Soles y sombras de Antonio Gasalla
Como ejemplo, citaremos las cómicas dificultades de dicción para corear «Kirchner» y su tan cómica como exacta descripción del presidente argentino, que según Gasalla siempre parece que viniera de pelear con alguien.
Esta primera parte justifica ampliamente la presentación de Gasalla; y si los espectadores pudieran irse luego de finalizar el monólogo, de casi una hora de duración, la noche sería absolutamente inolvidable. Viene lo demás, en donde Gasalla parece empeñado en destruir lo que había construido brillantemente. Primero nos alcanza el muy gastado recurso, varias veces empleado por Nacha Guevara, de hacer decir a media platea «culo, culo» y a la otra mitad «teta, teta» con las permutaciones, combinaciones y arreglos con repetición que pueden imaginarse, entre otras corear «El choclo» con sólo esas cuatro selectas sílabas. Pero hay algo peor, los inevitables esquicios. Aparecen Soledad, la empleada pública, la vieja dama infame, Mamá Cora, la traductora al lenguaje de los sordomudos. Los personajes son, deliberadamente, estereotipados; sus hazañas y desventuras, harto previsibles. Ellos son también sombríos, reveladores de una visión de la humanidad, que de aguda, irónica y divertida en el monólogo se tornó en misógina y triste. Paralelamente, Gasalla recurre a lo peor de sus bromas: a su obsesión con las heces y con los genitales masculinos. Hasta los buenos chistes que siempre sabe encontrar en medio de la vida de sus desventuradas mujeres, deslucen en el contexto sucio y deprimente. El todo participa de una especie de autohumillación a lo Dostoiewski, casi de una autoinmolación. El actor, cuyas destrezas, profesionalismo y aplicación son dignos del mejor elogio, al cabo de dos horas de extenuante labor concluye conspirando contra el efecto luminoso del arranque. El mismo, como sus mujeres, es una enternecedora víctima, también; pero no ya de una sociedad hostil sino de sí mismo y aún de sus buenas cualidades.
GASALLA SOLO CLASICOS, libreto de Antonio Gasalla con la colaboración de Fernando Schmidt. Actriz invitada, Laura Sánchez, actuación especial de Sebastián Borrás, dirección de Antonio Gasalla. En Sala teatro Casino Nogaró, Punta del Este, los fines de semana de febrero. *
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