LIBROS

El Uruguay del exilio

En «El Uruguay del exilio», obra colectiva coordinada por Silvia Dutrénit, historiadora uruguaya residente en México, veintiún autores elaboran un extenso friso histórico y no menos emotivo, que desnuda la dramática experiencia de miles de uruguayos expulsados por la violencia política de la dictadura.

En este extenso y documentado libro de más de quinientas páginas, los protagonistas construyen un sólido trabajo de análisis en torno a la diáspora uruguaya, abordando las peripecias en los diversos escenarios geográficos que acogieron a los refugiados políticos procedentes de nuestro país.

En la introducción, que está naturalmente a cargo de Silvia Dutrénit, la autora elabora un consistente discurso de sesgo histórico, que pone bajo la lupa al exilio, no sólo como la mera consecuencia de una situación interna de conmoción, sino también por las graves secuelas humanas.

El discurso, que en más de un aspecto se nutre de la propia experiencia de la escritora, enfatiza en el lacerante tema del desarraigo y la dramática pérdida de la pertenencia y los afectos derivada de expulsión.

La especialista examina el problema desde variadas ópticas paralelas, que dan cuenta del exilio organizado devenido en resistencia militante y denuncia a la dictadura y la mera peripecia de supervivencia individual en hospitalarios países extranjeros.

El texto, que no soslaya ninguna faceta del debate, refiere particularmente a las redes de solidaridad internacional que cobijaron a los asilados, las campañas en defensa de los derechos humanos y los mancomunados esfuerzos en procura de la restauración de las arrasadas democracias sudamericanas.

El primer capítulo de esta obra de fuerte acento testimonial, reconstruye, minuciosamente, la efímera incursión de exiliados uruguayos en el Chile gobernado por el socialista Salvador Allende, a comienzos de la década del setenta.

El núcleo del fenómeno migratorio que peregrinó rumbo al país trasandino, fue la guerrilla del Movimiento de Liberación Nacional.

La colonia uruguaya, integrada en su gran mayoría por combatientes y activistas de fuerzas de izquierda, permaneció allí hasta el 11 de setiembre de 1973, cuando se consumó el salvaje asalto militar al Palacio de la Moneda, que culminó con el derrocamiento de Allende por parte de una conspiración fascista encabezada por el criminal Augusto Pinochet.

El pormenorizado informe refiere a la vida interna del movimiento guerrillero uruguaya, su vinculación con otros combatientes latinoamericanos y su reperfilamiento ideológico a la luz del desafío que imponía luchar contra las dictaduras de la región y la hegemonía hemisférica del imperialismo norteamericano.

Este documentado trabajo describe la implacable caza de brujas que se inició tras la instauración de la dictadura gorila. En ese contexto, se menciona el nombre de los uruguayos asesinados y desaparecidos durante el primer tramo del criminal gobierno autoritario.

El siguiente capítulo, que también abarca el exilio en tierras sudamericanas, aborda el éxodo uruguayo rumbo a la Argentina, donde se estableció el grueso de la retaguardia opositora, tras la ruptura institucional del 27 de junio de 1973.

En este tramo, los testimonios recabados permiten reconstruir los diversos núcleos de resistencia que operaron en la vecina orilla, la actividad de las ilegalizadas fuerzas de izquierda y la fundación del Partido por la Victoria del Pueblo.

Obviamente, los autores no soslayan los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, registrados poco después de instalada la junta militar que expulsó del gobierno a María Estela Martínez de Perón, en marzo de 1976.

El capítulo consagrado al exilio en México, que está naturalmente a cargo de la propia Silvia Dutrénit, es una de las experiencias más reveladoras de la diáspora uruguaya.

País hospitalario por tradición, México acogió a miles de refugiados políticos compatriotas, que allí pudieron reconstruir las estructuras de la resistencia a la dictadura uruguaya y protagonizar algunas de las numerosas campañas de denuncia internacional.

La descripción de la cotidianidad de los asilados es un elocuente retrato de cómo se procesó la inserción de la colonia uruguaya, en un país hermana para el cual la solidaridad es una suerte de patrimonio.

