Tiene la palabra

Interrogantes para la IMM y el Ministerio del Interior

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El motivo de esta carta es llegar a las autoridades tanto del Ministerio del Interior, como a los de la Intendencia Municipal de Montevideo y a los de la Dirección General Impositiva.

Y aprovecho, como lectora de su prestigioso diario que soy, una pregunta que usted publicó días pasados, en referencia a si se estaba o no de acuerdo con el derecho de admisión en los boliches nocturnos.

Más allá del resultado de su pregunta, yo le preguntaría a las autoridades (en este caso a las de la IMM) si se les ocurrió consultar alguna vez a los vecinos, si estamos de acuerdo o no que se habiliten este tipo de locales en zonas residenciales, zonas donde se pagan fuertes impuestos y contribuciones y donde es imposible descansar más de la mitad de la semana por la noche, debido al ruido permanente.

Ahora mi pregunta abarca a las autoridades de la IMM y las del Ministerio del Interior. ¿Por qué los vecinos debemos soportar vehículos mal estacionados, sobre veredas, bloqueando accesos a garajes, motores de taxis que permanecen encendidos a la espera de su viaje, música que supera largamente el volumen autorizado, gritos, peleas, etc.? ¿Es que no hay nadie que pueda controlar debidamente esto?

¿Es que estamos los vecinos desamparados y debemos someternos a este tipo de situaciones, sin una respuesta adecuada de las autoridades?

Pregunto ahora a la Dirección Nacional del Bomberos, ¿estos locales están controlados, cumplen con los requisitos que se exigen en estos casos, van inspecciones periódicamente para controlar que se cumplan?

Y por último, a propósito de los controles de los inspectores de la DGI a empresas, concurren estas inspecciones habitualmente a este tipo de locales? ¿Están en regla? Cumplen con los correspondientes tiques boleta? Se controla la procedencia de las bebidas que se expenden?

Creo, señor Director, que todos tenemos nuestros derechos, unos a tener fuentes de trabajo, y en eso incluyo a los propietarios de los locales, el personal que allí trabaja, los vendedores de bebidas, cigarrillos, etc. los taxis, etc., pero también quienes «de regalo» tenemos que soportar media semana todos los meses, este tipo de situaciones, tenemos al menos el derecho de sentirnos un poco (al menos) respaldado por las autoridades que a tales efectos están vigentes. Le agradezco su publicación y aprovecho para saludarle.

GRACIELA DI PAULA – C.I: 1.103.355-9

 

Sueldos flacos para tarifas gordas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Todos somos conscientes de lo imprescindible de los servicios públicos como UTE, OSE, Antel y otros, pero no por ser imprescindibles deben ser tan caros. Así se ve con especial preocupación lo caro de las tarifas de UTE que ya son una de las más altas de América y que no están en consonancia con los sueldos de hambre que se pagan en este país. Como consecuencia en los hogares que tenemos entradas como ya dije, que son miserables, tenemos que seguir restringiendo nuestro nivel de vida, mermando en forma constante el uso de luces y electrodomésticos que por lógica fueron creados para el bienestar de la familia pero que ahora poco menos hay que dejarlos arrumbados, teniendo que tratar de vivir como en los años 40, limitándonos a tales extremos que más vale vivir en una choza que pagarle a la UTE. Pero esto a la UTE le importa un pito, así como que los hogares tengan o no energía eléctrica, lo imprescindible es recaudar para poder hacer los aportes a Rentas Generales y la DGI colaborando para pagar a los organismos Internacionales. Es entonces que en forma sistemática y conjuntamente con los aumentos de tarifas en las zonas pobres se están cortando los servicios eléctricos y además como consecuencia de otros factores. Yendo al grano, el usuario que tiene que pagar $ 1.000 = (mil pesos) por la factura mensual hay incluidos $ 350 = (trescientos cincuenta pesos) de cargos fijos. $ 200 = (doscientos pesos) de IVA. Total $ 350 = (trescientos cincuenta pesos). En concreto cuando usted consuma $ 650 (seiscientos cincuenta pesos) hay que pagar además $ 350 = (trescientos cincuenta pesos) que hacen el total de $ 1.000 = (mil pesos). Esos $ 350 = (trescientos cincuenta pesos) usted no los consumió pero esta «tarifita» la UTE se las va cobrar, pueda o no pagarla. Como verán los ciudadanos conscientes, no existe la más mínima consideración para los hogares que ganan poco o nada o los que están sin trabajo; los acalambran con esas tarifas que hace ya un tiempo dan para pensar, además tenemos que agregar otra perla: cuando el usuario se pasa un día de la fecha de vencimiento, a la factura se le agregan $100 = (cien pesos) o más de recargo (un 10%). Piense usted que si se pasa de la fecha indicada pagará un 80% aproximadamente extra del consumo real. La verdad que con esta política neoliberal donde los ministros correspondientes miran para el norte y no ven al pueblo necesitado; los usuarios entonces deberán esperar aumentos y más aumentos de todas las tarifas públicas.

