Tiene la Palabra
La inseguridad en Santiago Vázquez
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Siendo vuestro diario el que generosamente recoge la opinión y necesidades de los más desposeídos, es que varios vecinos de este modesto pueblo nos dirigimos a usted. Desde hace pocos años, acá donde prácticamente no ocurrían robos, han venido aumentando día a día, en forma sorprendente.
Ahora ya casi no podemos dejar la casa sola ni para ir al almacén, porque al volver ya nos vemos robados.
Las denuncias en la 20ª son múltiples, y a otras, los vecinos ni las hacen, desengañados porque ya saben que la Policía no va a hacer nada.
No investigan ni detienen a nadie, pese a que saben quiénes son los ladrones conocidos por todos.
Algunos policías de ésta y otras comisarías dicen que ellos no pueden proceder si no acusamos personalmente a quienes nos robaron. Nos parece inaudito que exista actualmente una directiva superior policial de ese carácter.
Más bien creemos que nos toman el pelo.
Tal cosa sería una locura. Porque siendo el cometido fundamental de la Policía de ser, no sólo en este país sino en todos los países cuerdos del mundo, la seguridad de personas y bienes, son de hecho su obligación el prevenir, investigar y reprimir los delitos.
Cuesta creer lo que nos han dicho, que ya es voz corrida. ¿Puede existir realmente una directiva así? ¿Las víctimas, los damnificados tenemos que investigar y acusar para que después la Policía actúe?
Señor Director, por favor, defiéndanos, somos su pueblo. Que se cambien directivas, conceptos, jefes, sean quienes sean arriba y abajo de grados. No pedimos plata. Pedimos seguridad y paz.
Agradecidos a la atención que nos dé ese buen diario, le saludamos un conjunto de buenos y modestos vecinos.
VECINOS SANTIAGO VAZQUEZ
Reflexiones acerca de la Constitución
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me refiero a la publicación de tapa y de la página 5 de la edición de hoy, relacionada con la expresión del señor senador Dn. Enrique Rubio, respecto de la «convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente». Destaco que el señor senador está, a la vez, aún cuando parezca absurdo, errado y en lo cierto. En efecto, para poder «salir de un gobierno de facto» era necesario hacer «Asamblea Nacional Constituyente» como se lo determina en el texto y el contexto del «acto 19″, lo que podrán confirmar con una sola lectura. La «elección» del último domingo de noviembre del año 1984 se hizo a base de dicho «acto» y, únicamente, para que «El Pueblo» designara a los receptores de «el poder» de quienes lo detentaban en contra de su voluntad, puesto que «tomarlo» se lo pueden hacer por la fuerza, pero , como situación anormal, no podrá durar, sino que, necesariamente, deberá cesar. Ahora bien, cabe preguntar ¿cómo se debe producir «el cese» de un gobierno de facto, para volver a la normalidad Constitucional? Es obvio que se trata de una cuestión de principio, que no puede ni debe estar comprendida en ninguna norma escrita, puesto que, si la hubiera, automáticamente se admitiría que se podría «violar la Constitución», lo que resultaría inadmisible. Por ende, debió haber tenido «solución racional» acorde a la cuestión, pero aun cuando nos pese, no la tuvo. «El Derecho» para que exista país, debe partir de la resultancia de premisas inconmovibles, de lo que nos han dado debida cuenta dos genios que en el Uruguay han sido, en sendas frases que lo demuestran.
