HOY Y MAÑANA JORGE DREXLER EN CONCIERTO EN EL CINE PLAZA

Inventario de un cantante sugestivo

Jorge Drexler es uno más dentro de la repetida y hasta fotocopiada historia en donde el testimonio emigratorio reluce y constata nuevos horizontes artísticos. Consolidó (con sus siete discos bajo la manga desde 1992) a lo largo del tiempo un cierto privilegio dentro de su contemporáneo formato «canción» a partir de la estructuración de ciertos modismos que recorren disímiles variaciones musicales atravesando (siempre dentro de su comarca)distintos géneros. Su incidencia está en ascenso y su popularidad ya fue bautizada con júbilo en sus pasadas presentaciones en marzo en el Solís. El formato canción está allí, pero cuida sus alrededores y sospecha confortado de su extraña forma de trabajar el arte y fundar música. Más acá o allá de posibles categorizaciones, hay una escala de valor en Drexler que lo acreditan como un cantautor más que correcto, atractivo y que seguramente va a satisfacer a quienes concurran masivamente a sus presentaciones en el Plaza. Su puesta en escena estará lejos de ser uniforme y homogénea con un carácter más visceral y la inclusión de nuevos «chiches» sonoros como los samplers. Todo encierra la sencilla humildad que administra en su aplomada voz disparada en cuentagotas y su fiel e inseparable amiga, la guitarra. Drexler insistente le pone una pila de fichas a su saga de presentaciones ya que por acá, al otro lado del río, las aguas no merman, y al parecer, su público no permite espacio para la navegación tranquila. Enhorabuena.

 

¿Es una etapa de renovación en lo que va de tu carrera artística con cambios y un especial reencuentro con el público uruguayo?

Puede ser. Más que nada es una etapa de mucha densidad de trabajo. Los cambios más que nada se han forjado a nivel cuantitativo: más lugares donde se editan los discos, más lugares en donde se venden, pero es un cambio temporal, supongo que las cosas volverán a su normalidad

 

-Y a veces dentro de lo normal, algunos signos que ayudan al estímulo e incentivan hacia adelante se presentan cuando las cosas salen de su curso normal

-Claro. Para mí normal significa que las cosas cambien. Todo cambia gradualmente. El tema es que este momento es como una especie de atajo mediático que te lleva a un lugar de exposición pública muy grande que tiende a achicarse con el tiempo para volver nuevamente al lugar que te habías ganado a pulso, durante quince años.

Ahora estoy un poco cansado, me gustaría parar un poco para escribir canciones, pero todavía me quedan muchos conciertos hasta octubre y recorridas por varios países.

 

-Ya traspasada la barrera del largo encasillamiento Drexler-Sabina, y con un reconocimiento entre tantos otros, como un Oscar. ¿Sentís estar bajo una gran lupa? ¿Se palpa mayor presión y exigencia a la vez?

-Mirá en este momento trato continuamente de no caer en la trampa del personaje. La canción popular ha generado íconos y nuestro entorno está rodeado de músicos populares que están devorados por su personaje y se perjudican personal y artísticamente. Acaban cumpliendo la fantasía autodestructiva de lo que la gente quiere de ellos. El cariño y el reconocimiento es muy lindo por parte de la gente. Pero otra cosa es hacer todo lo que el público pide que hagas. O sea, no podés estar todo el día en tu página web escribiéndote con la gente y que eso se transforme en tu familia. El Oscar pesa 3.700, es simplemente un objeto físico. Sin ofender a nadie, desde que era chico y fui abanderado empecé a relativizar el poder de los íconos, y que una bandera es realmente tela. Y el simbolismo se lo das vos. Como ícono está hecho con mucha seriedad, pero es un pedazo de metal. Y te lo dan un grupo de personas que tienen una opinión subjetiva de algo.

 

-Hablás como de un reconocimiento subjetivo

-Sí, claro. Es una alegría, un cierto prestigio y eso también es importante en la vida, que te reconozcan por tu trabajo, pero no es más que eso.

 

-Musicalmente, ¿encontrás un aditivo especial en tus discos y presentaciones cuando incursionás en la mixtura de músicos de distintos países y de distintos géneros musicales como es el caso de Paulinho Moska e incluso disueltos el Peyote y Plátano, tanto Luciano Supervielle como Juan Campodónico participaron en Frontera proviniendo ambos del hip-hop?

(risas)Puede ser. Todos tienen el común denominador que no tiene que ver ni con su origen nacional ni con su orígen estético sino por que me gusta lo que hacen, y me parece que son buenos en su trabajo. Si me gusta lo que hace alguien, no me importa que venga de la música electrónica, por ejemplo. Es más, trato de aprender algo de esa persona, aunque tenga quince años menos que yo. Una de las cosas más importantes para mí es la flexibilidad y la capacidad de aprender, y es lo que mantiene vivo a un proyecto. Y si es de otro país, doblemente bien, por que incorporo cosas de otro lado. Compartir escenario con alguien es muy complejo, es como tener piel con alguien o compartir una misma cama, se trata de sentirse cómodo e identificado.

 

-Ahora, estás con el norte en Uruguay. Y de ahora en más,¿qué?

-Siempre me ha gustado probar cosas nuevas. Me da mucha curiosidad el «de ahora en más». El show de hoy intenta eso, evitar el automatismo, va a ser utilizada la electrónica para generar así una cierta intimidad. «Guitarra y vos» va a ser como un show que se visualiza todo a través de un microscopio digital. *

FICHA

Espectáculo: Guitarra y vos/Jorge Drexler

Horario: 21:00

Lugar: Teatro Cine Plaza, Sala Uno.

Localidades: Agotadas

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