Tiene la palabra
Partido Nacional: ¿y dónde está el piloto?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En los últimos días y ante los hechos de notoriedad en temas militares, de seguridad, municipales, etc. los blancos nos seguimos haciendo una pregunta:
¿Y dónde está el piloto?
Por supuesto aludimos al doctor Jorge Larrañaga, al parecer a punto de ser alejado de la conducción del Directorio del Partido Nacional, luego de negarse a aceptar cargos para blancos en los entes del Estado, amén de perder su equipo las elecciones nada menos que en Paysandú, su pago de influencia mayor.
Son muchos los «nenes» que aspiraban al «trompo» de su designación en organismos del Estado (acompañados se secretarios, choferes, etc.) que han quedado al margen de la torta por este capricho de «El Guapo» que con motivo de aquella designación suprimida en el BROU, le dijo no a participar en las minorías de sus respectivos directorios.
Lo que, innecesario es decirlo, ha dejado a muchos calentitos en grado sumo.
En los últimos días Luis Alberto Ramón, que no constituye ya la mayoría dentro del Partido, ha salido un día sí y otro también a despotricar contra el gobierno, mientras el capo del Directorio se mantiene en sugestivo silencio.
Insistimos: ¿dónde está el piloto?
DON ELBIO (LISTA 504) – C.I. 789.342-6
Aniversario del «Moncada»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace más de medio siglo un puñado de opositores a la dictadura de Fulgencio Batista asaltaban el cuartel de Moncada. Algunos fueron muertos y otros, como Fidel Castro, fueron hechos prisioneros.
La audaz y descabellada acción recibió la reprobación de los comunistas cubanos y de otras latitudes por tratarse de una «acción aventurera pequeñoburguesa».
Castro fue posteriormente amnistiado por la dictadura, y desde la Sierra Maestra con la guerrilla llegó al poder.
Llegó al poder diciendo que su lucha era por la libertad de Cuba, para que hubiera elecciones libres con pluralidad de partidos, libertad de expresión y todas las demás libertades que asegura un sistema democrático como el que tenemos en Uruguay.
Los que tenemos edad suficiente recordamos cuando declaró que «el gobierno de Cuba no es comunista».
Sin embargo, poco después se declaró marxista leninista (es decir, comunista) «hasta el último día» de su vida, lo que parece estar cumpliendo, aunque hay quienes dicen que solamente es castrista, y utiliza la ideología que le convenga para perpetuar su poder personal.
Es así que hoy en Cuba, 46 años y medio después de su llegada al poder, hay un partido único, llamado comunista, en el poder. Hay prisioneros de conciencia, declarados así por Amnistía Internacional. No hay posibilidades de oposición legal, y los que aún se oponen son periódicamente encarcelados con penas de corta o larga duración. La pena de muerte se sigue aplicando, como lo ha sido recientemente, luego de que en los inicios de la revolución miles de disidentes conocieran el tristemente célebre paredón.
Una quinta parte de la población vive en el exilio, y muchos no están fuera del país por las trabas que se les imponen. Al mejor estilo del estalinismo se sigue llamando «gusanos» a quienes se atrevan a discrepar con el mandamás.
Cuando estamos en el día previo al 26 de julio, han sido arrestados algunos de los pocos disidentes que van quedando y que aún se atreven a enfrentar el terror.
La fecha 26 de julio, que en los inicios de la revolución significó para tantos un símbolo de libertad, hoy simboliza el inicio del camino hacia una tiranía vitalicia y hereditaria.
Se acusa a los EEUU de ser responsables de todo lo ocurrido. El gigante imperial trató en un principio de defender sus empresas expropiadas en la isla, y luego cuando vio que era caso perdido se desentendió del destino de los cubanos y entendió que era preferible para su interés nacional que siguiera Castro en el poder impidiendo una emigración masiva hacia Miami. ¿O es que alguien puede creer que si el imperio hubiera querido no hubiera barrido en pocos días con el régimen castrista por más «guerra de todo el pueblo» que enfrentara a unos pocos milicianos mal armados y desmoralizados al ejército más poderoso del planeta?
¿Y el bloqueo, como llaman al embargo comercial? Sólo le ha servido a Castro para justificar todos sus excesos. Es un embargo que puede ser violado cuando se quiera comerciando con otros países o con las empresas norteamericanas encubiertas.
¿Qué queda pues de la revolución que tantas esperanzas despertara a fines de los cincuenta e inicios de los sesenta? Una triste dictadura de un uniformado que se cree predestinado para un gran papel en la historia.
¿Quienes festejan aún el 26 de julio en nuestro país?
Aquellos que siguen creyendo que la «lucha armada» que tanto dolor trajo a nuestro país sigue siendo la «vía de la revolución». Aquellos que siguen creyendo que el comunismo, esa sociedad ideal que no existe en ninguna parte y en cuyo nombre han muerto millones de seres humanos, aún es el horizonte lejano que justifica todos los excesos.
Los que hemos aprendido que la libertad y la democracia son el mejor marco que se ha creado para la convivencia, seguimos reclamando la liberación de todos los disidentes presos en Cuba, practicando y llamando a practicar la máxima solidaridad con quienes quieren que en Cuba su voz no sea ahogada.
Por la Red Uruguaya por Democracia para Cuba
PROF. ANTONIO ROMERO PIRIZ – CONVENCIONAL Y EDIL DEL PARTIDO COLORADO
¿Y por casa, cómo andamos?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace pocos días el diario Clarín de la vecina orilla, publicó parte de un folleto portador de una compilación de furcios famosos de legisladores argentinos de los últimos tiempos.
Bajo el título de «Hovra de Harte», se dejó en ridículo a algunos diputados y senadores, protagonistas de francos disparates dichos en el Congreso argentino, en diversas participaciones parlamentarias.
Desde una que dijo (Vilma Ripoll): «Hemos acordado este acuerdo», hasta quien expresó (Héctor Bidonde): «Hace tres reuniones que la Comisión de Hacienda no se reúne por falta de quórum», las expresiones vertidas han dado que hablar.
También los veteranos cronistas parlamentarios de nuestro país, muchas veces (si bien no le dieron difusión) escucharon expresiones rayanas con el disparate, entre otras, la difundida por el ex diputado de la época perteneciente al Herrerismo, al que no nombramos por respeto a su memoria.
Se discutía la aprobación de un subsidio allá por 1959 y al preguntar al Presidente quiénes compartían la medida, el inefable diputado blanco expresó: «Mientras haiga… que les dean…» Lo que en su momento provocó generalizada hilaridad entre sus compañeros de legislatura.
Otro herrerista, poco tiempo más tarde, representando al departamento de Rocha, resultó no menos ocurrente.
Alguien propuso que como atracción turística para dicho departamento, al estilo de Venecia, se podría proveer de góndolas a alguna de sus lagunas. A lo que el diputado en cuestión respondió: «Yo estoy de acuerdo. Y si conseguimos buenos góndolos, nos podemos dedicar a criar gondolitos».
¡Qué bruto!… no pudo menos que exclamar un mismísimo correligionario.
ROCHANA – C.I. 1.345.678-4
Basta de silencio o no te metas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Yo, el que suscribe, titular de la C.I. nº 951.270-9 C. C. BDA 35523, trabajo en un kiosco en Garibaldi 2644, natural de la República Oriental del Uruguay, Agustín Omar Corbo Fernández, doy mi opinión a todos mis compatriotas respecto al comunicado que anónimos legionarios han publicado el día 29/06/05 en el diario LA REPUBLICA en sus páginas 2º y 3º Nº 6 LTA. 2005. Integrante de un Estado de derecho, la lógica de la razón me dice: el que paga manda. No puede ser, sin ser libre, en un Estado esa libertad descansa en el cuerpo electoral que delega sus poderes en el ejecutivo, legislativo, y judicial. Son estos pues quienes deben interpretar la ley que nos ocupa (15.848).
Quien recibe una paga por una tarea debe cumplirla sin cuestionamiento a sus jefes mientras se encuadren en la ley.