Dijo el maestro Couture: «El Derecho no puede ser inmoral», y acotó Amézaga: «El Derecho no puede ser torcido». La «moralidad» y «el derecho» en el «gobierno de facto» las dejo a la comprensión del lector… Asimismo «El Derecho» debe tener «continuidad y permanencia», lo que desapareció, a partir de «los hechos» o «el facto» del año 1973. Por ende, desde tales sucesos «dejamos de tener, la debida y necesaria constitucionalidad» y, sostener lo contrario, configura error que pagaremos, por lo que no se puede, como se dice, «reformar lo que no existe». ¿Que cómo lo pagaremos? No me lo pregunten, pero, sin dudarlo, será muy caro, pues no se quiere entender lo que «rompe los ojos», que carecemos de Constitución válida, pues, pretender que rijan, al mismo tiempo, la «Constitución violada» conjuntamente con normas creadas por quienes la violaron y «convalidadas» por «el legislador» dentro de un texto Constitucional que prohíbe la existencia de «decretos leyes» es una «herejía jurídica». Y no sigo, puesto que, desde hace veintidós años lo vengo diciendo y no se me ha querido entender. Antes, por los llamados partidos tradicionales y, ahora, por el Frente que gobierna. Por ende, los anteriores «en el propio pecado, llevaron la penitencia» gobierna el Frente y, ahora, sin que sea posible otra conclusión, al Frente le pasará lo mismo. Lo que no se puede predecir es ¿quién gobernará? No, porque sea mi designio, ya que no me importa quien «gobierne» sino que sólo me interesa que sea constitucional, lícito, y que lo haga bien, y, es fácilmente comprobable, si se lo quiere hacer. Sin constitución no puede haber «gobierno legítimo» ni «soluciones de gobierno acertadas» ya que no hay «orden jurídico» válido.
Habría muchísimo más para escribir, pero, si se lo quisiera entender, con lo expuesto, debería bastar, y, si no lo quisiere, sería inútil escribir nada más, por lo que sólo haré una pregunta, a usted y al señor senador Rubio: ¿Les parece que se puede «reformar» lo que no existe? Una «reforma», señores, sólo procede cuando lo que se «quiere reformar» sea, pero «reformar lo inexistente» resultará imposible, tanto como afilar un cuchillo sin hoja que no tiene mango y, sin la menor duda, seguiremos como estamos…o peor…por cuanto no se sabe lo que tenemos. Si es que tenemos…algo… (aparte de un tremendo desorden, que no se lo entiende, ni, parecería, se lo quisiera entender).
Saluda muy atentamente
S.S.S. – MARTIN BIDEGAIN SACHETTI
Un rubro con mucho potencial
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Cúmpleme dirigirme a usted a efectos de que tenga a bien publicar la presente en el espacio que dedique a sus lectores, o en su defecto se sirva realizar las aclaraciones pertinentes respecto al tema que se dirá. He tomado conocimiento de la publicación en vuestro diario de un artículo referente a la construcción de viviendas de madera de la empresa Listopanel y de su inserción en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro (PTI) en la Sección de Economía, página 45, del domingo 21 de enero de 2007. Debo agradecer a vuestro diario los elogiosos conceptos acerca de este sistema de construcción novedoso en el país, y que puede ser utilizado para aportar soluciones habitacionales, además de convertirse en una diversificación de la producción nacional y, como bien señala por parte del redactor del artículo, sin la ampliación de la cadena forestal.
Sin embargo, debe puntualizarse que si bien es cierto que existe una vinculación de casi dos años con el PTI, la instalación definitiva aún no ha terminado. La fabricación de casas de madera se encuentra todavía en la etapa de proyecto, por cuestiones vinculadas a la financiación de dicho emprendimiento, no habiendo hasta la fecha una presencia en el mercado. El mismo es fruto de mi experiencia personal, aunada a los conocimientos de la tecnología de la construcción con madera, en edificaciones personalizadas que se fueron perfeccionando. No existe tampoco una línea industrial continua en pisos de madera, sino trabajos aislados a pedido, con progresivas mejoras en la instalación y en las propiedades de los mismos. En definitiva, son proyectos viables, económicamente adecuados a nuestro medio, con una excelente ecuación calidad precio, pero a la fecha
no existe financiamiento para el desarrollo industrial.
Saluda a usted de mi mayor consideración
PIER LUIGI NOGARA – ARQUITECTO
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