En el Metro de Barcelona lo atrapó la policía; ahora tiene 24 horas para regularizar su situación
El joven se contactó con LA REPUBLICA para contar que no pudo regularizar su residencia en España porque la empresa no estaba al día con los impuestos, requisito básico para comenzar cualquier trámite de radicación.
Cuando esta edición de LA REPUBLICA esté en la calle Eduardo Parga, un uruguayo de 35 años oriundo de Canelones, estará en el Consulado uruguayo en Barcelona tratando de obtener ayuda y asistencia legal para no tener que volver a Uruguay. El compatriota fue atrapado cuando llegaba en el Metro a Plaza Catalunya para realizar unos trámites en procura de legalizar su situación. «Ellos están en las bocas de Metro, son policías que buscan identificar a sudamericanos o extranjeros, es como una lotería» dijo.
Eduardo Parga salió de Uruguay a fines de 2003 y comenzó rápidamente a trabajar en Barcelona. «Hice de todo, hasta que conseguí trabajo en una empresa de mudanzas», contó a LA REPUBLICA.
El joven explicó que es oriundo de Canelones y que desde hace más de un año y medio está en territorio español, lugar al que se fue buscando mejores condiciones de trabajo. «Me pararon porque están deteniendo gente por la regularización de los trabajos y lo que sucedió fue que no llegué a regularizar mi situación de trabajo, entonces me detuvieron cuando salía del Metro hoy en la tarde. Me tuvieron detenido 6 horas en la comisaría de Barcelona. Yo estaba haciendo trámites en Plaza Catalunya, salgo del Metro y allí mismo estaban esperando a la gente. Hace apenas unas horas que salí».
Al compatriota lo detuvieron al azar por el delito de «portación de rostro sudamericano». «Me vieron cara de extranjero y me pidieron los papeles, como no los tenía y el visado estaba vencido, me llevaron preso. A su vez me redactaron el formulario para expulsarme, me lo hicieron firmar». El trato policial «fue muy cordial, aquí la policía te trata bien, con mucha educación» dijo. A Eduardo le quitaron el pasaporte y tiene ahora 24 horas para conseguir un amparo legal que le permita quedarse en España. «Voy a recurrir a la Justicia para legalizar mi situación». Parga no tiene sus papeles porque la empresa española para la que trabaja, una empresa de mudanzas, mantiene deudas con el fisco español. «Al no tener los impuestos al día no pueden tenerme trabajando», explicó Parga. «En España está lleno de empresas que no pagan sus impuestos» y esto afecta a los extranjeros.
Al tanto de esta situación ya se encuentra el responsable del departamento 20, Alvaro Portillo, con quien se comunicó telefónicamente Parga para reclamar ayuda, ya que el Consulado uruguayo en Barcelona estaba cerrado. «Debería haber una guardia las 24 horas porque la cosa aquí se está poniendo fea para los extranjeros», explicó Parga que aclaró que luego de hablar con Portillo pudo comunicarse con el cónsul uruguayo en Barcelona para concretar una entrevista en la mañana de hoy. «De lo contrario el gobierno español me expulsa, tengo las horas contadas». Parga se fue buscando trabajo al primer mundo pero tuvo la mala suerte de chocarse con la policía en pleno centro de Barcelona. «Es al voleo, allí hay 10 policías en el Metro que seleccionan al azar a la gente y si te toca, te toca» dijo. *
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