U2 reaviva el rock en Buenos Aires
Cuando todavía no se acallaron los ecos de la avalancha provocada por la presencia de los Rolling Stones, argentinos y uruguayos (más allá de las plantas de celulosa) se preparan para presenciar uno de los shows que viene causando sensación en cada lugar en que se presenta.
La banda liderada por Bono cuenta con un sin número de fanáticos en todo el mundo desde fines de los años ochenta, pero este Vértigo Tour parece haber marcado un episodio en su historia.
Desde hace unos meses U2 recorre el mundo presentando su último trabajo, How to desmantle an atómic bomb, ante plateas conformadas por un promedio de setenta mil personas, las cuales mucho tiempo antes agotaron las localidades en el primer día, en las primeras horas, de haber sido puestas a la venta.
Argentina no es ajena a esta U2manía. Tanto que el permanente clamor de los fanáticos que reclaman desde los primeros días de enero su oportunidad de asistir a los shows que ofrecerá la banda en River mañana y el jueves obligó a los organizadores a comercializar boletos adicionales.
Apenas realizado este anuncio los porteños se lanzaron a las calles y formaron desde la madrugada de ayer largas colas ante los puestos de venta para adquirir los boletos.
Bono y sus amigos llegaron el domingo por la noche a Buenos Aires, donde a las puertas del hotel de La Recoleta donde se hospedaron los esperaba un gran número de seguidores que recibieron el regalo de que la banda, desafiando las medidas de seguridad, permaneciera en la puerta para saludarlos.
En otro orden de cosas, y teniendo presente los desmanes ocurridos durante los conciertos de los Stones, los organizadores del concierto previeron reforzar de las medidas de seguridad para evitar disturbios fuera del estadio.
Mil uruguayos
También en Uruguay soplan aires de U2 manía, aunque son más silenciosos que el ciclón desatado por los Stones. Para asistir a los conciertos se usaron varias opciones: comprarlos por cuenta propia vía internet o de amigos residentes en Buenos Aires, adquirirlos mediante Belgrano Producciones o por Transhotel, siendo esta última oferta la única que incluía pasaje y traslado al estadio.
Los paquetes de la agencia turística se agotaron en los primeros días de enero, apenas estuvieron disponibles. Ayer Belgrano vendía las últimas entradas que tenía disponibles.
En total se estima que cerca de un millar de uruguayos cruzaran el río y desafiaran los cortes de ruta de los ambientalistas argentinos para llegar al Monumental y escuchar One en vivo y en directo.
Por otra parte, dado que los derechos del concierto en Argentina fueron adquiridos por Telefé, es muy probable que en pocos días el show, cuyo repertorio esta constituido por el material su último disco y los temas clásicos de la banda, sea retransmitido por Canal 4.
Presidentes fanáticos y activismo social
Vértigo Tour lleva hasta ahora 78 conciertos en Estados Unidos, 32 en Europa y tres en América del Sur.
En la noche del domingo en Chile, U2 brindó un emocionante concierto ante 75.000 fanáticos que colmaron el Estadio Nacional de Santiago, que fue campo de detención y muerte durante los primeros tiempos de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
Previo al show Bono fue distinguido en Chile con la «Orden al Mérito Pablo Neruda (Premio Nobel de Literatura)» y toda la banda recibió el galardón «Embajadores de Conciencia 2005″ de la organización humanitaria Amnistía Internacional, entregado por la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet.
En su paso por Sao Paulo, el grupo hizo vibrar a unas 70.000 personas en el estadio Morumbí, con transmisión en directo por TV para todo Brasil.
Luego de ese concierto y antes de volar a Chile, Bono asistió al Carnaval en el estado de Bahía (nordeste) por invitación del ministro de Cultura Gilberto Gil, ante quien adhirió al programa brasileño antisida que promueve el uso de preservativos. Allí también el irlandés interpreto algunos de sus muchos éxitos para delirio de los bahianos.
Y entre samba y samba, Bono entregó al hijo del presidente Luiz Inacio Lula Da Silva una de sus guitarras para que sea subastada con el fin de obtener más recursos para el programa gubernamental Hambre Cero de lucha contra la pobreza.
Esta acción del músico irlandés, que es reconocido mundialmente por su compromiso con los Derechos Humanos, motivó que Lula le llamara por teléfono «para agradecerle (la donación de la guitarra) y decirle que Brasil está con las puertas abiertas para cuando quiera volver».
El primer mandatario también dijo a Bono que «cualquier bello día nos encontramos por ahí, incluso porque ambos defendemos causas nobles, que son las de resolver el problema de la parte más pobre de la población». *
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