Lo que no muere, en teatro de Agadu
Todo suena a real, a episodio vivido, si no a novedoso; todo tiene convicción, cuidado de escritura y hasta interés, pese a que no bien comienza la pieza imaginamos o sabemos toda la historia.
La narración adopta un tono menor, esfumado, lo que sucede casi literalmente por el empleo acertado de la máquina de humo; y esa atmósfera intermedia parece la adecuada para trasmitir una mezcla de realidad, delirio, enfermedad y pesadilla pero también bombas, humaredas y muerte en la calle. Las escenas se suceden con buen ritmo, breves y sobrias, lo que realza el subtexto, fácil de leer. El autor escribe «nazis» y pensamos en George W. Bush; presenta un soldado y pensamos en los criminales del segundo vuelo; la mujer nos mira de frente y nos habla, como para convencernos, y pensamos en las abuelas de la Plaza de Mayo. Todo arte es político, sea que lo quiera o no, y «Lo que no muere» alude, desde el título, a nuestro entender, a nuestro conocido ritual del homicidio en masa. T. W. Adorno indagó, en un célebre ensayo, las posibilidades y necesidades de la educación después de Auschwitz; su pensamiento es, casi con seguridad, defectuoso; lo mejor del ensayo es su solo planteo, porque el problema no tiene solución visible. Carlos Manuel Varela parece creer lo mismo, según las palabras del programa que a falta de atribución de autor suponemos le pertenecen.
Posiblemente no haya en «Lo que no muere» originalidad ni innovación; pero el tema, precisamente porque está presentado a través de una mujer judía que vivió en Alemania o en Polonia, nos permite reconocernos, con suficiente habilidad narrativa como para pensar sobre la mujer y adoptar sus padecimientos y preocupaciones.
La interpretación tiene como centro a Mary Soler, que da su personaje con fe y contenida emoción. *
LO QUE NO MUERE, de Carlos Manuel Varela, con Mary Soler, Andrea Martínez Meliá y Juan Pablo Moreno. Vestuario de Irene Macek, luces de Martín Blanchet, ambientación sonora de Luis Ruggiero, dirección general de Carlos Manuel Varela.
Compartí tu opinión con toda la comunidad