LIDER UBOLDI – C.I: 942.138-6

 

Señor Presidente, no soy culpable

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Señor Presidente de la ROU con elevado respeto hacia su investidura me dirijo a usted diciéndole que no me siento culpable, al igual que muchos uruguayos, del asalto a las instituciones democráticas cometido por un grupo de militares irresponsables acompañados por algunos civiles sedientos de poder, que se encaramaron en el gobierno, dando nacimiento en 1973 a un período de 12 años de despotismo y violaciones de derechos fundamentales de la ciudadanía.

Cuando corría el año 1972 las Fuerzas Conjuntas por Cadena de Radio y Televisión le informaron a la población que el movimiento guerrillero había sido derrotado con el desbaratamiento de sus dirigentes y seguidores.

Cuando me formé como Oficial de Bomberos traté de servir a la población defendiendo la vida durante varios años en decenas de siniestros y salvamentos a lo largo y ancho del país. No fui un represor ni me serví del régimen, al contrario, sufrí como muchos orientales que decidimos continuar viviendo en la patria, privaciones y frustraciones muy dolorosas; debí combatir incendios con vehículos anticuados, reducido personal, mal vestido, peor alimentado y con salarios mediocres. Bomberos no recibió beneficio alguno como otros colaboracionistas del gobierno militar, nos obligaron a realizar trabajos de inspección de cloacas con fines militares al igual que otros servicios al margen de la profesionalidad bomberil.

No estuve de acuerdo con el Pacto del Club Naval porque en ese acuerdo nacía la impunidad; fui el primer destituido de esa democracia tutelada, que nacía con el aval de algunos políticos y militares, por lanzar volantes con reivindicaciones para el cuerpo y condena a la dictadura.

Los únicos que deben pedir disculpas por los atropellos que cometieron al margen de la Constitución, mansillándola y sustituyéndola por decretos arbitrarios, sin legitimidad alguna, son los militares de ayer y de hoy, porque varios de ellos que están en actividad hicieron brillantes carreras en la dictadura como el actual comandante del Ejército. Deberían asumir con la responsabilidad que les faltó cuando dieron el golpe, las barbaridades cometidas y solicitar perdón públicamente a la Nación y así empezar a dar vuelta esta página cargada de dolor y vergüenza de la historia nacional.

Saluda a usted atentamente:

PROFESOR DIEGO
LEITES DE MORAES ANSELMI- C.I: 1.782.752-2

 

Carta abierta al Presidente de la República

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Señor, esta es muy poco «protocolar» y le pido disculpas… es que supongo que un hombre que enfrenta el dolor y preguntas sin respuestas a veces sobre la existencia y la vida de cada uno, bueno me entenderá.

Señor, usted es mi presidente y como tal mi representante por eso me presento, me llamo Isabel Berrutti, soy profesora de Historia, tengo 41 años y convivo con esas cuestiones de que le hablé porque hace 10 años estoy en plan de hemodiálisis lo que no me impide llenarme de vida, trabajar y luchar por un mundo mejor, sobre todo creer en la gente, por eso le escribo.

¿Leyó «Príncipe y Mendigo»? Era una de mis obras favoritas de niña, allí el príncipe poniéndose en el lugar del que sufre entiende más a su país.

Le cuento mi historia que es la de tantos, nací en Rivera donde tuve la suerte de tener una familia «progresista», recuerdo que Juan Pablo Terra iba mucho a casa.

Mi padre tiene campo, pero se dedicó al cooperativismo y con un grupo «El Fogón», fundó la Comunidad Rural de Cerro Pelado.

Señor, yo tuve mis mejores amigos entre la gente de campo y mi primera rebeldía fue cuando me pregunté por qué los reyes magos no iban al rancho de mis amigos, es más, ellos eran tan o más inteligentes que yo, pero por la falta de igualdad de oportunidades no pudieron estudiar.

¿Hacia dónde voy?, ¿toma mate? La charla va para rato, ¿quiere uno bien ensillado?, bueno voy a hablarle de esa comunidad de la que ya le hablé cuando por motivos de salud viajé a Montevideo, incluso le dejé fotos, pero supongo que ser príncipe o presidente no debe ser fácil.

Esa comunidad nació «desde el pie», sola, posee escuela rural, liceo pedido y ganado con el apoyo de gente que entendió que el joven rural debe tener la posibilidad de quedarse en su querencia, posee policlínica hecha con fiestas y ayuda de la gente, viviendas de Mevir, juzgado, un galpón comunal, y lo más interesante un grupo de mujeres rurales que han hecho una cooperativa productiva.

Usted sabe que históricamente el país le dio la espalda al campo siendo sus valientes criollos indios negros que dieron su sangre anónima en las cuchillas, siendo que El General nunca gobernó desde Montevideo, y Purificación es un lema para nosotros, incluso, ¿recuerda las palabras del propio general?, «he encontrado gente más de confianza entre los gauchos que entre doctores».

Bueno no queremos desmerecer la ciudad, su cultura y entendemos El Exodo Rural, pero señor Presidente sabemos que usted es del pueblo, que quizás entienda, nuestra gurisada se nos va, la globalización mal encarada nos traga con un consumismo «aculturador», nuestros jóvenes tienen vergüenza de usar sus pilchas gauchas.

Mire Señor… nuestro departamento lleva el nombre del triste protagonista de Salsipuedes, sin entrar en polémicas históricas ni políticas, ¿dónde está el recuerdo de la otra parte? ¿dónde hay un monumento a Vaimaca Perú que todos sabemos fue jefe de las tropas artiguistas? ¿Sólo nos sirve lo de la «garra charrúa» para levantarnos la moral? ¿Dónde está el monumento o el recordatorio a Andresito, jefe de tres provincias federales, indio misionero guaraní… primer desaparecido en La isla de las Cobras, sin reivindicación? Artigas mandó sus últimos recursos para todos los prisioneros, ¿Por qué él no volvió? ¿Por qué la Banda Oriental, el sueño de la patria grande, no le rinde homenaje? Y ¿sabe? El único parque que posee Rivera con monte indígena porque usted sabe que la forestación es un manto, el único monte indígena se llama ¡oh! paradoja: «Gran Bretaña».

¿Por qué hago esta alusión?; porque con humildad le propongo que el Uruguay descubra el campo, le propongo que participe de la fiesta de la patria el 25 en nuestra comunidad, no habrá desfile militar ni pompas sólo guitarras y paisanada como habría en Purificación, (entendemos si no puede, por supuesto).

Rivera es uno de los departamentos, es más, el único que no apostó al cambio progresista, mire yo soy cristiana, ¿recuerda la parábola de los talentos? (Ya sé que no lo es), bueno es donde más lo necesitamos apoyándonos a este grupo de mujeres rurales, a este liceo.

Usted recibió una invitación también de la ONG «Senderos de vida», que trabaja aquí en barrios periféricos con niñas de la calle, embarazadas, también falta «voluntad política». Señor, necesitamos una casa, no pedimos nada sólo que nos ayuden a hacer posible esas rutas que hablaba usted.

Bueno fueron dos invitaciones que quizás como dice la canción de Serrat «se lleva el viento a ninguna parte a ningún buzón», pero las hacemos porque creemos en aquel ¡festejen uruguayos, festejen! Cuando se divisó el perfil del monte y cuando usted se asomó al balcón éramos nosotros que habíamos triunfado y muchos nos afirmamos en el recado para empezar este éxodo que como dice el ministro de Ganadería sólo tiene rumbo.

Disculpe si le quité mucho tiempo, si es que llegó a sus manos ésta, pero quiero creer Señor Presidente ¡queremos creer! Y ayudar, remangarnos para el cambio.

Muchas gracias desde ya.

ISABEL BERRUTTI FIELITZ – C.I. 3.227.940-5

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