Hombre a la orilla del mundo
En el decurso del tiempo, el ser humano ha entronizado a determinados personajes, elevándolos, en algunos casos, a la categoría de leyendas o incluso hasta de dioses de carne y hueso.
El imaginario colectivo, tan poblado de mitos como de verdades a medias, exageraciones y maniqueísmos varios, se ha nutrido de la propia realidad, para construir los héroes que toda sociedad necesita como modelo e inspiración.
La historia oficial, esa que se conserva prácticamente inmutable en los textos escolares y liceales, ha contribuido decisivamente a la construcción de determinados paradigmas.
En muchos casos, más allá del mero discurso, el legado de esos auténticos íconos es virtualmente ignorado, asociándose únicamente a la no siempre bien precisada noción de ser nacional y patriotismo.
El caudillo José Gervasio Artigas, cuyo ideario ha sido recurrentemente olvidado y negado en los hechos por muchos de sus aparentemente más incondicionales apólogos y defensores, es uno de nuestros más grandes referentes.
Sin embargo, es frecuente que su invocación se torne frecuentemente en una proclama vacía de contenido, en boca de algunos que se han dedicado precisamente a vilipendiar su memoria y su estatura ideológica.
Más allá del bronce y la habitual apropiación de ese Artigas estandarte por parte de los dictadores uniformados que escribieron algunos de los más trágicos y vergonzosos capítulos de nuestra historia reciente, resulta particularmente saludable evocar al personaje real, al margen del mito y de la evocación epidérmica.
Lejos de aquella imagen unidimensional del caudillo de características cuasi divinas, han surgido, en los últimos años, algunas voces independientes que han ahondado en la figura del denominado Padre de la Patria, mostrándolo con sus luces y sombras y rescatando del olvido su cada vez más vigente ideario antiimperialista, revolucionario y emancipador.
El escritor y dramaturgo Milton Schinca, uno de los más destacados y fecundos personajes de la cultura uruguaya, se propuso, desde la ficción, pero haciendo gala de una gran sensibilidad y un conocimiento del hombre más allá del personaje, reconstruir los años de exilio del prócer, época sobre la cual abundan más especulaciones que certezas.
Si bien «Hombre más allá del mundo» -de reciente reedición- no se propone reconstruir fidedignamente las últimas décadas en la vida de Artigas, el doloroso exilio en el Paraguay alejado de su lucha y de su gente, se basa en lo que se sabe sobre dicho período, para brindarnos una aproximación posible sobre el ostracismo del héroe.
Schinca, dueño de un inusual talento y dominio de la tensión dramática, nos revela a un Artigas profundamente humano, caviloso, que sufre hondamente por su aislamiento, por la lejanía de su tierra y sus afectos y que analiza pormenorizadamente las instancias que lo precipitaron hacia su oscuro destino final.
Dejándose invadir por la memoria, este caudillo anciano, solo y obligado a un amargo exilio, ensaya un profundo viaje introspectivo, en un ejercicio autocrítico destinado a evaluar sus aciertos y sus errores.
Con Artigas como narrador, Schinca observa aquellos años a través de los ojos de su personaje. En ese contexto, recrea la decadencia física del libertador, con sencillez y sin caer en la tentación del melodrama burdo y lacrimógeno.
El autor logra meterse bajo la piel del protagonista, al punto de generar, aún desde la ficción, un Artigas creíble y reconocible como ser humano, más allá de la leyenda.
Este Artigas es un hombre que debe enfrentar quizá su batalla más dura, al asumir, con hidalguía, su fracaso y el lento pero inexorable declinar de sus facultades.
En este libro, el reconocido autor logra altas cotas de sensibilidad, devolviéndonos al hombre detrás del mito y recordándonos su humano ideario, cargado de solidaridad y honda preocupación por los más necesitados.
Además, nos confronta a la última batalla de un ser humano excepcional contra dos de sus más implacables enemigos: el tiempo y la memoria.
«Hombre a la orilla del mundo» es una novela de intenso lirismo, que nos devuelve al héroe que quedó sepultado bajo tanta banalización, falsedad e hipocresía. *
(Ediciones de la Banda Oriental)
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