Tiene la palabra

Bordaberry tendrá las garantías que no tuvieron otros compatriotas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Cada tanto se suceden hechos que me impulsan a tomar lápiz y papel y comenzar un borrador que casi siempre van a parar a vuestro periódico, y terminan por usted publicados.

El hecho que me mueve hoy (o conmueve) es el mismo que ha movilizado a tantos después de la polémica entrevista al ex ministro Bordaberry y al senador Michelini.

Como dice el contraalmirante Lebel en la contratapa de LA REPUBLICA del 11 de octubre, yo traté de entender a Pedro en el litigio en cuestión ya que lo hacía por su padre y traté de entenderlo ya que a mí me pasó algo más o menos parecido, aunque del otro lado.

Corría el año 1970 o 1971, no recuerdo bien, tenía a mi padre y un hermano presos, juzgados por una inconstitucional justicia militar, habiendo sido, como era normal en esa época, apaleados en los cuarteles, supongo que para acelerar los procesos y al llegar a mi casa me dice mi madre que mis hermanas estaban siendo hostigadas, se burlaban por el hecho de tener a su padre y hermano presos, en el centro educativo donde concurrían (la Escuela Industrial o UTU) y ahí acordamos que yo hablaría con el director de dicho centro, pues había sido profesor mío en el mismo lugar unos años antes y había llegado a tal cargo más por lambeta del poder de turno que por capacidad intelectual.

Al entrevistarme con él y después de un rato de reclamos le expresé -palabras, palabras menos (si me hubiera imaginado lo que hoy pasa, lo hubiera grabado)- que si yo tuviera que decir algo diría «viva la subversión», «viva el socialismo», dado que había aprendido de ese «socialista subversivo», que estaba preso, lo que era ser un trabajador honesto, solidario, preocupado por las necesidades de su familia y la de sus compañeros del gremio de la carne, ya que trabajaba en el frigorífico Anglo.

Volviendo a Pedro, en principio se puede quedar tranquilo, ya que su padre podrá y deberá tener todas las garantías que no tuvo el mío y los miles que pasaron por las cárceles de la dictadura que el instauró, y tampoco será apaleado, no siquiera será sometido a plantón o al encandilamiento de alguna luz cegadora, pero debo decir que no me extraña su actitud (la de Pedro, digo) pues en otra carta que usted publicó el 25/1/04 referida a otro hecho le mencionaba a Pedro diciendo «por aquello de que lo que se hereda no se roba, ¿vio? y más cuando de genes se trata»… no sé si queda claro.

Por último quiero decir algo sobre otro caso que ha sonado en estos días y es la reapertura del caso de las botellas de vino envenenadas, a pedido del profesor Carlos J. Pereyra, y creo que ésta se va a dilucidar rápido -por suerte- ya que en el número 108 de junio de 2002 del suplemento «Qué pasa» (El País), el mismo profesor Pereyra, más allá de confirmar que fue gente del Partido Nacional, asegura saber quién compró el veneno y por encargo de quién, así que esto será de rápido trámite… claro, si el profesor se anima a decir todo lo que sabe.

Sin otro particular lo saluda atentamente,

LUIS ALBERTO RODRIGUEZ FLEITAS – C.I. 1.952.128-9

 

Drama blanco:  «Pedro está casado con una Oribe»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Los avisos fúnebres muchas veces, detenidamente repasados, permiten descubrir parentescos curiosos. Tal es el caso sucedido el pasado 7 de mayo, en oportunidad del fallecimiento de un veterano y conocido rematador, Don Andrés Oribe Deus. Allí descubrimos al leer el correspondiente aviso, que entre sus «hijos» se cuenta Pedro Bordaberry, fallido candidato a la Intendencia por el coloradismo en las últimas elecciones, hijo del dictador y acusado de violaciones a los derechos humanos, Juan María y protagonista del «deleznable» proceder en un programa de Canal 10, de ventilar conversaciones privadas por el senador Rafael Michelini, que busca encontrar a los verdaderos asesinos de su inolvidable padre.

Pues sí señor, aunque Ud. no lo crea (y a los blancos les «duela»), Pedro Bordaberry es casado con una… Oribe, legendario caudillo oriental, al que los mismísimos colorados en no pocas oportunidades han catalogado de «degollador»!

Con todos los respetos que nos merece la esposa de Pedro (el que olvidó el apellido en la última elección) se trata de una Oribe de pura cepa. por lo cual y hablando en términos turfísticos, si ya de por sí Pedro tenía un pedigree que históricamente lo condena, el estar casado con una mujer de un apellido tan vapuleado por los historiadores colorados, lo pone en una situación social más que difícil.

Cosas que a veces se descubren en los avisos mortuorios, pero que tanto colorados como blancos, hasta el momento habían tapado de manera muy habilidosa!

GONZALITO

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje