Tiene la palabra
Carta abierta a la izquierda
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* No basta lamentar las víctimas de esta guerra, pero sí elevo mi silencio respetuoso, por todos los muertos en el Líbano e Israel y en especial por los civiles. Con los compañeros de la izquierda estoy con bronca; no porque el gobierno de Israel pueda ser criticado, pues yo discrepo con parte de su actuación, sí porque gran parte de la izquierda equivocó el razonamiento. ¿Por qué?
Hezbolá es una milicia teocrática, llamada «Partido de Dios», en su concepto ideológico los clérigos interpretan los mensajes de Dios y sus adeptos se lo creen y lo ejecutan.
No sólo creen en el Islam, que sería totalmente natural y respetable, ellos en su fundamentalismo conciben que sólo debe existir un Estado Islámico, no aceptan la existencia de otras corrientes y sus leyes son las formuladas por el clero, inspirando en su Dios (qué peligro).
Hezbolá no tiene reclamos propios contra Israel, es sólo que su concepción islamista desea borrar del mapa al Estado judío. Hezbolá no es un grupo como el Fatah (palestino) que con aciertos y errores constituye un movimiento de liberación nacional con el objetivo de crear «el Estado Palestino».
Hezbolá construiría si pudiese, el gran Estado islámico basado en los clérigos extremos. Y sus métodos son no sólo terroristas sino a la vez sangrientos. Esta misma ideología asesinó a decenas y centenares de militantes de izquierda, como en Siria que se ensangrentó hasta destruirlo al Partido Comunista, los militantes sociales son asesinados y un ejemplo claro es Irán. Otro el reciente asesinato del vice del Líbano, el año pasado por discrepar con ellos.
El islamismo no es el Islam, el islamismo es el grito como el recién dado por el egipcio de «Al Qaeda» Al Zawahiri «Liberar la tierra islámica desde España hasta Irak» es retrotraernos a las expresiones fascistas que la izquierda siempre combatió. El saludo nazi en portada del diario me partió el corazón,… y ellos dicen que no hubo holocausto, «no podrán borrar la memoria de nuestro pueblo». Y nosotros sabemos muy bien quienes quieren borrar la memoria de los pueblos.
El gobierno de Israel mantiene una política de seguridad, en la cual el diario Haaretz comenta:
Que un 40 años alternados de la misma, nunca llegó a buen puerto.
En esta guerra que es de defensa de Israel, estratégicamente mantengo mi distancia con el gobierno israelí, porque el uso de la fuerza me hace dudar que mejore el panorama y pueda cambiar a un nuevo orden, necesario en la frontera. A la vez me cuestiono, por las bajas civiles causadas en el Líbano, me pregunto si no habría otra salida.
Pero no concibo, cómo la izquierda no denuncia al Hezbolá, cómo el factor provocativo y terrorista en esta contienda. Cómo no se sensibiliza que no puede tomar a los civiles de escudo humano, cuando esconde y lanza sus misiles desde la zonas densamente pobladas.
Inmorales, inmorales ellos, por esa estrategia, sordos y mudos quien no la denuncia.
Abus Mazen, presidente de la autoridad palestina heredero de Arafat, en su disputa interna con el Hamas que no quiere aceptar al estado de Israel que permita formar el estado palestino, al lado de Israel.
Como el Hamas perdía por lejos en dicho referendo popular, de acuerdo a las encuestas, Hamas estableció la primera provocación, e Israel entró en la misma (en el error o en el acierto).
Una semana después el Hezbolá marca desde Líbano una provocación mayor (cuanto peor mejor) es su consigna, puesto ellos no quieren paz.
El gobierno del Líbano que nadie critica y tiene 80.000 soldados, se mantiene neutral cuando desde su territorio una milicia paralela le declara la guerra a Israel; yo lo condeno al gobierno del Líbano y lo hago igualmente responsable de todo lo que acontece.
No simpatizo con la política americana, pero, no todo lo que está contra EEUU es bueno.
Los islamistas pelearon en Afganistán primero con la ex URSS, ahora contra los americanos, ellos tienen su propia pelea e intereses que no son los del antiimperialismo, son islamitas, si entendiésemos esa diferencia, diríamos que ambos son un peligro.
El 11/9 fue una actitud fascistizante, lo mismo lo de la AMIA hace 12 años. Fueron hechos provocativos directamente contra los pueblos, no fueron acciones antiimperialistas (si cabe la expresión) fue la caza de los herejes.
Israel no tiene en este conflicto fines expansionistas, son sólo de defensa y fue provocado por intereses nefastos, pido a la izquierda que sepa diferenciar lo que es complejidad de este conflicto.
Ayudemos a las fuerzas democráticas de ambos pueblos y condenemos a las fuerzas integristas y antidemocráticas. Con eso le haremos un gran favor a las fuerzas de izquierda reprimidas constantemente en la región. Por otra parte compartamos que Israel tiene derecho a defenderse y en ese sentido cuando grupos fascistas quieren borrar a Israel del mapa quiero a una izquierda solidaria con Israel, porque es lo que corresponde y porque eso es ser de izquierda.
Vuelvo a convocar a un silencio, por las víctimas, tanto libanesas como judías y cuidado que el fascismo se ha disfrazado. Un hombre de Izquierda.
MAURICIO ZIELENIEC – [email protected]
Sacando cuentas…
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Vida eterna, a las iluminadas cúpulas, muerte, más temprano que tarde, a los oscurantistas luchadores y luchadoras sociales…
Los hechos, que son testarudos, confirma lo del título. Al Estado, también con el gobierno de los «izquierdistas» y «progresistas» le sigue saliendo barato reparar en una mínima parte (a veintiún años del retorno a la vida institucional) a los luchadores y luchadoras sociales.
Recuerdo exposiciones dentro del Comité cuando se bajó la idea de integrar al Encuentro Progresista. Más cercana en el tiempo, viene a mi memoria la frase, «el asunto es ganar»… Nos hemos debilitado ideológicamente.
Los viejos luchadores y luchadoras sociales le ahorraron la responsabilidad al gobierno «izquierdista» y «progresista». Se reunieron entre ellos, coordinaron con las organizaciones vigentes y presentaron un proyecto de ley el 6/7/2005.
Comparto la opinión mayoritaria de que los presos políticos, que soportaron el «verdugueo» de los milicos en cuarteles y cáceles están algunos puntos por encima de otros afectados por el terrorismo de Estado.
Con relación a algunas voces, que buscando desacreditar a los exiliados, dieron versiones paradisíacas sobre el exilio es bueno recordarles, que en la amplia mayoría de los casos no ocurrió nada parecido a eso… ¿Acaso se creyeron lo de la socialización del capitalismo, en la socialdemocracia?
Nos seguimos muriendo, esperando soluciones dignas…
¡Si le saldremos, barato, al Estado!
LUIS MUNIZ SOSA – C.I. 890 207-6
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