Igual a sí mismo
Desde la añosa tradición del teatro griego hasta estos frenéticos tiempos contemporáneos de catecismo mediático, el arte escénico es y ha sido siempre, un auténtico retrato de la realidad, que sobre las tablas representa la milenaria peripecia de la condición humana.
Más allá de meras escenografías, decorados y costosos vestuarios, que atañen más a lo formal que a lo sustancial, lo primordial siempre es el histrionismo y la capacidad del actor para mutar y mimetizarse con personajes clásicos, míticos o cotidianos.
Es claro que la tragedia y la comedia son dos caras de una misma moneda, porque mixturan las diversas cualidades del homo sapiens, en tanto ser social, cultural y hasta espiritual.
De lo dramático a lo grotesco y hasta lo meramente humorístico, todo transcurre en un acotado espacio escénico, donde los artistas deben asumir numerosas poses y gestualidades y exhumar recurrentemente a personajes célebres, algunos de ellos virtuosos y otros pérfidos y deleznables.
Por el escenario pasan vertiginosamente el pasado y el presente, como si el tiempo fuera algo maleable, una dócil arcilla modelada por la pluma de autores y dramaturgos.
Sin embargo, desde la platea o la tertulia, es fácilmente perceptible la diferencia entre lo impostado y lo auténtico, entre la sobreactuación que responde a requerimientos profesionales y la espontaneidad que fluye desde el alma.
Petru Valensky es sin dudas un referente del teatro uruguayo contemporáneo, que ha cosechado un justificado reconocimiento a través de una prolongada carrera y fecunda carrera artística.
En un país habitualmente despiadado con los exitosos y siempre proclive a la demolición de talentos, este humorista de excepción se ha transformado en una figura paradigmática.
Además de sus indudables cualidades interpretativas, el verdadero secreto de Petru es su espontaneidad, esa naturalidad que le acompaña tanto en el escenario cuando en su vida cotidiana.
«Igual a sí mismo», del autor y periodista uruguayo Daniel Rovira Alhers, es bastante más que una biografía de este entrañable artista compatriota.
En este libro, el autor recorre raudamente los territorios de la vida de Petru Valensky, en un ejercicio de evocación que descubre muchos de los secretos del autor.
La obra, que intercala fragmentos de pasado con impresiones y recuerdos del propio comediante, corrobora que Petru es sinónimo de teatro uruguayo, por su espontaneidad y estilo desenfadado.
En el curso de este trabajo, el entrevistado fiel a su estilo frontal y despojado de todo eufemismo narra los años de los años de su adolescencia, que fueron también de definición homosexual.
Evoca, entre otros episodios vinculados a su meteórica carrera artística, los años más duros de la dictadura, cuando junto a su familia y amigos experimentó el temor, la angustia y la incertidumbre de la mayoría de los uruguayos.
«Igual a sí mismo» es un libro de acento testimonial, que permite visualizar, a través de un referente, la realidad del teatro uruguayo contemporáneo y algunas conductas de nuestra sociedad.
(Editorial Rumbo)
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