Rasguñando las piedras
Hace ya muchos años, los señores Hanna y Barbera se separaron de los grandes sellos para los que trabajaban y crearon un nuevo tipo de dibujo animado: Los picapiedras.
No sólo los chistes sobre anacronismos –continuados en Los Supersónicos— eran disfrutables por personas con más de tres años, sino que el tipo de dibujo parecía más adaptado al medio, por lo que lo elogiaban los críticos.
En lugar del cuadro a cuadro detallista de Disney, Los Picapiedras usaban bocetos intercambiables –bocas, ojos, fondos– que se archivaban y reutilizaban. Eso permitió abaratar los costos de una tira semanal. Otros recursos: Pablo abre y cierra los ojos mientras se escucha la voz de Pedro y viceversa, con lo que se ahorraba dibujar y sincronizar fotografiar muchas bocas.
Luego hubo una primera película en vivo sobre los Picapiedras, con cómicos de raza, que ya no era aquello. Esta, Los Picapiedras en Las Vegas (The Flinstones in Viva Rock Vegas), de Brian Levant, parece no ser siquiera eso. Actúan Mark Addy, Stephen Baldwin, Kristen Johnston y Jane Karakowski.
Pedro y Pablo son jóvenes egresados, Vilma una rica heredera que huye de la casa porque no quiere casarse con Chip Rockefeller y trabaja en un Bronto King con su amiga Betty. Allí se encuentran los cuatro y, dos parejas vuelan a Viva Rock Vegas. Chip intenta un malévolo plan con ayuda de una cantante, para heredar la fortuna de Vilma, pero… etc.
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