Indiscreciones
La condición humana es siempre la materia prima primordial de la literatura, porque en ella subyacen las alegrías, las angustias, los encuentros, los desencuentros, el dolor y la incertidumbre.
Aunque la ficción gobierne casi siempre la arquitectura de la creación, la realidad suele colarse en esos íntimos territorios, convocada, en forma casi inconsciente, por el autor.
Uno de los ejemplos más ilustrativos de este consuno es el denominado género testimonial, que frecuentemente adosa la imaginación a la historia.
La clave de todo este proceso es la construcción de personajes y situaciones verosímiles, que a su vez representen arquetipos de la cotidianidad.
Aunque naturalmente la ficción pura es un patrimonio siempre preciado e intransferible para un escritor que se precie de tal, no menos válida es la invocación de íconos y paradigmas que permitan una fácil identificación del lector.
Es claro que la historia no se nutre únicamente del relato de la realidad, sino también de múltiples peripecias individuales y colectivas ignoradas y jamás documentadas por la literatura.
En «Indiscreciones: historias para contar al oído», la narradora uruguaya Beatriz Cocina asume el desafío de parir relatos nacidos de su imaginación, pero que revelan una particular intuición para bucear en la condición humana.
En este, que es su primer libro publicado, Cocina se interna en los laberintos de la cotidianidad, asumiendo una aguda observación de conductas y psicologías individuales.
En los catorce cuentos reunidos en este volumen, la autora propone un lenguaje simple, directo y despojado de todo subterfugio expresivo.
La creación literaria de Beatriz Cocina no contiene juicios de valor ni complejas lucubraciones filosóficas. Por el contrario, los relatos se concentran en forma absolutamente frontal- en diversos aspectos de la convivencia humana.
La pluma de la narradora recorre todas las sensaciones que puede experimentar un ser humano, desde la plenitud a la angustia, transitando obviamente los casi siempre turbulentos territorios de la pasión.
Los personajes de Cocina son seres que viven casi siempre al límite, aunque ello no suponga necesariamente una visión desencantada de la realidad.
Demostrando poseer sólidos fundamentos para narrar, la debutante creadora pone bajo la lupa temas recurrentes pero para nada perimidos, como la soledad, la frustración, el amor amputado por el destino, el machismo humillado, la infidelidad y el suicidio, entre otros.
Cocina se mueve con solvencia en esos paisajes problemáticos, corroborando una plausible vocación por la pintura de ambientes, bien delineados personajes y situaciones.
Obviamente, resulta aún aventurado descubrir en esta narradora una pluma capaz de proyectarse exitosamente en la literatura nacional. Sin embargo, en este libro demuestra que posee cualidades como para ser observada detenidamente.
«Indiscreciones» mixtura una prolija construcción narrativa con un atinado manejo del pulso dramático, en una experiencia creativa que debe ser calificada de promisoria.
(Editorial Rumbo)
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