matar y dejar que nuestros hijos crezcan en un medio en el cual matar a veces es bueno y divertido.
La violencia se ejerce, en primer lugar, contra los débiles, y en los eslabones que componen una cadena de seres débiles, incapaces o con dificultades para defenderse los animales hoy ocupan un lugar importante; mañana, cuando estos niños crezcan, quién sabe quién sea la víctima.
LUCIO HANS – POR GRUPO FRANCIS – MIEMBROS DE LA WSPA URUGUAY
No a los genocidios, sí a la vida – Centro Recordatorio del Holocausto
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El 27 de enero, fecha de liberación del campo de exterminio de Auschwitz fue declarado por la Naciones Unidas como Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las víctimas del Holocausto del pueblo judío.
Durante el horror que significó la Segunda Guerra Mundial, una de las peores si no la peor hecatombe de todos los tiempos, 6 millones de judíos fueron asesinados por el sólo hecho de nacer, de ser judíos. Este exterminio es lo que se conoce bajo el nombre de «Shoá» (Holocausto).
Luego de la tragedia el pueblo judío nunca más volvió a ser el mismo. La Humanidad tampoco.
Y esto debido a la singularidad de la Shoá.
No sólo por la magnitud de la cifra: 6 millones de judíos asesinados, entre los cuales un millón y medio eran niños y adolescentes, no sólo por la terrible forma en la cual fueron masacrados, sino que la singularidad de la Shoá radica en la «solución final». El objetivo del nazismo en cuanto al pueblo judío fue el exterminio en su totalidad.
Matar por matar sin ningún objetivo ulterior.
Por primera vez en la historia, y que no le ocurra nunca más a ningún pueblo, se quiso borrar de la faz de la tierra a una nación entera.
Sin duda, milenios previos de antisemitismo facilitaron la ¡tarea! de la bestia nazi.
El programa de exterminio basado en su «ideología» -en realidad el nazismo no es una ideología, sino un crimen- y además la complicidad e indiferencia de buena parte del mundo, posibilitaron el Holocausto.
El Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto debe ser dedicado al recuerdo, análisis y a la reflexión. El estudio para llegar al conocimiento y sensibilización en cuanto a lo que pasó, debe ser el punto de partida para el nunca más, no solamente en relación con el pueblo judío, sino en relación a otros genocidios y tragedias que han golpeado a la Humanidad.
El horror simbolizado en Auschwitz no puede ni debe ser olvidado.
Por todo esto proclamamos y con más fuerza que nunca no a los genocidios, sí a la vida.
PROF. RITA VINOCUR – LIC. RAFAEL WINTER
Debemos hacer respetar las leyes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El domingo 28 de enero sentía que Piriápolis es una tierra de nadie, grupos de jóvenes tomando alcohol en la Rambla y produciendo ruidos molestos, metiendo miedo en la gente que pasea por el lugar. Del mismo modo aquí en nuestra ciudad, estacionar en un semáforo es entrar en una tierra de nadie, en donde nos manguean, nos ensucian el vidrio, piden chapitas, insultan a los turistas, lugares donde grupos de 4 o 5 chicos, comiendo y tomando alcohol producen miedo en las familias ocupantes de los automotores que tienen la mala suerte de encontrarse con ellos.
Lamentablemente hasta en el portal Infobae de Argentina en el día de ayer salió una referencia a estos siniestros personajes con pelotitas que asustan en los semáforos y producen, junto con el grupo que los rodea, miedo al turista. Hay dos responsables directos de ambas situaciones:
1º) La primera responsable es la jefa de Policía de Maldonado en el caso de Piriápolis, ya que debe hacer cumplir la ley y el orden.
El tomar alcohol en la calle y producir disturbios mediante ruidos, etc. son faltas que están penadas en nuestro Código, por lo tanto la Policía debe actuar y hacer respetar y cumplir esa norma.
Por lo tanto, Sra. Graciela López, debe cursar una orden a todos sus funcionarios para que hagan efectivo el cumplimiento de esa norma estrictamente, para lograr mantener una convivencia pacífica entre la población que nos visita.
2º) El segundo responsable es el intendente De Los Santos, pues hay una disposición municipal vigente que prohíbe tácitamente todo tipo de manifestación en los semáforos que ordenan el tránsito vehicular.
Por lo tanto el intendente debe oedenar a los inspectores del municipio que hagan cumplir la norma.
Además tanto los inspectores de Tránsito, como la Policía tienen facultades suficientes como para evitar y detener las prácticas de picadas en autos que en forma alarmante luego de la 1 de la mañana se realizan en la Rambla Lorenzo Batlle Pacheco, como en la Rambla de Piriápolis también.
Ambos jerarcas, López y De los Santos son los responsables de la falta de respeto a las normas y la pobre imagen que dan nuestros balnearios.
NICOLAS FERNANDEZ – C.I. 3.545.675-7
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