Biblioteca Destacada
Escucha mi voz
Autora: Susanna Tamaro
Editorial: Seix Barrral
Una novela introspectiva, en la cual la protagonista indaga en su pasado y su origen, a partir del hallazgo de cartas y cuadernos que evocan las vidas de sus padres. Ello le permite reconstruir su propio mosaico vivencial y enfrentarse a un gran dilema.
Sobre ascuas
Autor: José L. De Juan
Editorial: Destino
Este relato sumerge al lector en un orbe inquietante, en el que el tejido de relaciones se desquebraja en cuanto aparece la muerte y se inicia una intriga de atmósfera agobiante. Esta novela mixtura la historia con la ficción, en un horizonte de tragedia.
Lorenzo El Magnífico
Autor: Jack Lang
Editorial: Destino
Un elocuente retrato del príncipe del Renacimiento italiano, en una obra que oscila entre el relato histórico y el ensayo. Esta novela es una lúcida reflexión acerca de las grandezas, las miserias y la naturaleza del poder político.
Ninguna parte
Autora: Yasmina Reza
Editorial: Seix Barral
Narración autobiográfica presentada mediante un mosaico de textos, que abordan el amor entre padres e hijos, el valor de la amistad y la dulzura de la infancia. Una obra directa y frontal, que explora sentimientos como la soledad y la falta de identidad.
Encuentros y desencuentros
Juan Carlos Arrosa Carve es abogado y ha colaborado en diversas oportunidades en distintas publicaciones, tanto de nuestro país como del exterior.
Su intensa y dilatada actividad laboral le ha permitido conocer distintas regiones del planeta, por lo cual las historias que incluye en sus libros suelen desarrollarse no sólo en Uruguay -ya sea en la ciudad de Montevideo o en otros lugares del territorio nacional- sino también en países cercanos, como Argentina y Brasil.
El autor de «Encuentros y desencuentros» publicó antes otros libros de similar temática, que refieren a las relaciones, algunas veces fugaces, otras más duraderas, de hombres y mujeres solitarios en diversos ámbitos de encuentro, como bailes, espectáculos y tertulias.
En títulos anteriores, como «Andanzas por bailes y cafés», «Contactos entre mujeres y hombres» y «Relatos amorosos y otros cuentos», Arrosa Carve hace gala de una gran experiencia en cuanto a las técnicas y métodos de acercamiento al sexo opuesto, ilustrando sus enseñanzas con diversos ejemplos extractados de su propia peripecia vital.
Cabe destacar que nadie es capaz de escribir como Juan Carlos Arrosa Carve. Por fortuna. Las historias de Carve poseen la particularidad de que nunca sucede nada ni medianamente relevante en ellas.
Son estampas de vida, fragmentos de la existencia cotidiana de diversos seres, que carecen del suficiente impacto como para merecer ser tomadas como tema de una narración literaria.
Más allá de la chatura que Arrosa Carve demuestra en sus «obras», el abogado, devenido «escritor», no posee talento literario alguno ni es -en absoluto- capaz de conformar una narración bien armada, que destaque independientemente de los eventuales temas abordados.
Resulta insólita la permanente y machacona intención didáctica o pedagógica del autor, estirando artificialmente los textos, plagándolos de referencias geográficas, históricas, moralejas, adagios o reflexiones en tono de panfleto de autoayuda, que no hacen más que dilatar y empeorar el escaso interés que de por sí despiertan sus relatos.
Otro aspecto a analizar es la pésima elaboración de personajes. El autor intenta mostrarse conocedor de la idiosincrasia de seres de distintas edades y niveles socioeconómicos, pero únicamente consigue conformar personajes nada creíbles, como cuando intenta narrar historias protagonizadas por jóvenes que hablan y actúan de forma que en nada condice con su supuesta edad.
Juan Carlos Arrosa Carve elabora historias en las cuales constantemente apela a su propia experiencia, incluyéndose habitualmente como protagonista, lo que quizás revele una acuciante necesidad por echar luz sobre aspectos de su vida que no revisten interés más que para él mismo.
La temática sobre la cual giran sus narraciones suele ser por demás trillada, tanto por el autor como por la literatura en general. Flirteos, galanteos, conocimientos casuales de hombres y mujeres con intenciones amorosas, pueblan sus narraciones.
No queda claro -en ningún momento- con qué criterios, si es que utiliza alguno, el abogado Arrosa Carve selecciona los acontecimientos que luego procurará narrar en sus libros.
Tampoco sabemos si el autor asigna a sus intentos literarios la categoría de un mero pasatiempo.
Presumimos que todo es un intento por compartir por escrito algunas de sus vivencias con amigos y allegados, partiendo de la insostenible hipótesis de que el narrador considera que tiene algo importante para comunicar y dispone del talento para hacerlo. *
(Edición de autor)
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