Los que no se opusieron ni cuestionaron el motín inconstitucional de 1973 hoy se rasgan las vestiduras frente a quien mandatado por el cuerpo electoral, la Constitución y lo específico de la Ley 15.848, tiene el honor por el cual juró al asumir y el valor para enfrentarlos cumpliendo el su rol. Señores, ustedes tienen que entender que el doctor Tabaré Vázquez no está solo, muchos lo apoyaremos, la actitud de ustedes no es contra el Presidente, es contra todos, también contra los opositores.
Por eso su lugar es en los cuarteles a mantener y defender la soberanía, para eso es que el país les paga. Si no se sienten capaces por convicciones personales renuncien al honor que les ha dado la patria, por lo que es, un honor, cumplir con el rol que les confiere la asociación política República Oriental del Uruguay, y no pasen por alto que en el capítulo III artículo 168 numeral 2º de la Carta Magna, mandata y confiere al Presidente ser comandante en jefe de todas las fuerzas armadas del país. Lo sustantivo de una ley no es su sintaxis, sino su espíritu, no es su fin que se cumplan por sí, sino para dar un marco de justicia a las relaciones entre los integrantes de una sociedad y lograr su armonía, o sea que si su redacción no transmite el espíritu del legislador, es más importante éste, que debemos rescatar. (Montesquieu, El Espíritu de las Leyes). Porque al leerla podríamos plantear que los mandos (¿cada uno que tuviera mando de tropa?) por ser los mandantes están excluidos de los beneficios de la ley, se dice que no hubo delitos, no señores, la ley los extingue, si no, no sería necesaria. De la redacción que dice… y en ocasión de acciones ordenadas por los mandos que actuaron durante el período de facto, o sea que a título expreso no ampara a quienes ordenaron. No quiero creer que ustedes sostengan que Pacheco Areco y Bordaberry pre 27-6-73 eran dictadores. La actitud de ustedes es deleznable, cobarde y delictiva, así los juzgo. Por ser custodios de las armas de la Patria no tienen derecho a apuntarnos con ellas para que hagamos lo que ustedes quieren. En el comunicado encabezan, Fuerzas Armadas Legión Tenientes de Artigas, ¡pobre Artigas! En su nombre todos se abrogan su herencia sin desarrollar su actitud. Señores legionarios, el poder de un Estado es la conciencia de sus integrantes. No son eventuales sino reales los hechos que nos ocupan si no, no estaríamos embarcados en el tema, la tesis de comparar el trato y legislación a delincuentes comunes es impresentable porque sólo cabría la condena que marca el código penal. No critiquen el sesgo político cuando se ampararon en una ley con un sesgo político que incumplieron llamándose a silencio.
El 40% nos bancamos una decisión que no queríamos, ustedes cumplan el artículo 4º y los tiempos de la ley. Eso la propia ley le da la potestad al señor Presidente para decidir los tiempos. Ayer se fundamentaba la ley en órdenes recibidas de mandos espurios, hoy se quiere desconocer el poder legal.
Eso es una ación política totalmente sesgada. Si esto no es entendido (aceptado) tendremos que legislar según la visión de Artigas: todas las trabas al despotismo. O sea que los mandos militares tendrán esa potestad mientras acaten la ley y a sus gobernantes, fuera de ese margen ya no tienen el mando. Si la conciencia es el poder de un Estado, éste descansará en su cuerpo civil (electoral).
Por último, señor Presidente, por decisión del cuerpo electoral y por haberlo votado personalmente para que gobierne como quien es, no como cada uno de sus votantes, como hombre pacífico y pacificador por convicción, o sea no uso métodos de violencia para desarrollar mis ideas, lo apoyo incondicionalmente para lo que la ¡Patria de Artigas! necesite para cumplir sueños y esperanzas, pero no será tolerando amenazas. Como viejo activista me involucro en los temas sociales.
Tomemos nuestro destino en las manos, basta de silencio o no te metas.
OMAR CORBO – C.I. 951.270-9
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