Uno de los trabajos más extensos y ricos por su dimensión emotiva y humana, es el que refiere a los uruguayos que recibieron asilo político en la Cuba revolucionaria.

Este episodio, según se documenta en este libro, tuvo variadas características, que discurren entre la reorganización de las fuerzas de izquierda para consolidar la resistencia desde fuera de fronteras y la experiencia de integración a la sociedad cubana.

Son también explícitas las referencias a quienes recibieron adiestramiento militar y hasta a la participación uruguaya en misiones solidarias con la revolución nicaragüense y el gobierno popular de Angola.

Otro de los trabajos de lectura ineludible gira en torno a los refugiados uruguayos en España, primer reducto europeo al que acudieron los inmigrantes compatriotas. Este artículo analiza el tema desde una dimensión política, social y cultural.

Si bien los lazos históricos y ancestrales favorecieron la inserción de los compatriotas, la radicación y adaptación no estuvo exenta de complejidades.

Otro extenso pero polémico aporte reconstruye la peripecia de exilio de un pequeño puñado de uruguayos en la URSS, en plena guerra fría.

El tema, que es desarrollado a partir de siete reveladoras entrevistas, permite concluir que dicha potencia -hoy desaparecida- desarrolló un régimen de admisión limitada, que priorizó siempre a los afiliados a los partidos comunistas adeptos al bloque soviético.

El artículo no soslaya la ambivalente actitud del Kremlin, que mantuvo estrechas relaciones comerciales con la sangrienta dictadura argentina encabezada por Jorge Rafael Videla.

El extenso libro traslada al lector a otros escenarios geográficos y culturales: los países de Europa del Este. Si bien en este caso la emigración tuvo características diferentes, el exilio fue muy militante por razones de afinidad ideológica.

La obra también aborda el exilio en dos destinos europeos concretos que, por sus peculiares características, merecen un análisis particular: Suiza y Francia.

Mientras en el primer caso la experiencia fue positiva por la hospitalidad ofrecida y la reconstrucción de la militancia, la radicación en el país galo tuvo una connotación marcada por un fuerte simbolismo, por la identificación intelectual y la fermentalidad de las teorías de izquierda más avanzadas.

El exilio en Venezuela tuvo también sus peculiaridades, por la solidaridad de la población y el gobierno de ese país, tras la ruptura de relaciones diplomáticas con Uruguay, derivada del secuestro de la maestra Elena Quinteros en el propio predio de la delegación venezolana en Montevideo.

En tanto, en Suecia, los refugiados experimentaron situaciones paradójicas, entre la hospitalidad y los problemas de inserción, por razones lingüísticas y culturales.

Cinco trabajos adicionales analizan la problemática del exilio, desde variadas miradas que examinan la dimensión histórica, social y hasta psicológica del tema.

Los aportes, que en este caso poseen un perfil eminentemente ensayístico, contribuyen a decodifican las diversas complejidades de un fenómeno que, por diferentes motivos, se ha transformado en parte de nuestra identidad contemporánea.

Por su abordaje multidisciplinario, este extenso trabajo de investigación coadyuva a arrojar luz sobre uno de los problemas más traumáticos de nuestro pasado reciente.

Los aportes incluidos en este libro, corroboran la inclaudicable vocación combatiente de miles de uruguayos que debieron abandonar nuestro país durante las décadas del sesenta y el setenta.

La coordinadora de este proye
cto editorial, Silvia Dutrénit, sabe mixturar los abundantes testimonios con las circunstancias históricas, logrando, de este modo, conformar un vasto friso humano y testimonial que convoca a la reflexión.

La obra confirma, una vez más, que la derrota de la dictadura fue el corolario de una épica de resistencia, que conjugó la activa militancia del pueblo con una profunda convicción democrática.

Este libro, que por primera vez aborda el tema del exilio uruguayo con un horizonte contextual, es un indispensable aporte a la reconstrucción de la memoria y la identidad nacional. *

(Edición de Trilce)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje