LIBROS

El Chamaco Rébori

En «El Chamaco Rébori: un hombre, una ciudad y un río», libro incluido en la colección Vidas Rebeldes que dirige María Esther Gilio, el escritor Mario Mazzeo asume el desafío de recrear la lucha de un personaje que consagró lo mejor de sí a cambiar radicalmente la realidad.

En esta obra de sesgo biográfico, el autor recrea el pasado del protagonista, desde sus orígenes hasta el presente, con particular énfasis, naturalmente, en su tiempo como guerrillero e inclaudicable luchador social.

Aunque inicia su relato con las impactantes imágenes de la frustrada fuga del cuartel de Colonia, el escritor asume el insoslayable compromiso de tejer minuciosamente la peripecia existencial de este rebelde con causa.

Mediante una prolija reconstrucción histórica y el testimonio del propio Ventura Rébori, Mario Mazzeo acomete el arduo ejercicio de memoria, que se remonta inicialmente a fines de la década del treinta, en Carmelo.

En ese contexto, la propia ciudad coloniense se transforma en eje vertebral de la narración, por ser una zona de nuestro país que posee una identidad propia y bien definida, asociada a la conquista, la lucha por la independencia y las contiendas fratricidas que fueron pariendo al Uruguay moderno.

El narrador elabora una detallada crónica, que va pautando la evolución de Carmelo, una ciudad cosmopolita asomada al río, que parece estar siempre observando desde lejos a la mole urbana de la vecina Buenos Aires.

Esta recreación no es un mero capricho del autor, sino un recurso literario que permite al lector respirar, desde el comienzo, la atmósfera geográfica y cultural en la que nació y creció el granjero devenido en guerrillero tupamaro, preso político y, contemporáneamente, activo directivo de una cooperativa lechera.

Intercalando la narración con la evocación del propio protagonista, Mazzeo rescata recuerdos imborrables de la juventud de Rébori, trabajador incansable en las tareas del medio rural, experto remero de competencia, hombre con acendrado sentido de familia y prematuro rebelde, que abrazó con pasión el sueño de la construcción de una sociedad más justa.

Su crucial metamorfosis se gestó a partir de la influencia de un contestatario docente y las lecturas proporcionadas por un compañero comunista, que fueron moldeando la personalidad y el temperamento de Chamaco.

Por entonces, en el Interior y particularmente en Carmelo, la ideología marxista leninista era una suerte de pecado de conciencia, absolutamente incompatible con un medio conservador y resignado a soportar las reglas de la sociedad capitalista, en la que siempre una clase privilegiada y minoritaria ostenta el poder de decisión y se lleva el bocado del león.

Del minucioso relato emerge nítidamente la rebeldía de Ventura Rébori, que jamás se arredró ante la adversidad, desarrollando una intensa militancia política, la cual profundizó en la década del sesenta del siglo pasado, cuando, al calor de la revolución cubana, se agudizaron las contradicciones de clase en nuestro país.

Describiendo la transformación ideológica y hasta psicológica operada en nuestro país a partir de los nuevos desafíos asumidos hace cuatro décadas por la izquierda, el escritor reconstruye muchos de los cruciales acontecimientos que marcaron a fuego nuestro pasado reciente.

Trabajando con la materia prima del tiempo y el espacio, la crónica del Mario Mazzeo da cuenta de algunas movilizaciones obreras acaecidas en Carmelo en la década del cincuenta, que resultaron determinantes para que Rébori comprendiera cuál era realmente su camino y su compromiso con la realidad.

Uno de esos episodios recreados es la demostración colectiva protagonizada por numerosos carmelitanos en 1956, en repudio a la instalación de una usina pasteurizadora de leche, que establecía una suerte de monopolio de la comercialización del producto por parte de un particular y condenaba a los pequeños productores a la ruina.

Las versiones periodísticas de la época, en su mayoría de medios escritos progubernamentales y afines a las patronales, ocultaron la verdad de lo sucedido. La manifestación, calificada como «asonada» (vocablo patentado por la derecha vernácula), atribuyó la responsabilidad de lo sucedido a militantes de izquierda que, paradójicamente, eran casi inexistentes en Carmelo.

Hubo una dura represión policial, con heridos y detenidos, lo que fue silenciado y deliberadamente ignorado por la denominada prensa grande de la época. Sin embargo, Raúl Sendic, que por entonces ya se movilizaba con los remolacheros en el Interior, se interesó por el episodio.

En este pasaje del relato, afloran los primeros recuerdos que atesora el protagonista sobre el líder histórico del Movimiento de Liberación Nacional, transformado, a la sazón, en una suerte de paradigma de las luchas populares.

Al iniciar los tramos más cruciales de este periplo existencial, las imágenes adquieren un trazo bastante más elocuente y contemporáneo. Afloran en la memoria de Rébori, que es también la de nuestro Uruguay, el acelerado derrumbe del mito de la Suiza de América.

El pasado deviene en presente, evocando las movilizaciones obreras y estudiantiles, el nacimiento de la guerrilla urbana y la escalada represiva, preámbulo del terrorismo de Estado instado aún antes de la ruptura institucional de junio de 1973.

Los testimonios de Chamaro, registrados en detalladas descripciones, confirman su indudable protagonismo en un proceso que apuntó a modificar radicalmente la historia de nuestro país.

Su relato se condensa en imágenes de exitosos o malogrados asaltos a bancos, frustradas fugas y otras actividades clandestinas, que pautan un intenso pasado combatiente, hasta su captura en 1972.

Mario Mazzeo ingresa en las entrañas del tiempo, para registrar minuciosamente los largos y tortuosos doce años de confinamiento de este indomeñable carmelitano, cuyo espíritu jamás sucumbió ante la represión de sus carceleros.

Tanto el autor como el memorioso entrevistado, asumen la recreación de las épocas más oscuras. Mientras Chamaco Rébori «visitaba» brevemente el penal de Punta Carretas hasta ser derivado a Punta de Rieles y luego a la cárcel de Libertad, el país se sumía en una prolongada noche autoritaria.

El narrador trabaja su relato con las inflexiones del tiempo, para registrar elocuentemente la gran epidemia ultraderechista que enfermó a nuestra sociedad a partir de 1968 y luego nos precipitó al abismo del terrorismo de Estado.

Una de las referencias más nítidas e impactantes fue la tensa atmósfera de confrontación que caracterizó a la campaña electoral de 1971, la cual derivó en cuestionados comicios y en el estrecho triunfo de la fracción más reaccionaria y conservadora del Partido Colorado.

La evocación de la campaña de terror montada por los partidos tradicionales mediante la falaz dicotomía democracia vs. comunismo, fue una de las peores patrañas políticas de todos los tiempos.

El joven Frente Amplio recién fundado, pese a un sorprendente crecimiento que provocó estupor en el gobierno de la época y en la clase dominante, padeció un frontal rechazo particularmente en el Interior.

Carmelo, que no fue la excepción, observó la proliferación de numerosas organizaciones de cuño presuntamente patriótico y fascista, que sembraron   mediante la mentira y la manipulación- una suerte de pánico entre la población.

Uno de los episodios más impactantes sucedidos durante la dictadura que merece una referencia particular en esta obra, es la brutal represión que se abatió en 1974 sobre esta ciudad coloniense. Hubo masivas detenciones y torturas.

Lo su
cedido es evocado por varios testimonios registrados en este libro, que recrean la demencial caza de brujas que tomó como blanco a este departamento del Interior muy cercano a Buenos Aires, donde se refugiaban cientos de opositores uruguayos.

Los últimos capítulos permiten visualizar un conjunto de vertebrales acontecimientos de la épica vida de Ventura Rébori: la prisión en las cárceles de la dictadura, el confinamiento en situación de aislamiento total, el frustrado intento de fuga y el jubiloso regreso junto a su familia.

«El Chamaco Rébori» es el vívido retrato de un luchador social inclaudicable, que bregó por la consagración de un sueño: la construcción de una sociedad justa y solidaria.

Este relato testimonial, abundante en detalles y narrado con un lenguaje directo y elocuente, constituye un inapreciable aporte a la recuperación de la memoria de nuestra historia reciente. *

(Edición de Trilce)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje