Hollywood en otoño
Los Angeles, EEUU, AFP
Almost Famous, la anticipada película de Cameron Crowe, inaugura con una mirada nostálgica al ambiente del rocanrol de inicios de la década de los setenta un apretado programa dominado por los dramas arriesgados, las comedias inteligentes y el suspenso.
Aunque ninguna viene precedida de las expectativas que despertaba el año pasado por estas fechas la luego oscarizada Belleza americana, varias películas destacan entre las 80 que irrumpirán durante los dos próximos meses en las pantallas estadounidenses.
En esta temporada dirigida a un público más adulto, los críticos auguran exitos para el drama racial Remember the Titans, la inspiradora Pay it Forward, la comedia Meet the Parents, el thriller político The Contender, la tragedia musical Dancing in the dark y la tierna Billy Elliot.
«En verano, hay demasiada presión para ser un exitazo de taquilla y durante las vacaciones navideñas demasiada presión para ganar un Oscar», explicó al Los Angeles Times el cineasta Bruce Paltrow, quien dirige a su oscarizada hija Gwyneth (Shakespeare enamorado) en la inminente Duets.
Películas de otoño «Las películas del otoño tienden a ser más personales. No son películas hechas con el mismo molde», agregó.
El éxito cosechado con la sorprendente Belleza americana, ganadora de cinco Oscar, llevó al estudio DreamWorks a apostar de nuevo por la temporada otoñal para el estreno de Almost Famous, la primera película de Crowe desde la exitosa Jerry Maguire (1996).
Inspirada en las experiencias juveniles de su director, el filme narra la historia de un adolescente (interpretado por Patrick Fugit) a quien en 1973 le encargan un reportaje sobre la gira de una ascendente banda de rock para la prestigiosa revista Rolling Stone.
Ambientada en esa misma década, Remember the Titans, dirigida por Boaz Yakin, está basada en la historia real de un entrenador negro de fútbol americano que asumió la dirección de un equipo racialmente dividido tras la integración de una escuela secundaria en el sureño estado de Virginia en 1971 y, superando todos los prejuicios, condujo a sus «Titanes» a la victoria.
Esta película podría ser una nueva oportunidad para su protagonista, Denzel Washington, de lograr el ansiado Oscar de mejor actor, al que aspiró sin éxito en dos ocasiones por sus interpretaciones en Malcolm X y Huracán.
Su último verdugo, Kevin Spacey (Belleza Americana), regresa igualmente con una poderosa actuación en Pay it Forward, la historia de un niño que acepta el reto de su profesor para crear un mundo mejor. La oscarizada Helen Hunt (Mejor imposible) y el jovencísimo actor Haley Joel Osment (El sexto sentido) completan el reparto estelar de la cinta dirigida por Mimi Leder. Coprotagonizada por otro actor supergalardonado, Robert De Niro, Meet the Parents, una comedia dirigida por Jay Roach sobre la desastrosa relación de un joven (Ben Stiller) con su futura familia política, principalmente el temible padre de la novia, podría ser otro de los éxitos de esta temporada.
Y en un año de elecciones en Estados Unidos, no podía faltar un filme político, The Contender, la ópera prima del crítico cinematográfico Rod Lurie sobre una senadora (Joan Allen) cuya selección para la vicepresidencia del país se ve comprometida por el estallido de un escándalo sexual.
Junto a todos estos filmes norteamericanos destacan también en la propuesta películas extranjeras como la británica Billy Elliot, sobre un niño que descubre su pasión por el ballet, o Dancer in the Dark, el musical del danés Lars Von Trier, con la cantante Björk, coronado en Cannes.
Aunque no encabezan las preferencias de la crítica, no se pueden descartar la secuela del fenómeno de 1999, Book of Shadows: Blairwitch 2, dirigida por el debutante Joe Berlinger, la adaptación de la popular serie televisiva de los años 70 Los Angeles de Charlie, con el trío formado por Drew Barrymore, Cameron Díaz y Lucy Liu, y el drama golfista The legend of Bagger Vance, con los populares Matt Damon y Will Smith a las órdenes de Robert Redford.
Pero estas películas, después de un discreto verano que vio los ingresos hollywoodienses declinar por primera vez desde 1991, podrían contribuir a una taquilla otoñal que este año deberá competir con los Juegos Olímpicos de Sidney y la recta final de la carrera por la Casa Blanca.
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