Hoy se producen tres estrenos cinematográficos
Hoy se producirán tres estrenos cinematográficos, ellos son X-men (III): la decisión final, que había sido preestrenada el jueves pasado, Un amor, dos destinos y La desaparición de Madame Rose.
X -men (III) es último capítulo de la trilogía cinematográfica de los «X-Men».
Aquí aparece una «cura» para los mutantes que amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes pueden elegir: seguir con su singularidad, aunque eso les aísle y les separe, o renunciar a sus poderes y convertirse en seres humanos normales. Los opuestos puntos de vista de los líderes mutantes, Charles Xavier, que aboga por la tolerancia, y Magneto, que cree en la supervivencia de los más aptos, se ven sometidos a la prueba definitiva: desencadenar la guerra que pondrá fin a todas las guerras.
En Un amor, dos destinos, de Lasse Hallstrom, protagonizada por Robert Redford, Jennifer López y Morgan Freeman, la historia narra el devenir de tres personas que desunió el ayer y que ahora se reencuentran en la soledad de una apartada granja.
El director sueco Lasse Hallström, aporta ternura a un relato que apunta a que todo puede borrarse si los errores son enmendados a la luz de la comprensión.
Robert Redford aporta sobriedad a su papel de granjero al que sus visitantes cambian el rumbo de sus pensamientos en un filme que invita a la reflexión por el camino de la sabiduría de saber perdonar.
Por su parte, La desaparición de Madame Rose es un filme que avanza a un ritmo agradable para desentrañar un misterio que sólo surge en la intuición de la protagonista que está casada con un coronel. Siendo la historia original de Agatha Christie, no es de extrañar que todo surja a partir de una oración mal construida, una palabra sin aparente conexión en el discurso o algún otro tipo de disonancia dicha frente a quien no corresponde.
Esa es la madame, quien confía casi ciegamente en su intuición y procede en consecuencia, dándole a esa característica el valor de su principal saber.
Su marido la escucha con una paciencia infinita, y pese a que no le despierta toda la confianza, la deja hacer: antes que para sacársela de encima, porque la ama. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad