Para sentencia

La novela negra, parienta lejana de la novela gótica e hija biológica de la novela de misterio, sufrió múltiples mutaciones desde sus orígenes hasta la década del veinte del siglo pasado, cuando se sentaron sus bases más firmes, muchas de las cuales definen contemporáneamente buena parte del género.

Si bien originalmente la intriga palaciega, los personajes refinados y aristocráticos, los detectives de alcurnia y las tramas enrevesadas y enigmáticas desnudaban los vicios de las clases altas, paulatinamente, el género de suspenso fue abordando temáticas y personajes más cotidianos.

Entre las criaturas literarias más representativas, podemos encontrar personajes como Auguste Dupin, el hipersagaz detective creado por Edgar Allan Poe, quien, con sus tres historias, fundó la novela negra como género.

Resulta insoslayable recordar a investigadores como Sherlock Holmes, el brillante personaje surgido de la pluma de Sir Arthur Conan Doyle e inspirado en Dupin, que además tomaba elementos autobiográficos y de la propia capacidad deductiva del autor.

Pero las bases modernas del género, ya definitivamente alejado del medio aristocrático e integrado a lo cotidiano, transitó otros ambientes bastante más sórdidos, como los bares de mala muerte, los centros de juego clandestino, los burdeles del bajo, los aguantaderos y las comisarías decadentes.

En la década del veinte, esos paisajes fueron los rasgos identitarios del norteamericano Samuel Dashiell Hammett.

Con sus historias sórdidas, de personajes desencantados y crepusculares, este autor creó la novela negra policial, cuyos fundamentos perduran hasta hoy.

Omar Prego Gadea, el talentoso y destacado escritor uruguayo, ha sabido ser un acendrado cultor de dicho género, pese a haber transitado otros territorios literarios. Aunque «Para sentencia» fue escrita originalmente en 1994, su temática recobró una candente actualidad, a partir del renovado debate generado en torno a la violación de los derechos humanos durante la dictadura.

Si bien el autor demuestra ser un admirador de la novela negra estadounidense, la llamada hard boiled, sabe imprimir ese toque contemporáneo y localista que enriquece al relato y nos permite identificarnos con lo que en él sucede. El eje de la historia se centra en el espeluznante hallazgo de varios cuerpos flotando en aguas uruguayas, producto de uno de los tan tristemente célebres «vuelos de la muerte», una despiadada práctica de exterminio de presos políticos que utilizaron las dictaduras del cono sur.

El autor utiliza su vasto conocimiento del mundo del periodismo, del cual ha sabido ser destacado protagonista, para mostrar, descarnadamente, los complejos mecanismos de ocultamiento y la manipulación que ensayaba el autoritarismo.

Si bien los intrincados y sucios entramados de poder que sustentaban al régimen dictatorial han sido desmenuzados y analizados hasta el hartazgo, Prego Gadea hace particular hincapié en la participación, voluntaria o forzada, de los variados actores sociales en el gobierno autoritario.

Uno de los temas abordados en este libro por el autor, es la actuación de una justicia obsecuente que avaló, en los hechos o con su silencio, las atrocidades perpetradas durante los años oscuros.

El narrador también denuncia el accionar de médicos, educadores, y otros tantos civiles que apoyaron de buen grado a la dictadura, o, en algunos casos. debieron ceder a las presiones por diversos motivos personales.

El marco histórico en el cual Prego Gadea ambienta los acontecimientos de esta atrapante trama policial, es un mero pretexto para proponer un exhaustivo examen psicológico de los personajes, seres retratados en profundidad en sus más recónditas miserias y contradicciones.

Al igual que en la novela negra clásica, la ironía más ácida no está ausente de la novela.

El autor sabe manejar con habilidad tanto el drama como la parodia, componiendo una obra que destaca no sólo por la dramática actualidad de su temática, sino también por su tenso pulso narrativo, la composición de personajes y lugares, la trama policial y el manejo del sarcasmo. *

(Ediciones de la Banda Oriental)

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