Pusimos la bomba…¿y qué?

La búsqueda de la verdad es una épica que siempre trasciende al tiempo y al espacio, la que usualmente ha inspirado a científicos, investigadores e historiadores.

Esa compulsión inherente a la condición humana, se ha transformado -a través del tiempo- en la auténtica fuerza motriz de la historia y en una crucial herramienta de transformación.

Para progresar hacia nuevos estadios de desarrollo social, cultural e intelectual, las sociedades requieren conductas transparentes mediante las cuales edificar un nuevo modelo de convivencia.

No en vano, desde marzo pasado, una de las grandes prioridades del nuevo gobierno es determinar el destino de los restos de los desaparecidos durante la dictadura, a los efectos de cerrar definitivamente uno de los capítulos más luctuosos de nuestra historia reciente.

Aunque por el momento la búsqueda no ha arrojado los resultados esperados, toda la sociedad uruguaya confía en que se arribe a un desenlace favorable a tantos esfuerzos y desvelos.

En este tema de alta sensibilidad, la clave es también la verdad y la definitiva demolición de la arquitectura de la impunidad, que fue institucionalizada durante las administraciones que heredaron al autoritarismo usurpador y liberticida.

Más allá de las barreras jurídicas impuestas por la aberrante Ley de Caducidad, sólo el esclarecimiento de los episodios que agravian a la conciencia nacional permitirá iniciar el definitivo camino rumbo a la reconciliación.

En «Pusimos la bomba…¿Y qué?», la periodista Alicia Herrera denuncia la impunidad de los responsables del atentado perpetrado el 6 de octubre de 1976 contra un avión de Cubana de Aviación, que derivó en la muerte de 73 personas.

Durante el Foro Internacional contra el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia celebrado en julio pasado en Cuba, la autora lanzó una nueva edición de este libro testimonial, en el que recoge las declaraciones de los propios autores del criminal atentado.

En este trabajo de investigación periodística, se presentan nuevos documentos y pruebas que corroboran la culpabilidad de Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Hernán Ricardo y Freddy Lugo, quienes, con absoluto cinismo, relatan minuciosamente la preparación y ejecución del ataque al avión que explotó frente a las costas de Barbados.

En este valioso y esclarecedor trabajo, la autora describe los pormenores de la tragedia, reconstruyendo -paso a paso- el proceso de esta bien planeada operación de comando.

Construyendo su obra con una arquitectura literaria cuasi novelesca, Alicia Herrera transmite al lector todo el estremecimiento derivado de un demencial acto criminal.

La periodista denuncia al gobierno venezolano de la época encabezado por el socialcristiano Luis Herrera Campins, quien auspició la absolución y liberación de los terribles asesinos.

«Pusimos la bomba…¿y qué» mixtura el drama con el testimonio, para denunciar uno de los crímenes más despiadados de los que se tenga memoria, que fue manipulado soterradamente desde el centro del poder imperial y ejecutado por cuatro despiadados sicarios. La obra reafirma la necesidad de hacer justicia a partir

de la verdad, para demoler definitivamente la impunidad.

(Editorial de Ciencias Sociales)

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