Tiene la palabra
Refrescar la memoria
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Durante días fue objeto de críticas los dichos del Profesor C. Demasi referente a la represión y al surgimiento de la guerrilla en la década del 60 en el Uruguay. Creo que deberíamos plantear otra pregunta: ¿qué surgió primero la corrupción o la subversión?
No debemos olvidar cómo se fue agriando la vida de los orientales a partir de 1963 por la galopante inflación, la precipitada pérdida de salarios, la espantosa devaluación de la moneda nacional, la descarada especulación financiera, la crisis bancaria (quiebre del Banco Regional y el Transatlántico) desenfrenada suba de precios al consumidor, refinanciación de la deuda externa (1963) contraída con el Fondo Monetario en 1960, el gravísimo estancamiento productivo tanto en el agro como en la industria, veda de carne vacuna, la vergonzosa corruptela de la clase política que giraba en torno a hechos deplorables como la compra de «autos baratos», jubilaciones privilegiadas y créditos especiales en la Caja Nacional, etcétera, etcétera.
No quiero con este planteo justificar el surgimiento de la violencia armada, pero no podemos negar que desde 1963 hasta 1968 existió un «jugoso caldo de cultivo» para que surgiera cualquier movimiento armado contra el caos imperante, insoportable para los ciudadanos honestos de aquella época. Los propios dirigentes de diferentes partidos denunciaban con sus dichos el descaecimiento de la política en el país.
«La democracia no es un sistema destinado a legitimar privilegios o desigualdades. Es antisocial la concentración de inmensas fortunas en pocas manos». Javier Barrios Amorín. Partido Nacional.
«No negocio principios por puestos, por satisfacción de ambiciones, por vanidades, por jubilaciones privilegiadas y prebendas, y no admito al lado mío a nadie que lo haga». Oscar D. Gestido. Partido Colorado.
«Es imposible adherir a un Partido que ha perdido su inspiración cristiana en su ideología, estilo y actuación pública, sino que, incluso tiene dirigentes que han perdido el significado que Cristo quería para distinguir a sus discípulos». H. Terra Arocena, J. V. Chiarino, T. Brena, al desafiliarse del Partido Demócrata Cristiano.
Creo que ahora sí podemos decir, cerrando este planteo, que pronto vino la represión con Medidas Prontas de Seguridad para acallar la reacción obrera-estudiantil que recurriendo a paros, huelgas y manifestaciones trataba de enfrentar la grave crisis económica, social y política que padecía la República. Y después vinieron los Tupamaros y después irrumpieron 12 años de tiranía militar que es mejor no recordar pese a que nos dejó un sello imborrable en nuestra memoria.
Saluda a usted cordialmente
PROFESOR DIEGO LEITES DE MORAES ANSELMI – C.I. 1.782.752-2
Carta abierta al intendente de Montevideo (I)
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por medio de la presente nos dirigimos a Usted con la finalidad de solicitarle que tenga a bien el reponer los carteles del Parque Dr. Julio César Grauert, ubicado en la calle Arocena entre las calles J. Couture y Costa Rica.
El doctor Julio César Grauert fue abogado, fundador de la FEUU y el primer periodista asesinado por la primera dictadura del siglo XX.
Además, Grauert es quien redactó el proyecto de Ley de Seguro de Desempleo y del Seguro de Maternidad en nuestro país.
Julio César Grauert resultó electo edil (diputado departamental) por Montevideo y presidió la (Asamblea Representativa) actualmente Junta Departamental de Montevideo, también fue diputado por el mismo Departamento en el Parlamento Nacional y reelecto por sus propios votos con su agrupación Avanzar.
Grauert es sinónimo de democracia, libertad, redención social y su accionar en defensa de los desprotegidos nos pertenece por encima de partidos.
Agradecemos a Usted que haga justicia con el nomenclátor de nuestro querido departamento de Montevideo.
Saludamos a Usted y colaboradores muy atentamente:
SIGUEN 15 FIRMAS
Carta abierta al intendente de Montevideo (II)
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como ciudadano vecino de Montevideo y pagando los impuestos municipales puntualmente, creo tener derecho a manifestar inquietudes y sugerencias que son avaladas por muchos vecinos de Montevideo con los que he tenido la oportunidad de dialogar y cambiar ideas e inquietudes que a todos nos conciernen.
1º) El problema de los taxis estacionados en las paradas de los ómnibus. Hablando con conductores de ómnibus urbanos, me han manifestado que si no pueden muchas veces, arrimar el ómnibus al cordón de las aceras, es por la imposibilidad de maniobrar por tener taxis ubicados en sus paradas (basta con recorrer cualquiera de las calles céntricas como: San José, 18 de Julio, Colonia, etc.) y comprobarlo.
2º) El problema de la suciedad que ocasionan los hurgadores en toda nuestra ciudad, revisando y manipulando las bolsas de residuos dejadas por los vecinos en los contenedores respectivos.
Se anuncia la visita de 140 cruceros de turistas internacionales entre el 23 de noviembre y el 2 de abril de 2007. ¿Qué espectáculo damos como ciudad turística del Mercosur con la suciedad causada por los hurgadores? Alguna solución viable y positiva, la IMM tendría que encontrarle.
3º) El problema endémico de los plátanos. Llegó al primavera tan recordada por los poetas y tan no deseada por la inmensa mayoría que sufrimos las secuelas inherentes a los frutos de los plátanos: alergias, conjuntivitis, problemas bronquiales, etc.
En Francia se erradicaron totalmente por los problemas de salud que le ocasionaban a la población.
En Montevideo se calculan más de 300.000 plátanos, entre todos los barrios de la ciudad. ¿No sería posible implantar un programa de erradicación de estos insalubres árboles en forma progresiva y sustituirlos por especies que no afecten la salud de los habitantes?
Muchas gracias por el eco que puedan tener estas sugerencias de:
UN VECINO DE MONTEVIDEO – C.I. 1.121.640-8
Macaneos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la edición del lunes 2 en la página 3 hay una nota sobre el acuerdo comercial entre Uruguay y Estados Unidos. En el primer subtítulo se hace referencia a Burnei, y así se escribe otras dos veces en el texto. El verdadero nombre del país es Brunei.
Peor aún, en la tercera columna, arriba, recibe la calificación de «nación africana». Se equivocaron de continente Brunei es una nación asiática. Está en la isla de Borneo, que es parte de Indonesia, y cuya región norte corresponde a Malasia. Precisamente en dicha zona están enclavados los dos territorios separados que conforman el sultanato de Brunei, dirigido por quien fuera en cierto momento la persona más rica del mundo.
VETERANO II
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